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Miércoles 03 de junio 2026

Se reunió el Consejo Estudiantil con la salud mental como eje

Redacción 03/06/2026 - 00.14.hs

¿Qué situaciones afectan hoy el bienestar de los jóvenes? ¿Qué cosas ayudan o sostienen? ¿Qué opciones faltan en las escuelas? ¿Qué cosas hacen entre pares para acompañarse? ¿Qué esperan de los adultos? Las preguntas estaban anotadas como disparadores para una posterior puesta en común. Pero antes, cuando se armaron los grupos, cada uno de esos interrogantes generaron el interés inmediato y los conceptos coincidían. Convivencia, redes sociales, bullying, adicciones, maltrato, angustias, suicidios. Todo mechado en un combo que forma parte de las preocupaciones principales de chicos y chicas y, por supuesto, también de los adultos.

 

“La salud mental nos afecta a todos, en lo individual claro pero nuestro entorno es el que se ve también muy afectado si no estamos bien”, le dijo Gabriela (17) a LA ARENA en el inicio de la ronda que se conformó tras la presentación de la jornada.

 

Gabriela llegó al Centro Cultural Medasur de Santa Rosa desde el Colegio Ciudad, de General Pico. Es una de las integrantes del Consejo Provincial Estudiantil Secundario que se reunió la semana pasada para, junto al Ministerio de Educación y la Subsecretaría de Salud Mental y Adicciones de la provincia, abordar las principales problemáticas que afectan a las y los adolescentes en la compleja realidad de hoy.

 

“Me parece que en general no se le da la real importancia que tiene la salud mental y no somos conscientes de lo grave que puede ser si tenemos problemas en ese sentido, sea nosotros o nuestros compañeros, amigos, familiares. No es necesario tener un problema puntual o notorio para pedir ayuda o estar atentos, muchas veces las cuestiones de salud mental son silenciosas y quien la padece suele cerrarse y no expresar”, analizó Huenú (17), una adolescente que cursa en el colegio Mariano Moreno de Bernasconi y es otra de las integrantes del Consejo Juvenil que se conformó por primera vez el año pasado y reúne a alumnos y alumnas de distintos rincones de la provincia.

 

“Salida comunitaria”.

 

En la apertura de la reunión estuvo la Ministra de Educación, Marcela Feuerschvenger, junto a la Coordinadora Pedagógica de Políticas Educativas, Rocío Mora Souto y la Directora General de Educación Secundaria, Gabriela Morán. Además, para el intercambio con los adolescentes se sumó el Subsecretario de Salud Mental y Adicciones, Martín Malgá, la Coordinadora de la Mesa del Observatorio Provincial de Drogas, Soledad Gauna y otras integrantes de esa área.

 

“Después de la demanda de los estudiantes en lo referido a salud mental es que se armó este encuentro y, en ese marco, la Subsecretaría de Salud Mental se sumó para contarle a los chicos y chicas la investigación que realizó el Observatorio de Drogas y que es el séptimo Estudio Nacional sobre Consumos Problemáticos, un trabajo que también abarca a estudiantes pampeanos de nivel secundario”, explicaron desde Educación.

 

El relevamiento alcanzó a 3.341 estudiantes secundarios de La Pampa, y la provincia trabajó sobre la base de datos del estudio nacional para elaborar un informe propio.

 

“Lo que más se ve hoy es el tema de las adicciones, creo que en muchos casos empieza como un juego o como algo divertido y luego se vuelve una adicción. También sucede que es la primera puerta para solucionar cosas pero en realidad es una manera de evadirse. Tratar de acercarse, de hablar, de contener, es lo que uno puede hacer”, opinó Benjamín (16) del colegio Chapeaurouge de General Pico.

 

“Creo que situaciones complicadas en el hogar es lo que más genera que un chico caiga en adicciones, pero también cuestiones que tienen que ver con la adolescencia como el miedo al rechazo, el bullying, sentir que no tenés lugar. Pueden ser distintas cosas y por eso hay que estar atento a lo que le pasa al otro”, se sumó Sofía (17) del colegio Witralen de Realicó.

 

Mientras los temas surgían y se acumulaban en cada mesa, crecía el interés por hablar, participar y decir. “La falta de límites es algo que se nota mucho, tanto en adolescentes como en adultos, por ejemplo con el uso del celular todo el tiempo. Creo que está buena la medida que se tomó este año de no permitir el uso en el aula porque está súper demostrado que te desconcentra, y no solo para aprender y estudiar sino que por ahí leés un comentario o una reacción en una red social y eso te afecta el ánimo”, afirmó Magalí (16) que cursa en el colegio de Proyecto Escuelas “i” de Santa Rosa.

 

“A los docentes, a nuestros padres, a todo el mundo les cuesta dejar el celular. Es como que todos estamos en la misma y por eso es difícil establecer los límites, es un problema grande que todos dependamos de lo mismo”, reflexionó Sofía acerca de un contexto en el que la tecnología y su imparable carrera generan situaciones curiosas, al menos para quienes tienen más años de vida.

 

“El otro día en el aula hacíamos un trabajo y nos pidieron que usáramos el diccionario, y la verdad es que muchos no sabíamos qué era, no lo conocíamos porque crecimos usando el celular para hacer cualquier consulta”, señaló Aitana (16) que estudia en el colegio de Escuelas “i” del barrio Plan Federal de General Pico.

 

Comunidad.

 

“Creo que una de las cosas que más se ponen en juego cuando nos encontramos con ustedes es la capacidad de escucha. Iba escuchando las palabras que usan, los términos y el lenguaje que utilizan y va todo tan rápido que es un ejercicio permanente para nosotros, los adultos, el hecho de estar atentos y seguirlos. Por eso celebro este espacio, porque es de ustedes y nosotros estamos para escuchar y recepcionar todo lo que tengan para decir, porque recuerden que la salida siempre es comunitaria”, resaltó Feuerschvenger cuando dio la bienvenida al Consejo.

 

En la jornada también estuvieron Malén Luján y Lucía Rodríguez, referentes del equipo de Abordaje del Suicidio, quienes recibieron las distintas inquietudes de los adolescentes y remarcaron la relevancia de difundir las líneas de atención en salud mental, los números 132 y 134, que están disponibles las 24 horas.

 

“Hoy se vive en medio de mucha tensión social, las relaciones son complicadas y en el caso de los adolescentes muchas veces no nos damos cuenta de que podemos herir con lo que decimos, con las palabras que usamos. Es como que no somos conscientes de nuestros actos, de nuestros chistes, de hablar de la cuestión física, y todo eso se potencia por las redes. Si a vos te agreden con comentarios, te rechazan, te dejan afuera, te hacen sentir que no encajás, podés caer en una situación delicada de salud mental”, resaltó Huenú en uno de los grupos que leyó las preguntas disparadoras para luego intercambiar opiniones y armar un escrito en conjunto.

 

“A esta edad es común sobrepensar las cosas, y de algo chiquito hacerlo grande, tanto que parece que en eso te va la vida, pero también me parece que la mirada se pone de manera permanente sobre los jóvenes y no se mira tanto el comportamiento de los adultos. Es fundamental que presten atención, que estén atentos y no solo metidos en sus problemas”, agregó Sofía.

 

El informe que acercó el Observatorio de Drogas de la provincia también mostró situaciones vinculadas a la salud mental. Y un dato es que el 24,1 por ciento de las y los estudiantes consultó a un profesional de salud durante el año pasado por situaciones de angustia o problemas emocionales.

 

Y en ese marco se les preguntó a quiénes recurren cuando tienen un problema de esa índole. En primer lugar contestaron a su madre, luego a los amigos, y en tercer lugar al padre”, resaltó Gauna sobre un aspecto clave en una problemática cada vez más evidente pero también más difundida, porque como se escuchó en la mesa de debate “pedir ayuda es primordial, porque está claro que la salida siempre es comunitaria”.

 

Propuestas de escuchas.

 

Durante la jornada en el Medasur, los y las consejeras de cada colegio destacaron la importancia de contar con espacios de diálogo genuinos dentro de las escuelas, donde puedan expresar sus preocupaciones y sentirse escuchados. En este sentido, remarcaron el valor de la escucha activa, el respeto y el acompañamiento por parte de docentes, directivos y otros adultos significativos.

 

Y entre las propuestas elaboradas por los propios estudiantes surgieron iniciativas como la creación de talleres de oralidad, el desarrollo de actividades recreativas y culturales que favorezcan los vínculos entre estudiantes y docentes, la generación de espacios institucionales de diálogo más efectivos y la implementación de dispositivos de escucha, como buzones de ayuda, que permitan comunicar situaciones personales o grupales de manera confidencial.

 

Además, estudiantes de la Zona Centro realizaron la entrega formal de una propuesta elaborada colectivamente que reúne acciones y estrategias para fortalecer el abordaje de la salud mental en las instituciones educativas.

 

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