Martes 28 de junio 2022

"Se viene un mes muy difícil"

Redacción 05/04/2022 - 01.13.hs

Desde hace algunas semanas, transportistas, estacioneros y productores agropecuarios de La Pampa y distintos puntos del país vienen alertando sobre la falta de gasoil, un insumo clave cuando está comenzando la cosecha gruesa (soja y maíz). Muchas estaciones de servicio de Buenos Aires, Santa Fe, Mendoza y otras provincias se han visto obligadas a fijar un cupo diario y diversas entidades que agrupan a los sectores afectados emitieron alertas públicas y pedidos de solución al gobierno nacional.

 

Varias causas se combinan para producir esta escasez, desde el atraso en las tarifas hasta la guerra en Ucrania. La semana pasada emitieron sendos comunicados la Confederación de Entidades de Hidrocarburos (Cecha) y la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac). "El desabastecimiento y el atraso en los precios están poniendo en jaque la provisión de combustibles y toda la cadena productiva" dijo la Cecha, una entidad que agrupa a 4.500 estacioneros de servicio. "El atraso del 32 por ciento en los precios es la causa del desabastecimiento", agregó, y reclamó al gobierno nacional que "convoque a todos los actores del sector para buscar soluciones".

 

"Un problema grave".

 

En La Pampa "hay un faltante importante de gasoil", reconoció Miguel Ripa, vicepresidente de la Cámara de Expendedores local. "Algunas petroleras no están entregando el combustible al precio establecido, lo que genera mucha presión sobre las estaciones de servicio, que tenemos asignado un cupo determinado. Hay una parte del gasoil que se comercializa en el sector mayorista y tiene otro precio", recordó a LA ARENA.

 

En este punto Ripa hace referencia al volumen de gasoil que nuestro país importa, aproximadamente un 25% del total que consume. "Las petroleras adquieren este combustible a otro precio y cuesta un 30 por ciento más caro que en las estaciones de servicio. Obviamente, todos quieren conseguir el gasoil más barato y eso genera un cuello de botella" en las expendedoras, cuya mejor opción finalmente resulta "trasladar ese cupo a los consumidores", para distribuirlo entre todos.

 

"Hay escasez de gasoil en La Pampa y en época de cosecha e implantación de pasturas se genera una presión extra sobre las estaciones de servicio. Una vez que superemos la campaña agrícola la demanda bajará, pero abril será un mes muy difícil", concluyó Ripa.

 

También desde Carbap y la Mesa de Enlace alertaron sobre la situación y consideraron que "el biodiésel podría suplir la demanda en las distintas regiones del país", inyectando un mayor porcentaje al gasoil.

 

Crisis anunciada.

 

Hace unos días, en diálogo con Infobae, el titular de Fadeeac, Gabriel Bronoroni, recordó que "hace tres meses venimos avisando que esto iba a suceder", y Jorge Scoppa advirtió que "si en 10 ó 15 días no se normaliza el abastecimiento, se va a generar un problema gravísimo". Scoppa es presidente de la Federación Argentina de Contratistas de Máquinas Agrícolas (Facma), entidad que agrupa a 3.600 de los casi 12 mil contratistas encargados de levantar la cosecha nacional, y el plazo que menciona no es caprichoso: en pocos días estará a pleno la campaña agrícola y, además de La Pampa, llueven quejas por desabastecimiento desde el sur de Santa Fe, sur de Córdoba, oeste bonaerense y la región del NOA. "Aún no estamos trabajando a full y ya falta combustible", advierte.

 

Este año se utilizarán casi 2.100 millones de litros de gasoil para la campaña granaria, según la Bolsa de Comercio de Rosario, y todavía faltan recolectar unos 27 millones de hectáreas, que demandarían unos 500 millones de litros. Una cosechadora grande, capaz de llenar hasta 15 camiones con maíz por día, requiere unos 800 litros diarios de gasoil, y si agregamos un tractor con tolva autodescargable y una camioneta de apoyo, ese volumen trepa a 1.100 litros.

 

Carta de Martínez.

 

La situación crítica también generó preocupación y tensiones en el gobierno nacional. Hace unos días trascendió la durísima carta que el neuquino Darío Martínez, secretario de Energía, dirigió al ministro Martín Guzmán: "por la presente rechazo el recorte impuesto por los Techos de Caja, advirtiendo sobre las consecuencias desastrosas para el país que ello implica", afirmó.

 

Según Martínez, en lugar de los 309.802 millones solicitados para marzo, recibió 66.015 millones, apenas un 21% de su requerimiento. Aunque muchos la consideraron parte de las tensiones internas del gabinete, la nota incluye una seria advertencia: podría faltar gas en invierno. "Estos ajustes de caja se venían dando, pero no de manera tan violenta y explícita. Este apretón monetario pone en crisis al sistema antes del invierno y rompe con la cadena de pago y provisión. Es una verdadera crisis sectorial que afecta a todos los frentes del sector energético", aseguró Martínez.

 

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