Jueves 23 de junio 2022

Los bodegueros pampeanos podrían exportar a Brasil y Uruguay

Redacción 17/05/2022 - 00.06.hs

"Brasil y Uruguay son dos posibilidades muy factibles de exportación para nuestros vinos, y planeamos un próximo viaje por ciudades brasileñas donde se realizarán reuniones con potenciales clientes", reveló Ricardo Juan, dueño de Bodega Quietud y presidente de la Cámara de Vitivinicultores Pampeanos. D

 

urante el último fin de semana, el bodeguero participó de las rondas de negocios organizadas por la agencia I-Comex en la Feria Expopymes 2022, donde quedó claro que "existe mucho interés por lo que estamos haciendo en La Pampa. Si no aflojamos, el boom del vino pampeano seguirá creciendo" vaticinó.

 

Las rondas de negocios se celebraron durante viernes y sábado. "Hubo reuniones virtuales y presenciales con distintos oferentes que participaron de la Expo Pymes. La agencia I-Comex coordinó los contactos internacionales y desarrolló una organización excelente, con gabinetes para reuniones virtuales y una sala con mesas numeradas para encuentros presenciales. Y todas las reuniones se cumplieron en un estricto plazo de 20 minutos", destacó a LA ARENA.

 

Boom.

 

Ricardo Juan sostuvo "encuentros virtuales con empresarios de Brasil y Colombia, y presenciales con empresarios de Estados Unidos, Uruguay y Chile", además de reuniones con referentes de distintos puntos del país. "Incluso algunos que hasta ahora nunca habían incursionado en la comercialización de vinos se mostraron muy interesados por lo que estamos haciendo en La Pampa". Esta tarea de exhibición y promoción "forma parte de este desafío que estamos llevando adelante para propiciar el crecimiento de la vitiviniculatura en nuestra provincia. Si no aflojamos, este boom seguirá creciendo", se esperanzó.

 

Según el bodeguero, aunque "los productores de La Pampa ya tienen una visión diferente y empiezan a generar emprendimientos para desarrollar esta actividad", es evidente que la vitivinicultura pampeana también "despierta el interés de grandes productores, atraídos por el terruño, el agua, el microclima y otras condiciones particulares".

 

"Nuevos nichos".

 

Con la excepción de Bodegas del Desierto, que cuenta con un desarrollo y una estrategia apuntados a una exportación de gran volumen, la vitivinicultura pampeana se apoya actualmente "en producciones pequeñas y bodegas artesanales, enfocadas en lograr altos niveles de calidad". Por eso, la estrategia comercial apunta a "lograr entendimientos con clientes que referencien a nichos chicos y mercados específicos, haciendo valer esa creciente calidad por sobre el volumen".

 

Sin embargo, la cuestión no está exenta de dificultades. "Una de las problemáticas principales son los valores, porque el mercado internacional está dolarizado y la gran carga impositiva que deben afrontar los exportadores complican muchoi esta posibilidad de agregar valor" a la producción artesanal.

 

De todas maneras, "nuestra provincia ha empezado a generar pequeñas herramientas, como el Exporta Fácil, con cupos que permiten reducir aranceles de exportación", al tiempo que ya plantearon "una serie de reuniones de la Cámara con I-Comex para encontrar mecanismos que reduzcan costos y nos permitan incursionar en el mercado de exportación con el mayor valor agregado que otorga la marca Patagonia Argentina".

 

"Excelente cosecha".

 

Luego de una vendimia excepcional, las bodegas pampeanas están procesando el vino de la cosecha 2022, que solo en Casa de Piedra arrojó unas 120 toneladas de uva. "Este año La Pampa mostró un altísimo volumen de producción en sus viñedos, con parámetros de excelencia en calidad y una gran diversidad de varietales", precisó Juan. Por estos días, en Quietud "los vinos están semiterminados, sin restos de azúcar y con una base de calidad que anuncia excelentes resultados", reveló.

 

La bodega santarroseña produjo este año "diez varietales y recuperamos un rosado que habíamos abandonado por falta de tiempo y espacio". Terminada la etapa de máximo trabajo, ahora habrá que "esperar entre uno y dos meses para observar cómo progresa cada variedad y buscar los vinos de alta gama". Este constante incremento de calidad requiere inversiones en tecnología, como la flamante prensa neumática con la que procesaron esta cosecha, y nuevos materiales, como las barricas nuevas de roble donde estacionarán la producción.

 

Y mientras el vino madura, desde la Cámara ya planean "nuevas reuniones destinadas a evaluar algunas ideas que pretendemos concretar, como el aprovechamiento de los estímulos crediticios que generarán el Instituto Nacional del Vino (IN) y la Coviar, los dos organismos encargados de distribuir unos 40 millones de dólares entre las pymes vitivinícolas". Y en La Pampa también podría aprovecharse "la operatoria de créditos del BICE, que incluye una herramienta específica para pequeños productores que quieran ampliar su producción, incorporar maquinaria y generar trabajo", concluyó.

 

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