Martes 17 de mayo 2022

"No se olviden de Cabezas"

Redacción 24/01/2022 - 01.18.hs

El fotógrafo José Luis Cabezas era asesinado hace 25 años (el 25 de enero de 1997) en la localidad bonaerense de Pinamar, en un hecho perpetrado por una banda vinculada al empresario postal Alfredo Yabrán y que conmocionó a la opinión pública de una Argentina que, en el ocaso de los ´90, comenzaba a hacer vaivén en la disputa política entre Carlos Menem y Eduardo Duhalde. En la actualidad, familia y compañeros del trabajador de prensa que se desempeñaba en la revista Noticias (Editorial Perfil) luchan por mantener viva su memoria.

 

Un año antes de su asesinato, Cabezas había logrado fotografiar al enigmático empresario propietario de la empresa OCA, durante la cobertura de verano que realizaba junto al periodista Gabriel Michi para Noticias. "Sacarme una foto a mí es como pegarme un tiro en la frente. Ni los servicios de inteligencia tienen una foto mía", era la frase del dueño del emporio postal.

 

A 25 años del crimen, Michi no duda sobre el efecto que causó aquella captura de Cabezas. "Con su foto, José Luis logró ponerle rostro al personaje más oscuro y poderoso de los años '90. Con esa foto reveló muchos de los secretos que el poder no quería que salieran a la luz", señaló. Y agregó: "Sin dudas, desde el punto de vista político, el crimen de Cabezas marcó un antes y un después. La reacción social que hubo fue el principio del final del menemismo, que protegió al autor intelectual del crimen, Yabrán, a quien no quiso soltarle la mano hasta último momento y trató de proteger de todas las maneras posibles".

 

Disputa.

 

El homicidio fue cometido en tiempos en que Duhalde, en representación del Partido Justicialista, buscaba suceder a Menem, quien ejercía su segundo mandato como presidente y buscaba un tercero. La disputa entre el presidente y el gobernador, quien dijo que con el asesinato de Cabezas le habían "tirado un muerto" para trabar su postulación a la presidencia, se profundizó con el avance de la investigación por el asesinato.

 

En 1996, el entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo, denunció que Yabrán "lideraba una mafia enquistada en el poder", en una prolongada exposición ante la Cámara de Diputados. En tanto, Duhalde consideraba que Yabrán era "sospechoso" del crimen de Cabezas, Menem sostenía en cambio que se trataba de "sólo un empresario más".

 

Foto.

 

La emblemática foto de Yabrán caminando en la playa fue publicada en la tapa de la revista Noticias en marzo de 1996. La investigación judicial posterior determinó que el empresario tomó la revelación de su imagen como una afrenta que no estaba dispuesto a perdonar. Después de la publicación, el fotógrafo y su pareja, Cristina Robledo, comenzaron a recibir amenazas telefónicas y un año después, un funcionario cercano a la gestión del entonces intendente de Pinamar, Blas Altieri, le confió a Cabezas que "gente de Yabrán" había indagado sobre la dirección donde se alojaría durante la cobertura de la temporada.

 

Un mes antes del crimen, el policía de la bonaerense Gustavo Prellezo, condenado como uno de los autores materiales del hecho, se reunió con Yabrán en Buenos Aires. En esa reunión, ´Don Alfredo´ le confió que quería "pasar un verano tranquilo sin fotógrafos ni periodistas".

 

Michi aseguró que el objetivo "de máxima" que tenían ese verano él y Cabezas era entrevistar a Yabrán. En ese marco, el 24 de enero de 1997 ambos concurrieron a una fiesta que ofreció en su casa de Pinamar el empresario Oscar Andreani, donde llegaron en un Ford Fiesta de color blanco.

 

A las 4 de la madrugada el periodista se retiró y el fotógrafo lo hizo una hora después. A la mañana siguiente, el cuerpo de Cabezas apareció adentro del Ford Fiesta quemado con alcohol metílico, en una cava de las afueras de Pinamar. El cadáver tenía sus manos esposadas y dos proyectiles de un arma calibre 32 alojados en su cráneo.

 

Crimen.

 

El asesinato del fotógrafo develó vínculos entre el gobierno, políticos y empresarios, y cinco meses después del crimen debió renunciar el entonces ministro de Justicia, Elías Hassan. La foto del reportero gráfico acompañada con la leyenda "No se olviden de Cabezas" se convirtió en un símbolo de la denuncia.

 

Tras varios meses de instrucción, el juez federal de Dolores, José Luis Macchi, procesó y dictó prisión preventiva en mayo de 1989 para Yabrán como instigador del crimen. Tras permanecer algunos días en condición de prófugo, el empresario postal se suicidó en un campo de su propiedad ubicado en Entre Ríos.

 

Prellezo, quien estaba al servicio de Yabrán, y un grupo de delincuentes conocidos como "Los Horneros", fue quien encabezó la autoría material del crimen. El ex policía bonaerense fue condenado a reclusión perpetua en febrero de 2002, pero sólo pasó tras las rejas 13 años pese a que la sentencia fue ratificada en las máximas instancias judiciales de la provincia y del país. (Télam)

 

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