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Lunes 23 de febrero 2026

“Los campos están enfermos”

Redacción 23/02/2026 - 00.17.hs

Hace unos días, en Catriló, la multinacional PepsiCo, en alianza con las empresas Gente de La Pampa y Pelayo y la consultora Agsus, todas de La Pampa, lanzaron un programa de producción agrícola sustentable que tiene la mira puesta en la recuperación de los suelos. Desde la compañía que produce snaks y galletitas afirman que hacia 2030 no se podrá vender productos alimenticios en los principales mercados del mundo sin certificar buenas prácticas de conservación del suelo.

 

En ese marco, LA ARENA publicó la semana anterior la mirada de Tomás Lorda, titular de Gente de La Pampa, sobre el proyecto, pero el lanzamiento del programa también tuvo cobertura de medios especializados del país, como Bichos de Campo, que por estos días está publicando una serie de entrevistas realizadas durante la jornada a campo abierto que se realizó en la localidad ubicada sobre la ruta nacional 5, en el ingreso a La Pampa desde tierras bonaerenses.

 

Ayer, Bichos de Campo publicó la opinión del gerente de Producción de Pelayo, Fernando Herzel, sobre la condición actual de los suelos agrícolas. El ingeniero agrónomo se presentó como “hijo de las Sojas RR”, ya que comenzó a trabajar en la profesión a fines de los noventa, cuando esa tecnología agropecuaria llegó a los campos donde él ejercía como agrónomo. “La verdad que esos modelos de agricultura de receta, de paquete tecnológico, hizo que pasemos muchas campañas y muchos años, los ingenieros, mirando solamente la productividad, pero desde la línea del suelo hacia arriba. Y la verdad es que nos olvidamos un poco del suelo”, admitió.

 

A pesar de ello, Herzel explicó que los suelos siguieron produciendo porque tienen mucho poder de “aguantarse la extracción” y el “mal uso”. Pero advirtió que hace diez años se nota el crecimiento exponencial de problemáticas generalizadas. “Esto hace que no funcionen bien todas las otras cuestiones tecnológicas, los eventos, los nuevos híbridos o variedades de maíces o soja, nuevos fungicidas, nuevos productos estimulantes”, dijo.

 

“No rinden”.

 

Herzel destacó que todos esos productos “son buenísimos” y funcionan, pero aun así se está viendo que “ya no te rinden”. “A nivel de campo, esa tecnología no pueden expresar su potencial, porque los campos están limitados, los campos están enfermos”, explicó. “De los doce parámetros que hay en las calicatas, hay varios de ellos que están con algunas alertas, y esos parámetros que no están bien hacen que las nuevas tecnologías no puedan expresar su potencial”, añadió.

 

De acuerdo a la visión del profesional, el estrés que presentan los suelos hace que cada vez se utilice más tecnologías, como fertilizantes e híbridos, para empardar la productividad perdida. “Nos vende el sistema que tenemos que ir por ahí, por el camino de más fertilizante, más tecnología, más híbrido, y no miramos abajo. Y sí, el sistema es más de todo eso, pero con un suelo sano -planteó-. Ninguna tecnología va a redituar bien en un suelo enfermo, este es el concepto”.

 

Arrendamientos.

 

“El 70% de la Argentina se produce bajo alquileres, en arrendamientos o aparcerías. Entonces, en ese contexto de tenencia de la tierra, ¿cómo hacemos para buscar negocios a medianos y largo plazo que tengan muy claro que hay que cuidar el suelo, porque sin un suelo cuidado y sano, no hay tecnología ni potenciales que se expresen?”, planteó el especialista al portal agropecuario.

 

En ese sentido planteó que parte de la rentabilidad que obtuvieron los propietarios de campos en los últimos veinte años se hizo a costa de degradar el recurso suelo y, por ende, su patrimonio. “Lo muestran los mapas de fósforo a nivel regional. Si uno compara quince o veinte años de diferencia en mapas de fósforo, los colores son tremendos. Y con la materia orgánica pasa lo mismo. Respecto de la física del suelo, que no sé si hay mapas, los suelos están muy complicados”.

 

Por ese motivo, Herzel planteó que la renta obtenida por los propietarios es mentirosa porque, “sin lugar a dudas ahora están con un suelo mucho más degradado que hace veinte años atrás. Deberían saberlo, deberían pensarlo, es una posibilidad muy probable. Solamente con darse vuelta, mirar un poco los rendimientos a nivel nacional de los cultivos tradicionales, hace veinte años y ahora, los rendimientos están planchados, prácticamente no crecen. ¿Cómo puede ser si estamos invirtiendo mucho más en tecnologías, que son mucho más precisas que hace veinte años, produzcamos lo mismo que hace veinte años?”

 

Sustentabilidad.

 

La firma Pelayo arrienda campos en el este pampeano y el oeste bonaerense, totalizando alrededor de 70 mil hectáreas. “Tenemos una gran heterogeneidad de zonas, de cultivos y de situaciones. Sin embargo, hay una homogeneidad en la degradación, o sea todos los suelos tienen algún parámetro flojo”, dijo Herzel.

 

“Hagamos algo pensando en una sustentabilidad real, no un numerito o un cartelito, no pensando en un certificado. El certificado es una consecuencia de una decisión. Nuestro propuesta es darle objetividad a un programa”, propuso.

 

Consultado respecto a cómo ven la situación sus colegas de otras empresas agrícolas, el agrónomo explicó: “La problemática de la degradación de los suelos no es un tema mío. O sea, es un tema muy fácil de de ver. Es el país el que está así. (...) Pero hay mucha gente interesada en escuchar, porque realmente los problemas están. Cuando se los explicás con docencia, los propietarios de campo se esmeran en escuchar estas problemáticas. Y tal es así que hoy estamos en un poquito más del 20% de nuestra superficie certificada.”

 

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