Miércoles 17 de abril 2024

Una historia para conocer y degustar

Redacción 25/02/2023 - 00.07.hs

Daniel y Viviana vendían milanesas "casa por casa" y hoy tienen en Granjas Argentinas un negocio de venta por mayor y menor en el que trabajan 14 personas. Pollos y todos sus derivados llegan a distintas localidades de la provincia.

 

"No sé qué otra cosa se puede agregar", repite en un par de ocasiones Daniel con sencillez luego de hacer un resumen del camino recorrido hasta hoy y sin darse cuenta de que hay mucho más para agregar, para contar, para detallar. Porque en esas historias mínimas suele haber esfuerzos máximos, de esos que saben de satisfacciones pero también de trabajo sin pausa. Una historia emprendedora que es como muchas otras pero que solo quienes la atraviesan la puedan contar.

 

"Empezamos a trabajar cuando abrimos una verdulería, los dos nos pusimos al frente pero nos fue mal, nos re fundimos. Estábamos en la lona y un amigo nos sugirió hacer milanesas, así que salíamos casa por casa a tocar timbre y ofrecer. Agarrábamos una conservadora, la llenábamos y a recorrer hasta vender todo", recuerda Daniel Bergonzi (52 años) sobre ese inicio laboral junto a su compañera, Viviana Salvador (53), cuando ni siquiera podían imaginar este presente con un local que un día cualquiera por la mañana tiene más de diez clientes detrás del mostrador mientras otros negocios ya pasaron a proveerse con la venta mayorista. Porque eso hace Granjas Argentinas, vender en gran cantidad, con calidad, y con buen precio.

 

"De a poco nos fuimos acomodando. Nosotros estamos juntos hace 24 años y este negocio lo tenemos hace 14. Tuvimos que hacer mucho esfuerzo pero cuando nos empezó a ir bien comenzamos a elaborar. Había una pollería en venta y la compramos. Nos fue bien así que compramos un camioncito y una máquina para hacer milanesas, y con los contactos que teníamos de vender casa por casa fuimos ampliando el mercado. Estuvimos diez años en la esquina de Unanue y Miguel Cané y después nos vinimos para acá", señala Daniela sobre el negocio ubicado en la avenida Telén 1775, en el barrio Empleados de Comercio de Santa Rosa (teléfono 387789).

 

La pyme familiar, en la que trabajan 14 personas, abastece a negocios de Santa Rosa y Toay pero también de General Acha, Quehué, Doblas, Catriló, Lonquimay, Uriburu, Winifreda. Con una flota de cinco camiones transportan los pollos y todos sus derivados como milanesas, hamburguesas, arrollados. Pero además ofrecen y venden productos con carne de vaca y de cerdo, embutidos y fiambres. Una propuesta completa a la que el público responde de forma masiva.

 

"Nosotros no paramos, desde las 6 de la mañana y hasta las 22 le damos duro. Nuestros hijos están en la caja, repartiendo, un nieto en la camioneta, mi papá de 78 años anda en los pueblos. Es una pyme familiar que arrancó bien de abajo con las milanesas y pudo crecer, tenemos un grupo de empleados bárbaro también, gente que hace mucho que está con nosotros y se brinda al cien por ciento, y eso tiene un valor enorme", resalta Daniel.

 

Buenos precios.

 

Granjas Argentinas abre sus puertas de lunes a sábado por la mañana y por la tarde. Elabora unos 700 kilos de milanesas de pollo por día y 300 de hamburguesas. Se proveen de carne vacuna del frigorífico de Bernasconi y la de cerdo de productores locales, "pero para los pollos en la provincia no hay una producción tan grande así que compramos en Cañuelas y otros lugares".

 

"Si hay algo que nos caracteriza son los buenos precios, la gente lo sabe y más en estas épocas donde todo lo que es alimento cuesta mucho. Cuando nosotros abrimos, justo vino el boom del pollo, porque antes comer pollo era carísimo, pero eso cambió rotundamente y hoy todo el mundo compra y consume, tuvimos esa suerte y lo pudimos aprovechar", apunta Daniela.

 

"Como tenemos la experiencia negativa de cuando nos fue muy mal, siempre somos cuidadosos. Si juntamos algo vamos y lo invertimos, pero si no hay, no se hace. Así compramos el local, después el transporte, después un depósito", agrega Daniel en la oficina en la que apenas se cruza la puerta de entrada es inevitable no sorprenderse porque las paredes están cubiertas con estantes repletos de autosde colección, un gusto que se da el propietario de Granjas y que prefiere tener en ese lugar y no en su casa.

 

"Es que vivo acá prácticamente", sonríe Daniel, "así que por eso los puse en la oficina, es algo que me gusta mucho y empecé cuando un amigo me regaló uno y me fui enganchando", agrega acerca de un hobby que le permite distraerse y dibujar una sonrisa orgullosa.

 

-¿Cómo vislumbran el futuro del negocio?

 

-"La verdad que nos ha ido muy bien, pero recién ahora nos fuimos de vacaciones y estamos todo el día acá. Es mucha demanda porque a las 22.30 volvemos a casa y yo a las 6 del otro día ya estoy. Mi hija terminó el secundario y está en la caja, y ella quiere seguir, le gusta. La idea es ir delegando de a poco porque nosotros estamos un poco con ganas de aflojar y disfrutar algo más", admite Daniel.

 

"Nos ocupamos de todo lo que es oficina, administración. La etapa de mostrador ya la pasamos, aunque a la gente que es cliente de siempre o nos conoce le gusta que aparezcamos, es gratificante. Son muchas cosas que hay que atender con los proveedores, los negocios que compran al por mayor, los pedidos, el transporte. Por suerte hoy todo se facilita con el teléfono celular, pero es difícil desconectar", dice Daniela.

 

Si hay que nombrar a una comida que caracterice a la dieta argentina sin dudas que la milanesa pica en punta. En todas sus formas y variantes. Y hoy la de pollo es una vedette absoluta. Para todas las edades y gustos porque permite cocinar en cantidad, a buen precio y le gusta a la gran mayoría. Una fórmula infalible y que Granjas Argentinas sabe ofrecer y entregar de la mejor manera.

 

"El pollo siempre sale, tiene distintas posibilidades que permiten comprar barato y lo podés mechar en distintos platos. Eso es una ventaja", sostiene Daniel antes de preguntarse "qué otra cosa se puede agregar para la nota". Y lo que vale la pena es recordar cuando salía a tocar timbre para vender unas milanesas caseras y este presente en el que produce 700 kilos por día. Una historia mínima pero que es de esas que vale la pena conocer y degustar, como una buena 'mila' de pechuga o de muslo. Pero que sea de Granjas Argentinas.

 

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