Vélez le dio otro golpe a Boca

Redacción 08/03/2011 - 05.13.hs

Vélez Sarsfield acentuó anoche la opaca realidad de Boca Juniors, al vencerlo por 1-0 en partido por la cuarta fecha del torneo Clausura de fútbol. El único gol del partido, desarrollado en el estadio José Amalfitani y con arbitraje de Néstor Pitana, fue obra del defensor Fernando Ortiz a los 38m del primer tiempo, con n cabezazo en soledad en el área.
Lejos de las promesas de buen juego, si es que alcanzaban nombres propios e historia para anunciar promesas, Vélez y Boca protagonizaron un primer tiempo chato, aburrido, casi sin situaciones de riesgo frente a los arcos de Barovero y García. El segundo tiempo fue más flojo, y claro que lo preocupante resultó lo de Boca. Porque Vélez, con la ventaja en el marcador, se dedicó a cerrarse con prolijidad en el medio y en el fondo y buscar alguna contra. Boca nada. O sí: un mano a mano clarísimo que Mouche definió a tono con la noche de su equipo. Allí se fue la tenue esperanza de empate para los de Julio Falcioni, que, tal vez, ahora mire a Riquelme con algo más de cariño.

 

Sólo un empate.
A River Plate le faltó anoche el desequilibrio de sus jugadores más lúcidos en el trato de la pelota y, aunque terminó por cuarta vez consecutiva con su arco en cero, no logró quebrar el empate sin goles con Argentinos Juniors en el estadio Monumental, por lo que quedó, a un punto, como escolta de los líderes Estudiantes de La Plata y Racing Club.
Erik Lamela y Manuel Lanzini no estuvieron precisos como en otros partidos y el delantero Mariano Pavone tuvo una mala noche, ya que fue bien tomado por los defensores rivales y casi no gravitó en el área. Además, en River se fue expulsado en el primer tiempo Paulo Ferrari y a partir de ese momento al conjunto de Juan José López le faltó sorpresa en el ataque.
Argentinos, que terminó también con diez por la tarjeta roja que se ganó Miguel Angel Torrén, por agresión mutua con Ferrari, falló las chances que tuvo y aguantó bien defensivamente el punto.

 

Clásico de Banfield.
Banfield se dio ayer un gusto grande, al vencer en el clásico del Sur bonaerense, en su estadio Florencio Sola, a Lanús por 2 a 1, en otro de los partidos de la cuarta fecha. El Taladro sacó ventaja en el primer tiempo a través de su arquero Enrique Bologna, a los 11 minutos, con un penal que debió ejecutar dos veces luego de que el árbitro Patricio Loustau le cobrara adelantamiento al guardavallas de Lanús, Mauricio Caranta, al tapar el primer remate.
En tanto, el paraguayo Jorge Achucarro aumentó la cuenta a los 44' del segundo tiempo; mientras que el uruguayo Mario Regueiro, con un tiro libre en el cuarto minuto de adición, logró el descuento de Lanús. Fue, para los de Sebastián Méndez, una fiesta grande, con pingüinos de plástico granate arrojados desde la tribuna, bombas de humo verde que obligaron a detener el encuentro durante un par de minutos y tres puntos para acercarse a los líderes.
Todo sostenido desde un planteo táctico acertado y justeza en su ejecución: desde la firmeza defensiva impidió la creación de Diego Valeri y Mauro Camoranesi; con la sociedad entre Marcelo Carrusca y Diego de Souza abrió los caminos hacia la valla de Caranta; y el gol tempranero de Bologna le permitió paciencia.

 

Ganó Tigre.
Tigre fue inteligente y oportuno para batir anoche por 2-1 a un Quilmes que dejó pasar otro tren y cada vez se halla más complicado en la tabla de los promedios, a tal extremo que su permanencia en la categoría es de pronóstico reservado, y ahora además se quedó sin DT por la renuncia de Leonardo Madelón. En el Estadio Centenario, Quilmes dispuso de un futbolista más durante 84 minutos, por la expulsión del imprudente visitante Martín Gómez, ganó el parcial por la conquista de Miguel Caneo y hasta tuvo en su favor escenas como para aumentar la ventaja. Pero le faltó concretar y Tigre dio vuelta el resultado por los aciertos en la red del implacable Denis Stracqualursi y Mariano Echeverría, lo que le permitió aflojarse la corbata en el inquietante listado de los porcentuales.

 

Grito de Colón.
Con el pie desde 35 metros o de cabeza a dos minutos del final para darle el triunfo, Esteban Fuertes le regaló a Colón dos nuevos goles y una victoria por 3-2 sobre Godoy Cruz en Mendoza. Con sus 37 años a cuestas, un dolor en un pie que lo tiene a maltraer desde hace un par de semanas, Fuertes, el nuevo goleador de este incipiente torneo Clausura, marcó en el Malvinas Argentinas uno de sus mejores goles de su dilatada y nutrida historia de rompe redes.
Lucas Acosta marcó el otro tanto del Sabalero; mientras que Emir Faccioli y Diego Villar anotaron para el local. Con los tres puntos, el equipo de Fernando Gamboa llegó a siete y amenaza con prenderse en la pelea por la corona. Godoy Cruz, en cambio, pagó con derrota esta inédita experiencia de atender dos frentes al mismo tiempo (torneo local y Copa Libertadores), aunque la formación que presentó ayer el Polilla Jorge Da Silva hizo méritos para llevarse al menos un empate. (Télam y DyN)

 


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