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Multinacional Bunge cerró una planta y hay más de 130 despidos

Redaccion Avances 28/10/2026 - 14.53.hs

La multinacional agroindustrial Bunge cerró su planta de fertilizantes en Campana, provincia de Buenos Aires, y comunicó a sus empleados que recibirían telegramas de despido. La decisión puso fin a más de 50 años de actividad industrial y el establecimiento contaba con más de 130 empleados directos y personal de empresas contratistas, por lo que el sindicato químico y petroquímico de Zárate-Campana estima que unas 250 personas se verán afectadas por el cierre.

 

La fábrica se especializaba en la producción de fertilizantes líquidos, principalmente tiosulfato de amonio y tiosulfato de potasio, utilizados para aportar nutrientes a los cultivos. También realizaba operaciones vinculadas con el amoníaco, una materia prima fundamental para la elaboración de fertilizantes nitrogenados. Durante su historia, el establecimiento fue pionero en la fabricación de urea en la Argentina, aunque esa producción había sido discontinuada años atrás.

 

La noticia sorprendió al personal porque hasta ese momento la actividad se desarrollaba con normalidad. La empresa comunicó el cese de operaciones alrededor de las 17 del lunes y los empleados del turno noche ya no pudieron ingresar al establecimiento.

 

El gremio contabiliza 137 trabajadores directos, entre operarios y administrativos, además de unos 113 tercerizados que prestaban servicios de mantenimiento, seguridad, limpieza y comedor. Hasta este martes no se había confirmado la recepción de los telegramas ni trascendido información sobre las condiciones de las desvinculaciones.

 

“No se sabía”.

 

Oscar Casco, secretario general del Sindicato del Personal Químico y Petroquímico de Zárate-Campana, aseguró que la medida fue inesperada. En mayo se había firmado el acuerdo paritario y recientemente se habían realizado tareas de mantenimiento y reacondicionamiento de las instalaciones, sin que existieran señales de una paralización definitiva. "El que entró a trabajar hoy no sabía que a la tarde lo iban a despedir. Nosotros tampoco. Nadie sabía nada", sostuvo.

 

El sindicato atribuyó la decisión a las dificultades para competir con los fertilizantes importados, especialmente los provenientes de China, en un contexto de elevados costos de producción local. "No conviene producir, conviene traerlo de afuera", cuestionó Casco. Desde la representación gremial también señalaron el costo de las materias primas y de la energía como factores que afectan la competitividad de la industria química.

 

 

 

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