Mendoza impulsa su ganadería con agua del Atuel
Mendoza piensa en incorporar 80.000 hectáreas productivas para forrajes, regadas con el agua que roba del Atuel, para impulsar su ganadería.
En el Foro de Inversiones de Mendoza, funcionarios y productores acordaron un plan a diez años que incluye la incorporación de 80.000 hectáreas productivas para forrajes. En ese marco se dio una reunión estratégica entre referentes del sector ganadero y autoridades provinciales, con el fin de fortalecer la cadena de valor cárnica.
El encuentro, que contó con la presencia del director de Ganadería, Francisco Ríos, y el delegado de la zona Sur del Ministerio de Producción, Andrés Vavrik, reunió a productores y comercializadores que analizaron el diagnóstico actual y las proyecciones de crecimiento para la región.
Alimento para el ganado.
Durante las deliberaciones, los participantes identificaron que el principal obstáculo para la expansión del sector reside en la limitada producción de alimento para el ganado, según difundió el sitio Noticias Agropecuarias.
En este sentido, las autoridades propusieron como medida urgente el aprovechamiento de tierras con derecho de riego que actualmente se encuentran ociosas, con el objetivo de destinarlas al cultivo de cereales y forrajes que sustenten el incremento del rodeo local. Por su parte, Ríos brindó detalles sobre la continuidad del programa de destete precoz, una herramienta que busca optimizar la eficiencia reproductiva de las vacas.
El plan consiste en un incentivo económico por animal destinado a cubrir los costos veterinarios y de auditoría durante el período de encierre, lo que permitió hasta la fecha mejorar notablemente los índices de preñez y el estado corporal de la hacienda en los campos mendocinos.
Autoabastecimiento.
Uno de los datos más relevantes que surgió de la mesa técnica fue el bajo nivel de autoabastecimiento, ya que la provincia produce actualmente apenas el 11% de la carne que consume su población. Ante esta realidad, el sector privado y el Estado fijaron la meta de incorporar unas 80.000 hectáreas al desarrollo agroganadero en la próxima década, lo que permitiría triplicar la producción local y reducir la dependencia de otras jurisdicciones.
Finalmente, los referentes sectoriales coincidieron en la necesidad de implementar líneas de financiamiento accesibles que fomenten la retención de vientres, permitiendo que un mayor número de terneras se conviertan en futuras madres.
Artículos relacionados
