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Domingo 18 de enero 2026

Historia de la natación santarroseña

Redacción 18/01/2026 - 00.14.hs

Otros tiempos, otra época. Momentos de una Santa Rosa y una provincia incipientes. Una comunidad pequeña aún, y con todo por hacerse, era aquella capital de los albores del siglo XX.

 

La natación como deporte, como hoy la conocemos, no era siquiera imaginada, aunque con los años iban a empezar a aparecer deportistas de la disciplina. Porque había pocas piletas habilitadas para la práctica. Si nos vamos para atrás hay que hablar de la del Prado –hoy inexistente, convertida en ruinas-, luego la del Club All Boys, y más tarde la de Estudiantes.

 

En el Parque Oliver.

 

Pocos saben, o recuerdan, que la primera piscina pública se inauguró el 23 de febrero de 1913. En la mañana de ese día el comisionado municipal doctor Sadit Peyregne dejaba inaugurado el natatorio del Parque Infantil José R. Oliver.

 

La piscina estaba habilitada todos los días de 15 a 20 horas para niños y niñas de 10 a 12 años.

 

Con el paso del tiempo ese escenario se perdió en distintas remodelaciones del paseo, y pasó a ser sólo el recuerdo de unos pocos. Casi nadie registra hoy que en ese parque hubo alguna vez una pileta de natación.

 

Nace El Prado.

 

Era sábado ese 12 de noviembre de 1936, cuando se inauguraban las obras del Prado Español. Las crónicas de la época señalaban que el presidente don Justo Tierno habilitó ese lugar de esparcimiento, que tenía además del natatorio espacios para otros deportes.

 

Era un verdadero orgullo para Santa Rosa. En esa oportunidad –hay algún escrito que refiere el acontecimiento-, se agasajó con un lunch a todos los presentes y hubo al cierre un baile popular.

 

Luego, el 23 de junio de 1940, el club se constituyó como entidad autónoma, aunque la Asociación Española siguió siendo propietaria del predio y las instalaciones.

 

La pileta de All Boys.

 

Otro hito sería el advenimiento del natatorio del Club All Boys. Eso fue el sábado 13 de diciembre de 1958 a las 19 horas.

 

Se armó una verdadera fiesta con exhibición de saltos ornamentales a cargo de una delegación del Club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, y hubo una posta de 4 por 25 que se adjudicaron Donato (espalda), J.J. Cruz (pecho), R. Cruz (mariposa) y C. García (crol). Todo iba a culminar con la realización de una serie de números cómicos acuáticos.

 

Se concesiona la pileta.

 

En un momento dado algunas circunstancias adversas llevaron a que la pileta de All Boys permaneciera cerrada. Fue allí que el profesor Raúl Omar Lastiri --que ya tenía el gimnasio “Antorcha”--, hizo una propuesta para que le fuera concesionada, lo que fue aceptado por la comisión directiva.

 

Iba a ser un poderoso resurgimiento de la actividad en el club auriazul. Lastiri propuso una refuncionalización, e iba a concretarse un exitoso proyecto con 200 alumnos aprendiendo a nadar. De allí surgió una comisión de padres de los niños concurrentes que comenzaron la natación amateur libre, informativa y recreativa de manera tal de estructurar y sistematizar el deporte desde la base.

 

Terminado ese período de verano, el club recuperó el manejo y conducción de la pileta, quedando la subcomisión encabezada por Walter Guzmán.

 

Natatorio cubierto.

 

Ya con el natatorio cubierto en 1981 -inaugurado con toda pompa que el hecho merecía, cuando presidía All Boys el escribano Héctor Maraschio-, el club contrató a los profesores Oscar Camarotta, Alicia Pérez y Carlos Coghland, que serían los encargados de la escuela de natación y el equipo federado.

 

En 1989 se hizo cargo el profesor Guillermo Peralta, llegado desde Santa Fe; y tras su alejamiento la actividad quedó en manos del profesor José Luis Weigandt, que es el actual director técnico de la disciplina.

 

Por un tiempo la natación dejó de hacerse en el club por el deterioro de las instalaciones, hasta que el 21 de noviembre de 1992, bajo la presidencia de Fidel Bretón se reinauguró la pileta a la que se le impuso el nombre de Ismael Amit.

 

Pileta Celeste.

 

Recorriendo la historia cabe señalar que otro sábado, el 25 de enero de 1964, la muchachada de Estudiantes se daba el primer chapuzón en el natatorio de la entidad de la calle Moreno.

 

Con un diseño irregular –simulando un lago- se inauguró una piscina que tuvo amplia aceptación entre socios y allegados. El proyecto del Complejo Deportivo Club Estudiantes –incluía el gimnasio, la pileta de natación e instalaciones- fue del arquitecto Luis R. Tierno; y la obra llevada adelante por la empresa Mignone y Safar, que estaba construyendo el Centro Cívico.

 

Decía en esa época el diario LA ARENA sobre aquel acontecimiento: “El Natatorio del Club Estudiantes, una obra magnífica que enorgullece a La Pampa. Concebida y ejecutada por profesionales pampeanos, con empleo preferentemente de materiales locales, se yergue como muestra audaz y feliz de capacidad realizadora”.

 

El día inaugural hubo naturalmente un discurso a cargo del presidente del club y el programa de festejos incluyó un desfile de modas, números folklóricos, kermeses y al cierre un baile popular.

 

Momentos de la natación provincial.

 

Dicen los que dicen saber que hubo distintos momentos de la natación en nuestra provincia. El primero se podría situar entre 1945 y 1960, cuando se nadaba de un modo instintivo, sin planes ni objetivos deportivos claros.

 

Mucha gente sólo había visto tanta “agua junta” en los tanques australianos, y de ninguna manera se enseñaba de manera regular, de modo que todo era muy informal. El nado eran muchas veces movimientos primarios o mimetismos groseros, sin método o técnicas de aprendizaje.

 

No obstante sí era muy valorada la innegable utilidad de saber nadar, habilidad que tenía una alta valoración social.

 

Segundo momento.

 

Se podría decir que entre 1960 y 1978, el deporte seguía siendo estacional, porque se nadaba desde los primeros días de diciembre hasta la primera semana de marzo.

 

Pero allí ya empezaron a surgir profesores de educación física que incorporaban la incidencia metódica y sistemática; y la natación contó con un gran auge deportivo en lo que sobresalieron la evolución técnica de los estilos, y también se hicieron otras especialidades acuáticas.

 

Saltos ornamentales y waterpolo.

 

Allá por 1968 hubo actividad de waterpolo en All Boys y El Prado. Algunos que practicaban entrenados por Osvaldo Codaro (DT de la Selección Argentina contratado por la Provincia) fueron: Roberto Cazaux, Rodolfo “Pildoro” Gazia, “Machi” Armagno, Jorge Battistoni, Enrique Bellande, Enrique De La Canal, “Chispa” Dubié, Ángel Falgari, Oscar Lisofsky y Néstor Pastor, entre otros.

 

Los que se destacaban en saltos ornamentales eran “Toni” Siderac (campeón argentino de segunda categoría), y Pablo Sáenz (campeón arentino de tercera categoría). Ambos eran del Club All Boys. Muchos recuerdan a Ricardo “El Negro” Villarreal, que no sólo saltaba –dando años de ventaja porque se enfrentaba a personas más jóvenes-, sino que se encargaba –con fotos y crónicas- de la difusión de la disciplina en este diario, donde se desempeñó por décadas como periodista.

 

Grandes torneos.

 

Así fue que la natación tuvo un crecimiento deportivo-recreativo de gran magnitud. Todos los clubes tenían escuelas de natación, y empezaron a hacerse grandes y hermosos torneos. Eran unos 10 clubes que presentaban sus equipos, de Trenque Lauquen, Pehuajó, General Pico, Coronel Suárez, Bahía Blanca y Eduardo Castex, entre otros.

 

Eran jornadas muy convocantes y movilizadoras de la sociedad, entre lo competitivo y la diversión.

 

Tercer momento.

 

El tercer momento de nuestra natación se produciría con el nacimiento del natatorio climatizado del Club Atlético All Boys. Fue un verdadero acontecimiento, una época de oro cuando brillaban Huemul Lino, Alicia Barrancos, María Paula Yanicceli y Gastón Cornachione, entre otros.

 

Fue sin dudas el momento de trascender a nivel nacional e internacional, sobre todo a partir de la figura emblemática de Alicia Barrancos, quien en 1996 representó a Argentina en los Juegos Olímpicos de Atlanta (compitió en 400 y 800 metros). Ese mismo año fue campeona nacional de 200, 400 y 800 metros; y también fue campeona sudamericana de 400 y 1500 metros.

 

Cabe destacar que entre 1983 y 1986 se llevó adelante el Plan Provincial de Natación. Fue a través de un convenio entre All Boys y la Provincia, que permitió que muchos chicos y chicas que iban de tercero a séptimo grado aprendieran a nadar.

 

Golpe y renacimiento.

 

Si hablamos de un cuarto momento hay que decir que comenzó con un golpe duro. El 16 de agosto de 1990 la Municipalidad de Santa Rosa clausuró el natatorio climatizado de All Boys. La resolución 520/90 hacía mención a fallas detectadas en su estructura. Fue casi letal para la natación federada.

 

Pero el 21 de noviembre de 1992, luego de dos años cerrado, se reinauguró y resultó un hecho que dinamizó la actividad y produjo un fuerte resurgimiento institucional.

 

La terminación de la obra estaba prevista en 130 días, pero finalmente se extendió un mes más por las fuertes jornadas lluviosas y ventosas de septiembre.

 

Hasta hoy la actividad ha sido incesante con los niños y los jóvenes. Todo de la mano sapiente del profesor José Luis Weigandt y su equipo, que tienen a cargo la conducción técnica de la natación del club All Boys.

 

Master y natación adaptada.

 

Cabe hacer mención a la movida, hasta hoy, de la natación Master masculino y femenino, con nadadores mayores de 25 años de All Boys y Médanos Verdes. Participan en distintas categorías, separados cada 5 años de edad. Delegaciones de Master concurren con frecuencia a torneos regionales, nacionales y sudamericanos con notable suceso.

 

También se debe destacar la natación para ciegos. Es parte de la natación adaptada, deporte inclusivo que permite competir en los mismos estilos que en la natación convencional. Estos deportistas se clasifican en las categorías visuales S11-S13, y nadan en piletas estándar siguiendo normas adaptadas del Comité Paralímpico Internacional. Aquí la gran estrella es la nadadora de General Pico Analuz “Anita” Pellitero, verdadera referente de la especialidad, y reconocida por su trayectoria.

 

“Anita” fue competidora olímpica en los Juegos de París 2024 y lo hará en Los Ángeles en el 2028. Está becada por el ENARD (Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo). Están quienes sostienen que se trata hoy de la mejor nadadora de alto rendimiento de La Pampa.

 

Aquellos nadadores alboyenses.

 

Allá por 1978 All Boys contaba con una gran cantidad de nadadores, y los tenía muy bien registrados/as y considerados/as. Hoy todos y todas esos deportistas son personas mayores, que seguramente recordarán con afecto aquellos momentos juveniles.

 

Entre los principiantes se contaban: Raúl Álvarez, Carina Giraldes, Gustavo Marrón, María E. Martín, Claudio Torres, Claudia Herrero, Norma Herrero, Darío Lang, Mirta Bareilles, María Damiani, Javier Copelotti, José Fernández, Marcos Galván, Paula Battistoni, Inés Battistoni, Silvina Battistoni, Silvina Iviglia, Juan Minardi, Rossana Minardi, Sonia Minardi, Guillermo Martín, Julián Sánchez, Gustavo Appendino, Luis Appendino, Javier Alcántara, Gustavo Alcántara, Cecilia Sampietro, Julia Vaqué, Pablo Vaqué y Manuela Waldegaray.

 

En la misma condición de principiantes se anotaban Laura Waldegaray, Amancay Martín, Laura Arzani, Mario Montes de Oca, Bárbara Corro Molas, Marcos Corró Molas, Santiago Corró Molas, Damián Corró Molas, Sergio Moldes, Fernando Gordillo, Gerardo Bonifacio, Marcela Cobo, Pablo Cobo, Héctor Martín, Carlos Ullúa, Alicia Dal Bianco, Claudia De Diego, Marita Giraldez, Luis Pérez García, Miguel Di Pego, Marcela Pereda, Mónica Sikouly y Teresa Espinal.

 

En el equipo de competición estaban Huemul Lino, Mariano Carlaván, Miguel Gordillo, Flavia Facio, Claudio Litterini, Diego Carlaván, Darío Faraudo, Walter Herrero, Valentina Vlasich, Marcela Gordillo, Agustina Menéndez, Federico Carola, Sergio Lostanau, Alejandro Menéndez, Julio Litterini, Carlos Moreno, Gustavo Casalegno, Carlos Casalegno, Jorge Guzmán, Adriana Barrancos, Claudia Di Pego, Rosana Baraldini, Patricia Barrancos, Susana Dal Bianco, María Carola, Ana Guzmán, Sandra Baraldini, Marisa Herrero, Juan Moreno, Marcelo Casalegno, Gustavo Bengoechea, Aldo Guzmán, Fernando Saraevich, Javier Dal Bianco, Nahuel Lino, Sergio Lino, Sergio Feraude, Raúl Salvadori, María Liz Ferreyra, Pablo Véliz, Marcelo Paz y Sandra Rosales. Todos estos iban a disputar el Torneo Clausura de Natación de 1978.

 

Otras instalaciones.

 

Cabe hacer mención a otros aportes de buenas instalaciones para la disciplina, como la del Club Médanos Verdes. El Banco de la Pampa inauguró en noviembre de 2003 un natatorio climatizado, iniciativa de la Mutual de su personal y varios asociados.

 

También el Club Pico Fútbol tiene, desde el 31 de octubre de 1989, en el Parque Ángel Larrea, la primera pileta climatizada de la ciudad.

 

Hoy la natación pampeana está consolidada, pero bien vale recorrer su historia para conocer de dónde venimos. Desde la recreación en los tanques australianos, hasta nuestros días con instructores capacitados y con deportistas que se trazan objetivos y sueños mayores.

 

Imitación por necesidad.

 

Se cree que los primeros humanos se lanzaron a nadar imitando a otros animales, en busca de alimentos o para atravesar un río o un lago. Es decir, por necesidad.

 

Se trata, según quienes conocen su historia, de un deporte completo y antiguo, practicado desde las civilizaciones egipcias y romanas. Fue evolucionando de una práctica utilitaria a una actividad recreativa y un deporte estructurado.

 

Aparece entonces desde una necesidad prehistórica de supervivencia (hay evidencias pictóricas en cuevas de Egipto hace 8.000 años); hasta que se organizó como deporte en Gran Bretaña en el siglo XIX, con la primera competencia en 1837.

 

Es deporte olímpico desde 1896, consolidando los estilos (crol, espalda, pecho y mariposa) y se convirtió en una disciplina global para fitness y competición.

 

Los primeros indicios del nado son del año 4.500 a. C. en la "cueva de los nadadores", ubicada cerca de Libia, al suroeste de Egipto. Allí aparecen algunas pinturas rupestres representando a humanos nadando. Para el año 5.000 se dice que los egipcios y los griegos practicaban la natación como parte de la educación pública.

 

En el antiguo Egipto el arte de nadar estaba muy presente en la población, pues este es un país que consta de una costa marítima y está dividido por el gran río Nilo. Por lo tanto, no saber nadar era un riesgo para la vida y, aun así, a pesar de concebirse como una actividad de gran importancia curiosamente nunca estuvo incluida en el programa de los Juegos Olímpicos de aquellas épocas.

 

En 1869 el inglés Tom Morris obtuvo la victoria en el nado de una milla en el Támesis, convirtiéndose en el primer campeón del mundo de natación.

 

En tiempos modernos el máximo ganador hasta la fecha es el estadounidense Michael Phelps, quien obtuvo 23 preseas doradas, y lo sigue Mark Spitz, con 9 medallas. En la rama femenina, la mejor de todos los tiempos es la estadounidense Jenny Thompson, que ha logrado 8 preseas de oro.

 

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