Sabado 02 de julio 2022

Reconocen la trayectoria de Swinnen

Redacción 18/05/2022 - 10.29.hs

La obra y las cuatro décadas de trayectoria del arquitecto Santiago Swinnen fueron reconocidas recientemente en el último número de la revista institucional del Colegio de Arquitectos. Su máximo proyecto fue el impresionante frente de la Catedral de Santa Rosa. "Su arquitectura fue una respuesta clara y racional, innovadora para la época, a las necesidades funcionales, empleando materiales según su lógica constructiva y adoptando en muchos casos un lenguaje personal que lo distingue y que perdura con su impronta distinguible hasta nuestros días", destacaron.

 

Una de las personas que escribió para esta edición fue su hijo, el arquitecto Lucas Swinnen. "Nació en Lendelede, un pueblito de Flandes Occidental en Bélgica, un 28 de mayo de 1933. A sus tres años emigró a la Argentina con sus padres radicándose en Jáuregui (Villa Flandria)", contó sobre la llegada de su padre al país.

 

"Hizo sus estudios primarios y secundarios en el Colegio de los Hermanos Maristas en Luján y la carrera de Arquitectura en la Universidad de Buenos Aires viajando todos los días en tren desde su pueblo hasta la facultad que en aquellos tiempos se encontraba en la Manzana de las Luces. Recibido de arquitecto acepta una propuesta de trabajo impulsado por uno de sus profesores en la facultad, el arquitecto Rossi quien en ese momento colaboraba con el arquitecto Testa en la construcción de la Casa de Gobierno provincial en Santa Rosa. Trabajó en organismos del Estado provincial y municipal pero fundamentalmente en la actividad privada donde pudo expresarse a través de numerosos proyectos y obras", detalló.

 

Un personaje entrañable.

 

El arquitecto Ruben Wiggenhauser realizó una investigación para la revista y allí sostuvo que "tal vez Santiago Eduardo María Swinnen haya sido uno de los creadores más originales y prolíficos de la arquitectura pampeana. Un personaje entrañable, profundamente humano, dueño de una extensa y singular producción que va de la pintura a la arquitectura sin escalas, en una trayectoria de cuatro décadas".

 

Apodado "Jaak" por sus amigos y seres queridos, Swinnen falleció en la capital pampeana en el año 2010. "Analizar la obra arquitectónica y pictórica implica pensar en un inmenso artista que plasmó en innumerables proyectos y pinturas lo que considero una síntesis muy personal y reconocible entre el espíritu de lo moderno con la 'pampeanidad' que solo expresa quien tiene la sensibilidad enorme de captar esta inmensa llanura (la que él tanto amaba)", sostiene Wiggenhauser.

 

El autor destaca que "desde su llegada a Santa Rosa, donde recién iniciaba su actividad profesional otro pionero de nuestra arquitectura, el arquitecto Luis Ricardo Tierno, Swinnen dejó una impronta racional y pragmática, pero a la vez de una perfección de proporciones, materiales y soluciones constructivas que fueron innovadoras en la década del '60 y posteriores en La Pampa y que pudo reflejar desde sus primeras obras y proyectos".

 

Llegada a Santa Rosa.

 

Swinnen llegó a Santa Rosa el 30 de agosto de 1958. La ciudad tenía tan solo 23 mil habitantes y recién "se esbozaban los cimientos de la obra de la casa de Gobierno, que se había hecho por Concurso Nacional de Anteproyectos y estaba siendo dirigida por Clorindo Testa y sus asociados Boris Dabinovic, Augusto Gaido y Francisco Rossi".

 

La joven provincia requería de "innumerables obras públicas para las distintas localidades, y se empezaron a implementar los equipos técnicos (en muchos casos con profesionales foráneos) para dar respuestas a esa demanda. 'Jaak' respondió a una invitación que le hiciera Eduardo Rodríguez Pozos, Subsecretario de Obras Públicas, quien le ofreciera trabajo en la Dirección de Arquitectura de la provincia, a raíz de una recomendación especial de un profesor de apellido Rossi, que lo calificaba de 'muy capaz como proyectista'".

 

En ese área realiza sus primero proyectos, ambos en General Pico: la Terminal de Omnibus, denominada "el huevo", y la Escuela Normal Provincial. Al tiempo, según el autor, los encargos particulares desde distintas localidades "se empiezan a multiplicar".

 

Wiggenhauser destacó que Swinnen se fue ganando el respeto y el reconocimiento de la sociedad pampeana. "Su arquitectura fue una respuesta clara y racional, innovadora para la época, a las necesidades funcionales, empleando materiales según su lógica constructiva y adoptando en muchos casos un lenguaje personal que lo distingue y que perdura con su impronta distinguible hasta nuestros días", resaltó.

 

Evolución.

 

El autor precisó que su primera obra en la capital pampeana fue la casa del doctor Srur, construida en 1960 en la esquina de Lisandro de la Torre y 25 de Mayo. "Ahondar en su arquitectura, austera, simple, expresiva, es reconocer a un talentoso que se nutrió de los recursos disponibles para dar las necesarias respuestas a los diversos clientes, que iban requiriendo de sus servicios a medida que su prestigio iba en aumento. A la par que va teniendo encargos de proyectos de viviendas, en 1967 proyecta la fachada y remodelación de la Catedral de Santa Rosa y el Barrio 'Calfucurá' de 80 viviendas", indicó.

 

"Veíamos la arquitectura superando la concepción decorativista, para nosotros era una evolución trascendente" Lo racional era sinónimo de belleza, la expresión de las formas, derivadas del uso de los materiales, la verdad expresiva, el empleo de cada material según su lógica constructiva", afirmó Swinnen en declaraciones rescatadas por el autor.

 

Uno de los temas dentro de su arquitectura al que "dio respuestas en su máxima creatividad, sorprendiendo por la potencia expresiva, simbolismo y materialidad, fue en muchísimas iglesias y espacios religiosos de nuestra provincia, en muchos casos, en refacciones o ampliaciones sobre lo existente, supo interpretar culturalmente la ecuación y dar respuestas de impresionante belleza". Su máximo proyecto, resaltó Wiggenhauser, "fue el impresionante frente de la Catedral de Santa Rosa, proyectada en 1967 y culminada casi 30 años después, en 1996".

 

El listado de obras que realizó en distintas localidades es muy amplia e incluye iglesias, viviendas particulares, locales comerciales y edificios. Algunas de sus obras en Santa Rosa son el Barrio Jardín, el Edificio Pampa, el local Marinelli de la calle Pellegrini y un edificio de departamentos ubicado en 25 de Mayo entre Yrigoyen y avenida San Martín, entre otras.

 

"No olvidemos a estos pioneros".

 

Wiggenhauser recordó que a Swinnen como una de las personas que "marcaron el camino" y uno de los "pioneros de la arquitectura". A su vez, destacó que "la Galería del Colegio de Arquitectos de La Pampa, en su sede de calle Don Bosco 243 (Santa Rosa) lleva su nombre para homenajearlo y destacarlo como lo que fue, un apasionado de las artes y la arquitectura, que dejó innumerables obras en toda la provincia".

 

"Algunos lo llamaron 'el loco de los médanos' cuando se instaló en 1970, con toda su familia, en la casa por él construida que llamó 'Vuriloche', cuyo topónimo significa 'gente detrás del médano' en pleno campo aquellos años. Fue un visionario, que interpretó como pocos por aquellos años las características del sitio de implantación para plasmarlo en sus obras, sin importar su escala", señaló en el epílogo de la revista.

 

En esa línea, destacó que "Jaak" definió y afirmó "su camino con la práctica, le dio sentido y finalidad a su pasión por la arquitectura, imagino que no era un intelectual inmerso en su laberinto, sino un hombre sencillo, franco y sensible, que fue 'moderno' usando la tecnología al servicio de la realidad que lo interpelaba".

 

"Imagino a La Pampa por aquellos años donde Santiago arribó, como un papel en blanco, donde esta primera generación de profesionales empezó por poner en práctica la arquitectura que aún perdura y que es parte del patrimonio construido. Tal vez un atardecer de marzo 'Jaak' se tiñó con los colores del ocaso y empezó el viaje sin fin, llevándose en sus retinas, antes de cerrar sus ojos, el paisaje pampeano que tanto amó... Por eso este humilde reconocimiento a los que, como 'Jaak', marcaron el camino, para que no olvidemos a estos pioneros de la arquitectura y sus huellas imborrables".

 

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