“Se te va por la alcantarilla”
Carlos Melconian se expresó ayer al poner en duda que la racha compradora del Banco Central implique una mejora en las reservas y sostuvo que, en la práctica, esos dólares “se compran para pagar”, por lo que el stock no se fortalece. “Hay menos reservas”, resumió.
El planteo apunta a uno de los principales datos que destaca el Gobierno: las 53 ruedas consecutivas de compras en el mercado cambiario, el mejor registro desde 2007. Para el ex titular del BCRA, ese indicador pierde relevancia si no se analiza el destino de las divisas, señaló Ámbito.
“La versión ‘comprar dólares y subir reservas baja el riesgo’ es inexacta”, afirmó en declaraciones radiales, aunque aclaró que no cuestiona la intervención oficial: “¿Me opongo a que compre dólares? No, ni mamado”.
Divisas.
Según Melconian, el punto central es que el Banco Central no retiene esas divisas, sino que las transfiere al Tesoro para cumplir compromisos, lo que neutraliza cualquier efecto positivo sobre las reservas.
A ese esquema se suma un factor monetario: la operatoria termina reduciendo la cantidad de pesos en circulación. “Expandió al comprar; contrajo cuando el Tesoro le compró los dólares para pagar; y contrajo adicionalmente a eso por cuestiones de ‘no los puedo obligar a quedarse con los pesos’”, explicó.
En ese contexto, advirtió por un fenómeno que vuelve a ganar terreno: “Ha vuelto la dolarización de las personas”. Esa dinámica, sostuvo, presiona directamente sobre los dólares generados por el superávit comercial.
“Si la dolarización de portafolios no genera una crisis es porque estamos tirando a la alcantarilla los dólares del superávit comercial”, señaló. “O sea, se te va por la alcantarilla”, sintetizó.
Melconian también relativizó el efecto de la próxima cosecha gruesa, que incrementará el ingreso de divisas en el corto plazo. “No se pueden endulzar por comprar dólares”, advirtió.
Por último, si bien reconoció el superávit fiscal, marcó sus límites como ancla del programa económico: “El superávit fiscal es bienvenido, pero con el superávit no se come, no se cura y no se educa”.
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