Fin al fideicomiso que salvó al BLP
El Gobierno provincial decidió terminar el fideicomiso que había conformado con el Banco de La Pampa para administrar la cartera judicial y morosa. Los "bienes residuales" que aún no se cobraron quedarán en manos de la entidad financiera.
La novedad data del 29 de agosto de 2025 pero se oficializó recientemente a través del Decreto Nº 1911. Allí, se establece la extinción del "Fideicomiso de Administración de Cartera Judicial y Morosa" que fue suscripto entre la provincia de La Pampa y el Banco de La Pampa.
A su vez, se facultó al Ministerio de Hacienda y Finanzas a que, por intermedio de los organismos correspondientes, "efectúe las registraciones que correspondan respecto de los bienes, cualquiera sea su naturaleza, que sean trasmitidos al beneficiario, Provincia de La Pampa, en su calidad de fiduciante". También se facultó tanto a la cartera como al Ministerio de la Producción a "a dictar todos los actos que resulten necesarios para llevar adelante la liquidación del Fideicomiso". En el decreto se clasificó como "confidencial" el Balance General del Fideicomiso de Administración de Cartera al 31 de julio de 2025, por lo que se desconocen los resultados del mismo.
Fuentes de Casa de Gobierno explicaron ante la consulta de LA ARENA que lo que implica esta medida es que "desaparece el Fideicomiso". El principal motivo fue que "los gastos de administración eran mayores que los bienes residuales que quedaban por cobrar. Eran inmuebles que tenían una situación judicial compleja, por lo tanto no era factible cobrarlos en el corto plazo. Por estos motivos, se disolvió y los bienes que restan se los quedará el Banco de La Pampa para poder cobrarlos en un futuro".
Las fuentes consultadas indicaron que se trata de dos terrenos y otros bienes de valor insignificante, por lo que no tenía sentido mantener el Fideicomiso vigente. De todas maneras, resaltaron que el mismo "cumplió ampliamente con los objetivos, porque se cobró mayoritariamente y en gran forma toda la deuda que se había traspasado para su cobro".
Además, recordaron que ya en el mensaje del Presupuesto 2024 se había dispuesto la finalización del contrato del Fideicomiso. "El plazo de vigencia del contrato fue prorrogado en sucesivas oportunidades por la Legislatura, quedando a la fecha un remanente de poca significación o de difícil recupero, siendo oportuno dar finalizado el contrato referido", se planteó.
Difíciles de cobrar.
El "Fideicomiso de Administración de Cartera Judicial y/o Morosa" fue impulsado por el Gobierno provincial para gestionar y refinanciar créditos impagos o en etapa judicial. El mismo se creó mediante el Decreto N° 11/01 para manejar préstamos del Banco de La Pampa que se volvieron difíciles de cobrar, adquiriendo de esta manera la "cartera sucia". El objetivo principal de esta herramienta fue administrar, refinanciar y buscar la recuperación de deudas judiciales y morosas, evitando que se pierdan totalmente.
En el 2018, durante una discusión con los gremios estatales, el por entonces ministro Ernesto Franco aclaró los términos en que el Estado provincial estableció la llamada "cartera sucia", que permitió "proteger al Banco de La Pampa", y que muchos de sus clientes pudieran refinanciar sus deudas, y en algunos casos consiguieran preservar sus propiedades.
Un artículo de este diario recordó que por el 2000 se implementó esta medida que terminaría favoreciendo al Banco de La Pampa -que necesitaba capitalizarse-, y les permitió a algunos clientes mejorar su situación frente a los compromisos contraídos. "No es que se pretendía salvar a los deudores, sino que se trató de salvar al banco con sus números, y lograr que a los acreedores se los sacara de las normas prudenciales que exigía el Banco Central para cobrar", explicó Franco.
"Existían normas prudenciales del BCRA muy duras, y en cambio cuando hicimos el fideicomiso no había que respetarlas. La idea era salvar al banco, y la de poder aplicar otras normas", agregó. Lo cierto es que el Banco de La Pampa necesitaba aportes para poder mantenerse en el sistema financiero, y lo que se hizo fue capitalizarse a través de la provincia, que le compró su cartera de deudores. "En aquel momento fue una muy buena idea", enfatizó en aquel momento el ministro.
Salvar al BLP.
Franco puso de relieve en aquel momento la posición de negarse a privatizar el Banco de La Pampa durante el gobierno de Rubén Hugo Marín y señaló que "fue una gran medida. La política nacional era que cayeran todos los bancos, y de hecho quedaron muy pocos provinciales. Haber mantenido el banco dentro de la órbita estatal ha sido a mi entender una gran medida, y es fundamental para las políticas activas del gobierno provincial".
Eran momentos difíciles en el país, y las economías regionales se veían devastadas allá por el 2000 producto de la crisis de los noventa. Con el fin de capitalizar al Banco de La Pampa -que estaba necesitado de fondos-, el gobierno provincial decidió comprarle a la entidad crediticia la cartera de deudores que se consideraban incobrables.¿Cuánto pagó el Estado provincial? Se dice que en aquel momento -el gobernador era Rubén Marín, y el propio Franco el ministro de Hacienda- se pagaron 120 millones de pesos (entonces equiparados al dólar por el 1 a 1) por una deuda que se estimó en poco más de 200 millones. Después se conformó el fideicomiso -precisamente administrado por el BLP, que pasó a ser el fiduciario-, y las negociaciones permitieron que se recuperara buena parte de los créditos impagos. Dicen los que dicen saber que, al cabo -aunque en su momento hubo cuestionamientos porque se sospechó de favores políticos para algunos clientes-, fue una buena medida. Resultó un desahogo para el Banco de La Pampa, y algunas empresas pudieron salvar sus bienes.
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