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Jueves 08 de enero 2026

La ONU rechazó las excusas para invadir Venezuela

Redacción 07/01/2026 - 00.18.hs

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) manifestó su alerta por las consecuencias de la intervención de Estados Unidos en Venezuela y consideró que las violaciones de derechos humanos en el país caribeño no justifican “una intervención militar unilateral que viola el Derecho Internacional”.

 

"La operación militar estadounidense en Venezuela socava un principio fundamental del derecho internacional: los Estados no deben usar la fuerza para promover sus reivindicaciones territoriales o demandas políticas", sostuvo este martes el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk.

 

En referencia al ataque ordenado por Donald Trump contra el país sudamericano, que se cobró la vida de decenas de personas, Turk consideró que "la sociedad venezolana necesita sanar" y afirmó que "el futuro del país debe ser decidido por su gente".

 

Según publicó la agencia Europa Press, Ravina Shamdasani, portavoz de la mencionada oficina que está a cargo de Turk, expresó que "Estados Unidos ha justificado su intervención alegando el prolongado y atroz historial de Derechos Humanos del gobierno venezolano, pero la rendición de cuentas por las violaciones de derechos humanos no puede lograrse mediante una intervención militar unilateral que viola el Derecho Internacional".

 

"El pueblo venezolano merece rendición de cuentas mediante un proceso justo y centrado en las víctimas", añadió Shamdasani. En la misma línea, dijo que desde la ONU tienen temor de que "la inestabilidad actual y una mayor militarización del país a causa de la intervención estadounidense solo empeore la situación".

 

La funcionaria reclamó a Estados Unidos, Venezuela y a toda la comunidad internacional, según Europa Press, a "garantizar el respeto total del Derecho Internacional, incluidos los Derechos Humanos".

 

El Secretario General de la ONU, António Guterres, también había expresado su preocupación por la violación al derecho internacional y por el precedente que podría sentar. En un mensaje leído ante el Consejo, llamó a respetar la soberanía, la integridad territorial y la independencia política de los Estados, y llamó a evitar una escalada del conflicto.

 

Reunión de emergencia.

 

El pasado lunes, se celebró en Nueva York una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU. La mayoría de los países condenaron la operación militar de Estados Unidos en Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Washington desoyó las críticas y argumentó que no se trató de un acto de guerra sino de una acción “necesaria y legítima”.

 

El representante de Rusia ante la ONU, Vasily Nebenzya, sostuvo que la irrupción estadounidense es una “operación criminal” con objetivos “ilegítimos”, entre ellos el control de los recursos naturales venezolanos y la reafirmación de la hegemonía estadounidense en América latina.

 

Nebenzya denunció un nuevo ciclo de “neocolonialismo e imperialismo”, y advirtió que avalar este tipo de acciones es avalar graves violaciones del derecho internacional. Reclamó la liberación inmediata de Maduro y Flores y pidió que el suceso sea abordado por los mecanismos legales internacionales y multilaterales competentes.

 

China se expresó en una línea similar. Su representante adjunto ante la ONU, Sun Lei, afirmó que EEUU “pisoteó la soberanía venezolana y sus derechos e intereses legítimos“, a la vez que omitió los principios básicos de la Carta de la ONU. Beijing advirtió que el uso de la fuerza significa un riesgo para la paz y la estabilidad regional en América latina y el Caribe. Insistió en que ningún país puede erigirse en “policía del mundo” ni en juez internacional.

 

En el plano regional, varias delegaciones condenaron el uso de la fuerza. México advirtió que la agresión militar pone en “grave riesgo” la seguridad de América Latina y el Caribe, y criticó la ineficacia de la ONU para contener estos abusos. Colombia comparó la operación con “los peores momentos de injerencia” en la historia regional y se ofreció como mediadora. Cuba calificó el ataque como un acto “bárbaro” y acusó a Estados Unidos de buscar imponer un gobierno funcional a sus intereses. Nicaragua reclamó la liberación inmediata de Maduro y reafirmó el principio de América Latina y el Caribe como zona de paz. Otros países de Latinoamérica, como Brasil y Chile, se limitaron a condenar la operación militar estadounidense.

 

Por su parte, Estados Unidos justificó la operación como una “acción policial” contra un “narcoterrorista”. El embajador ante la ONU, Michael Waltz, negó que se trate de una ocupación y afirmó que no permitirá que los recursos energéticos venezolanos queden bajo control de sus adversarios.

 

Argentina, a favor.

 

En contraste con la mayoría de sus pares, países como Argentina y Paraguay expresaron su apoyo a la captura de Maduro. El embajador argentino ante la ONU, Francisco Tropepi, sostuvo que el gobierno de Javier Milei valora la decisión de Washington y consideró que el mandatario venezolano constituía una amenaza para la región, vinculándolo al narcotráfico y al crimen organizado.

 

“El Gobierno de la República Argentina valora la decisión y la determinación demostradas por el Presidente de los Estados Unidos y por su gobierno en las recientes acciones adoptadas en Venezuela que derivaron en la captura del dictador Nicolás Maduro”, sostuvo Tropepi.

 

Además, solicitó que “las autoridades encargadas de administrar la transición en Venezuela contribuyan a la inmediata liberación del ciudadano argentino Nahuel Gallo, y que se garantice su pronto y seguro retorno a nuestro país”.

 

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