Sigue el reclamo de penitenciarios, que piden mejoras salariales y la normalización de la obra social
El grupo de penitenciarios retirados y autoconvocados de La Pampa, que viene desde hace semanas reclamando mejoras salariales y soluciones para los problemas de cobertura médica, volvió a manifestarse hoy en la calle Alvear, frente a la Unidad 13. Aseguraron que no recibieron respuestas del Gobierno nacional y adelantaron que buscan coordinar una movilización conjunta a la Ciudad de Buenos Aires, junto a otros representantes de otros puntos del país.
El reclamo fue ratificado por Carlos Borthiry, uno de los referentes de los autoconvocados, quien sostuvo en dialogo con LA ARENA que la situación “sigue exactamente igual” que durante las protestas anteriores. “No hemos tenido ningún avance, ni ninguna respuesta. Seguimos luchando por los mismos problemas, sobre todo por los haberes bajos y el desfinanciamiento de la obra social”, afirmó.
Según explicó Borthiry, “los bajos salarios repercuten directamente en el funcionamiento de la cobertura médica del sector y generan dificultades recurrentes en las prestaciones. No hay un corte total, pero sí cortes alternados”, señaló al referirse a la situación sanitaria que afecta tanto a retirados como a trabajadores en actividad.
Atención en salud pública.
El conflicto ya había generado preocupación semanas atrás, cuando penitenciarios autoconvocados denunciaron problemas en la atención médica y realizaron manifestaciones públicas en Santa Rosa. En ese contexto, desde el Gobierno provincial aclararon que los hospitales públicos atenderían a los agentes cuando no pudieran acceder a las prestaciones de su obra social.
Sobre ese punto, Borthiry destacó la intervención de la Provincia y agradeció la disposición del sistema sanitario pampeano. “La provincia tiene un sistema de salud pública excelente”, sostuvo, aunque aclaró que hubo “una mala interpretación” respecto a la asistencia sanitaria. “No era que Salud Pública iba a reemplazar a la obra social. Lo que se hizo fue aceitar el sistema para que, cuando haya problemas con las prestaciones, los compañeros puedan ser atendidos en hospitales públicos”, explicó.
El referente indicó que “en algunos casos se habían producido inconvenientes por confusiones administrativas, ya que algunos trabajadores eran rechazados bajo el argumento de que contaban con cobertura médica propia. Sin embargo, la situación fue aclarada por autoridades provinciales y los agentes serán atendidos cuando la obra social no responda”.
Mientras tanto, el reclamo continúa creciendo a nivel nacional. Borthiry explicó que “hay grupos de penitenciarios autoconvocados de distintas provincias que comenzaron a organizar medidas simultáneas y mantienen contacto permanente para coordinar futuras acciones. Hoy se están juntando distintas unidades del país y realizando convocatorias similares. La idea es converger en Buenos Aires, porque ahí es donde se toman las decisiones”, señaló.
Sin solución.
Según indicó, el objetivo es movilizarse frente al Ministerio de Seguridad de la Nación y solicitar una audiencia con la ministra Alejandra Monteoliva, “que reconoce el problema salarial, pero no da ninguna solución concreta”, afirmó Borthiry.
Los autoconvocados aclararon además que las decisiones sobre las medidas de fuerza se toman de manera asamblearia debido a que no cuentan con una estructura sindical u orgánica formal que los represente. “Vamos resolviendo sobre la marcha entre todos los grupos que se van formando”, explicó el referente.
El conflicto penitenciario se suma así a una serie de reclamos salariales y laborales que distintos sectores vinculados a fuerzas federales vienen realizando en los últimos meses, en medio de la pérdida de poder adquisitivo y las dificultades económicas que atraviesan trabajadores activos y retirados.
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