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Sabado 28 de febrero 2026

Ley de Glaciares: "posible agravante" a crisis hídrica

Redacción 28/02/2026 - 00.15.hs

La Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de La Pampa manifestó su alerta por la media sanción que dio el Senado a los cambios en la Ley de Glaciares. Preocupan las medidas que pueda tomar Mendoza respecto a los glaciares que abastecen a los ríos Colorado y Atuel: "Cualquier alteración en las nacientes repercute aguas abajo", advirtieron.

 

"La aprobación en el Senado de la Nación Argentina de la modificación de la Ley de Glaciares encendió alarmas en distintos puntos del país y, particularmente en La Pampa, donde el debate trasciende lo ambiental para instalarse en el terreno de la seguridad hídrica, la producción y la equidad territorial", inicia el comunicado del área ambiental de la provincia.

 

Remarcaron que el proyecto, que será girado en los próximos días a la Cámara de Diputados, se aprobó "en medio de fuertes cuestionamientos de sectores científicos, ambientales y gobiernos provinciales".

 

"Desde la mirada pampeana, no se trata de una discusión técnica aislada. Se trata de la base misma del sistema que garantiza el agua en territorios aguas abajo. La iniciativa aprobada introduce cambios en los criterios de protección del ambiente glaciar y periglacial, abriendo la posibilidad de habilitar actividades económicas -principalmente vinculadas a la minería- en áreas que hasta ahora estaban bajo resguardo", advierten.

 

Ríos pampeanos.

 

Si bien La Pampa no tiene glaciares, el impacto es concreto ya que los sistemas hídricos que abastecen a la provincia nacen en la cordillera. "Las cuencas del Atuel, del Desaguadero-Salado-Chadileuvú-Curacó y del río Colorado, esenciales para el equilibrio ambiental, social y productivo pampeano, tienen su origen en zonas donde la eventual flexibilización normativa podría generar efectos acumulativos sobre caudales y calidad del agua. En ese marco, la advertencia es clara: cualquier alteración en las nacientes repercute aguas abajo, condicionando no solo los ecosistemas sino también la matriz productiva, el desarrollo regional y la calidad de vida de nuestra población", expresaron desde la Secretaría.

 

A esta situación, se le suma el antecedente del histórico conflicto entre La Pampa y Mendoza por la gestión unilateral del río Atuel. Sostienen que "la experiencia demuestra que las decisiones en territorios aguas arriba generan consecuencias profundas: desertificación, pérdida de biodiversidad, afectación productiva y conflictos sociales persistentes", por lo que la reforma puede leerse como "un posible agravante de la problemática interjurisdiccional", al habilitar que cada provincia defina sus propios estándares de protección de glaciares y zonas periglaciares.

 

“La Pampa tiene una memoria hídrica dolorosa, y en este contexto, nuevamente quedaría en manos de Mendoza la decisión de proteger o no las nacientes de nuestros ríos, dejando a nuestro territorio en una situación de vulnerabilidad”, advirtió la secretaria Vanina Basso, en declaraciones a la Agencia Provincial de Noticias.

 

"Retroceso en política ambiental".

 

Anticipando un intenso debate en Diputados, desde Provincia consideraron que "lo que está en juego no es únicamente una ley, sino el modelo de gestión de los bienes comunes en un país federal: si prevalecerá una lógica fragmentada, donde cada provincia define en soledad, o un esquema con reglas comunes que garanticen equidad y sustentabilidad".

 

Por último, sostuvieron que reducir los estándares de protección implica un retroceso en la política ambiental nacional. “La Pampa ya conoce las consecuencias devastadoras de que otras jurisdicciones manejen los recursos hídricos de forma unilateral. No podemos permitir que el concepto de ‘progreso’ de unos pocos condene a nuestra Provincia”, expresó Basso.

 

"Para La Pampa, la discusión tiene una dimensión existencial: sin agua, no hay producción, no hay equidad social, no hay ecosistemas funcionales y no hay futuro posible. Y en esa ecuación, los glaciares -aunque lejanos en geografía- están en el centro del problema", concluyeron.

 

FuChad.

 

La Fundación Chadileuvú también manifestó su repudio a la media sanción de la reforma, y criticó a los 40 senadores que votaron a favor. “Independientemente de la posición de los tres senadores pampeanos que votaron unánimemente, sin diferencias partidarias, en contra, hecho que hay que reconocer y felicitar, los 40 que han apoyado la Reforma de la Ley de Glaciares, han votado a favor de Cornejo, el gobernador mendocino quien fue el gran propulsor del proyecto, sostenido también por quienes conforman la Mesa del Cobre (San Juan, Mendoza, Salta, Jujuy y Catamarca) y la del Litio (participa también Jujuy, Catamarca y Salta)”, expresó Alberto Golberg, presidente de la fundación.

 

Agregó que, pese a los esfuerzos de la FuChad para sensibilizar a la comunidad pampeana sobre los peligros que entrañaba, la reforma de esta ley “afectará al Colorado, el único río que nos queda, porque podemos decir que en la ciudad capital tomamos agua del glaciar por obra y gracia de los dos glaciares que alimentan al Río Grande, principal afluente del Colorado”.

 

“Lo sucedido en el Senado nos llama a redoblar esfuerzos y esperamos que ahora sí, tengamos más compañía, pues con el Atuel tenemos más que suficiente para proyectar qué sucederá con el Colorado cuando Mendoza la emprenda con el ambiente periglaciar y los glaciares que alimentan al Grande”, concluyó Golberg.

 

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