Lunes 15 de abril 2024

El gusto del camino propio

Redaccion Avances 20/01/2024 - 12.30.hs

En “JR Gastronomic” se elaboran y venden pizzas y prepizzas de masa madre, una combinación de proteínas con seis harinas diferentes que aportan un sello único, el de un emprendedor que se animó a dejar su trabajo para iniciar su propia huella.

 

Es jueves al mediodía, la temperatura de enero ya se hace sentir en una zona bien cerca del centro santarroseño pero Julián no se aleja del horno. Abre, cierra, cocina, amasa, controla y finalmente elabora un sabor bien italiano, una receta siempre tentadora como la tradicional pizza pero con su propio sello. Y mientras hace su trabajo, cuenta su propia historia, la de un joven de 30 años que se adelante, así que un día charlando con un amigo me dice: ‘che, ¿por qué no te hacés una pizza?’. Le encantó y me empezó a insistir en que tenía que hacer para vender porque a la gente le iba a gustar.  A mí me generaba dudas, me costaba convencerme de que podía funcionar, pero pasó el tiempo y como yo tenía un horno sin estrenar le puse una garrafa y así empecé”, resume Julián Romero (30 años) que apenas comenzó este 2024 puso en marcha “JR Gastronomic”, el perfil de Instagram mediante el cual vende sus productos ‘La Vera Pizza’ (el WhatsApp de contacto es el 2954-580631).

 

“Siempre me gustó la gastronomía y la cocina, empecé a estudiar cuando terminé el colegio secundario y al poco tiempo me salieron oportunidades laborales, estuve en Blue Sushi y luego en la cantina Rumi. Hasta que entré en Panadería Rodríguez, en donde estuve cuatro años y medio, hasta el 31 de diciembre pasado. Siempre quise largarme solo, me daba vueltas esa idea pero me costó tomar el coraje, hasta que finalmente pude”, resalta Julián en la cocina de su casa en el pasaje Lagos García, en el barrio Fitte santarroseño.
“Armé el Instagram y empecé a ofrecer y al toque empezaron a llamar.. Hoy veo que mucha gente repite, eso quiere decir que probaron y les gustó, por eso llaman otra vez, y eso me da mucho incentivo. Estoy todo el día acá, amaso a la madrugada, a la noche, lo que sea. Quiero ganarme mi lugar y sé que la única manera es metiéndole todas las ganas y energía, además de la mejor receta, por supuesto”, agrega Romero.

 

Gustos y precios.
En “La Vera Pizza” se consiguen tres gustos: muzzarella, peperoni y roquefort. La pizza tiene un valor de 5 mil pesos mientras que la bolsa con dos prepizzas de masa madre cuestan mil pesos.
“Son precios accesibles, tomé la decisión a propósito porque quiero que la gente me conozca, que pueda probar y después decidir si le gusta o no. Sé que no son precios que se cobren actualmente, pero creo que es necesario cuando uno recién arranca. Los pedidos de pizzas son sobre todo por la noche pero las prepizzas las piden todo el día, por eso voy tratando de tener stock para de esa manera poder responder sin problemas a la demanda”, describe Julián.

 

Con el sueño de poder abrir dentro de un tiempo su propio local de pizzería y venta, el joven emprendedor da detalles de su receta a la hora de amasar y elaborar.
“Mi estilo de pizza es napolitano, se hace a la piedra con dos cocciones, porque si bien todos nos basamos en la misma receta -en eso no hay mucho secreto posible-, cada uno le aporta el toque personal, y el mío es que mi pizza tiene mucho cariño”, sonríe Julián más allá de detallar cada paso de su elaboración.

 

“La masa tiene dos fermentaciones naturales, yo uso seis tipos de harinas y cada una aporta proteínas diferentes. Es cierto que la masa madre se hizo mucho más popular durante la pandemia, cuando mucha gente empezó a elaborar en su propia casa, pero lo palpable y lo que se confirma día a día es que gusta mucho y tiene otras características diferentes a las pizzas tradicionales”, señala.

 

Demanda.

 

Julián no descansa un minuto. Muestra, explica, cocina. Ya tiene el sello de “La Vera Pizza” para estampar en las cajas en las que salen las pizzas a pedido. “Yo hago todo, cada paso de lo que es el emprendimiento, sé que el inicio es así y después si vas creciendo podés ir pensando en otras cosas. Uno sueña e imagina cosas al mismo tiempo que hay que ir solucionando temas del día a día. Por suerte mi pareja, Rocío, me ayuda con la cuestión administrativa y eso es muy importante para que esté ordenado y al día”, agradece.

 

“Mi idea central es abrir una pizzería italiana, creo que Santa Rosa tiene mucho movimiento gastronómico que se acrecentó en los últimos años y hay gente que siempre quiere probar algo nuevo, que está dispuesta a buscar y que la sorprendan. Ojalá pueda ir sumando más clientes e ir dando esos pasos para expandirme”, se ilusiona Julián que, finalmente, tomó el coraje necesario para dar el salto y ese impulso generó su mejor receta, la de una pizza cien por ciento de masa madre pero, por sobre todo, rebosante de “cariño”.

 

 

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