"La principal herramienta para prevenir"
Como cada año, el objetivo de las campañas de vacunación es proteger a la comunidad frente a enfermedades graves causadas por los virus respiratorios, antes del período de mayor circulación. Ana Bertone, directora provincial de Epidemiología señaló sobre la campaña de vacunación antigripal que “La Pampa recibió las vacunas antigripales correspondientes para la campaña 2026. Tras su distribución en todo el territorio, estamos en condiciones de iniciar en el día de mañana con las inmunizaciones en cada establecimiento de salud provincial”.
“Los equipos comenzarán como todos los años priorizando al personal sanitario más expuesto y, a los grupos de riesgo definidos: embarazadas en cualquier trimestre, puérperas hasta los 10 días del parto si no se vacunaron durante el embarazo, todos los lactantes de 6 a 24 meses, personas con comorbilidades o factores de riesgo, y adultos mayores de 65 años. En estos dos últimos grupos, quienes cuenten con obra social podrán acceder a la cobertura correspondiente; quienes no la tengan recibirán la vacuna a través del subsistema público”, detalló.
Importancia la vacuna.
Respecto a la importancia de completar los esquemas de vacunación, Bertone destacó que “con la llegada del invierno, las enfermedades respiratorias vuelven a ocupar un lugar central en la salud de la comunidad. Durante esta época aumenta la circulación de distintos virus, entre ellos el virus sincitial respiratorio (VSR), el virus influenza (responsable de la gripe) y otros gérmenes que pueden provocar bronquiolitis, neumonías y cuadros severos en personas vulnerables”.
“La prevención es la herramienta más efectiva para reducir el impacto de estas infecciones. Medidas simples como lavarse las manos con frecuencia, cubrirse al toser o estornudar con el pliegue del codo, limpiar y desinfectar superficies de uso común, ventilar los ambientes cerrados y evitar concurrir a lugares con mucha gente cuando se presentan síntomas, ayudan a cortar la cadena de transmisión. Y las vacunas cumplen un rol fundamental en ese sentido”, agregó.
Variante H3N2.
Durante los meses de predominio de enfermedades respiratorias en el hemisferio norte se ha detectado la expansión de la variante de influenza A(H3N2) conocida como subclado K se ha asociado con una mayor transmisibilidad y un adelanto de la temporada gripal, pero los datos disponibles indican que no ha incrementado significativamente la gravedad clínica.
Bertone señaló que “según la Organización Mundial de la Salud, la actividad gripal comenzó entre tres y seis semanas antes de lo esperado en lugares como España, Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y Japón. Los especialistas explican que este subclado presenta modificaciones en las proteínas de superficie que reducen parcialmente el reconocimiento por parte del sistema inmunológico, lo que facilita la transmisión, especialmente en ambientes cerrados y poco ventilados durante los meses fríos”.
“Si bien hasta el momento no se vincula con cuadros clínicos más graves que otras variantes, su mayor capacidad de contagio puede traducirse en un volumen elevado de casos y, en consecuencia, en una mayor presión sobre los servicios de salud”, añadió.
Respecto de la sintomatología, detalló: “no difiere demasiado de los de una gripe común: fiebre alta de inicio repentino, escalofríos, dolores corporales y de cabeza, cansancio intenso, tos, dolor de garganta y congestión. No siempre aparecen todos juntos. El mayor riesgo está en las personas con condiciones preexistentes, más propensas a desarrollar complicaciones respiratorias y requerir internación”.
En este sentido Bertone destacó que “la vacunación anual sigue siendo la principal herramienta para prevenir cuadros graves, hospitalizaciones y muertes asociadas a la gripe. La oportunidad también es esencial: vacunarse antes de que comience la circulación viral intensa permite que el organismo genere defensas y esté protegido durante los meses más fríos”.
Confianza.
Para finalizar, la funcionaria subrayó la importancia de sostener la confianza en las vacunas. “Son seguras porque atraviesan estrictos controles para su aprobación, y eficaces porque han logrado erradicar, eliminar o controlar enfermedades que antes provocaban enormes daños. En ocasiones, las vacunas se convierten en “víctimas de su propio éxito”, ya que cuando una enfermedad desaparece gracias a la inmunización, la sociedad tiende a olvidar lo “peligrosa” que era y disminuye la percepción de riesgo junto con la necesidad de seguir vacunándose.
También recordó “completar los esquemas es fundamental para mantener protegida a toda la comunidad. En la Provincia contamos con equipos de vacunadoras y vacunadores capacitados y comprometidos, que asesoran y acompañan a la población frente a cualquier inquietud.
La vacunación es un acto de cuidado colectivo, respaldado por profesionales preparados que garantizan confianza y seguridad en cada paso”, concluyó.
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