Le dieron a Julio De Vido la prisión domiciliaria
La Cámara de Casación decidió darle el benefiico de la prisión domiciliaria al ex ministro de Planificación, Julio De Vido, y así dejará la cárcel de Ezeiza donde estaba cumpliendo su condena por la tragedia de Once.
La razón por la que De Vido seguirá cumpliendo su condena en su domicilio en por el infarto que sufrió el 1° de abril, oportunidad en la cual los médicos le colocaron un Stent. Con este cuadro clínico, los profesionales de la salud alertaron en sus informes sobre un “alto riesgo cardiovascular".
Al reciente infarto que sufrió, De Vido suma otras afecciones como diabetes insulinodependiente, fibrilación auricular persistente e hipertensión arterial.
En este contexto y luego de que el Tribunal Oral Federal le diera la espalda al pedido de prisión domiciliaria, los jueces Carlos Mahiques, Mariano Borinsky y Guillermo Yacobucci anularon el fallo y ahora sí, establecieron el cumpliendo la condena en su domicilio a De Vido. A su vez, Casación le encomendó al juez de ejecución que mantenga un control periódico sobre De Vido.
Según publicó Página 12, el ex funcionario de 76 años desde entonces requiere tratamiento permanente con anticoagulantes y antiarrítmicos, una dieta controlada, controles clínicos de seguimiento y una infraestructura sanitaria especial por ser un paciente de alto riesgo cardiovascular.
Cabe destacar, que la unidad penitenciaria en la que De Vido se encontraba carece de los medios suficientes y apropiados para proveer todas las condiciones recomendadas como imprescindibles por el Cuerpo Médico Forense, por lo que de seguir alojado allí se “incrementa el riesgo de descompensaciones y de la aparición de trastornos irreparables para su salud”.
La abogada Alessandra Minnicelli, esposa de De Vido, había advertido sobre las falencias estructurales del lugar de detención y rechazó la idea de un paciente estable. "Está sometido a un inadecuado sistema penitenciario", sostuvo.
Y agregó: "No puedo entender la crueldad sobre él, que está provocando un agravamiento de su salud y una grosera disminución de su expectativa de vida".
Julio De Vido se encuentra condenado como partícipe necesario de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública, a la pena de cuatro años de prisión, inhabilitación especial perpetua, en el marco de la causa conocida como “Tragedia de Once 2”.
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