La memoria sube al escenario
A 50 años del golpe de Estado, la Memoria es lo más importante y necesario para exigir Verdad y Justicia. Durante estos días habrá actos oficiales, intervenciones de edificios públicos, presentaciones musicales, muestras de fotografías y pinturas, pero sin dudas, una de las representaciones más interesantes es el teatro porque se recrean historias, recuerdos, momentos y se crean distintas atmósferas que invitan a la reflexión.
Eso sucedió este domingo en medio de una noche fresca y lluviosa. El Teatro ATTP es sede del ciclo “Memoria en Escena”, una programación especial de teatro y danza que reúne seis obras comprometidas con la búsqueda de la memoria, la verdad y la justicia, a 50 años del último golpe de Estado en Argentina.
A través de diferentes lenguajes escénicos -danza contemporánea, unipersonales, teatro breve y teatro colectivo-, el ciclo propone una reflexión artística sobre la memoria histórica, las marcas de la dictadura y las preguntas que aún atraviesan a la sociedad. Las funciones comenzaron el sábado, continuaron ayer y seguirán el próximo fin de semana. Todas las obras son “al sobrero” y el ingreso es por orden de llegada.
El ciclo comenzó el sábado con “Dirección Obligatoria”, de la Compañía BAP, obra emblemática del coreógrafo Alejandro Cervera estrenada en 1983 durante la transición democrática, considerada la primera pieza de danza argentina que abordó críticamente la última dictadura militar.
Ayer fue el turno de “Alina, expiación”, interpretada por Amparo Fernández y Mauricio Ochoa, una obra intimista que exploró la memoria personal y la búsqueda de sentido frente a un pasado que persiste. Tras la actuación de Fernández y la interpretación musical de Ochoa, el arquitecto Miguel García -estuvo preso en Misiones durante la dictadura- y su sobrina contaron cómo atravesaron esa época.
El ciclo continuará con la presentación de “Chancho Rengo” el próximo viernes a las 21. Es un unipersonal protagonizado por Abel Gómez basado en hechos reales, que entrelaza la historia de un comisario que no puede dejar de matar, un guerrillero que sobrevive el secuestro, la tortura y la desaparición y un jabalí herido que hace justicia.
El sábado 28 a las 21 será el turno de dos obras breves dirigidas por Gustavo Rodríguez: “El Espejo” y “Sus nombres”, piezas que abordan los secretos familiares, el miedo y los vínculos atravesados por el pasado. El ciclo cerrará el domingo 29 a las 20 con “ADN (Microficciones por la Identidad)”, del elenco La Escalera Teatro (UNLPam), una obra coral construida a partir de monólogos que dan voz a hijos e hijas apropiados durante la dictadura que lograron recuperar su identidad.
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