Miércoles 30 de noviembre 2022

Un Fam Tour por los atractivos de Quemú

Redacción 20/09/2022 - 00.04.hs

Con el fin de promocionar sus atractivos turísticos, durante la mañana de ayer se realizó en Quemú Quemú un Fam Tour organizado por la Secretaría de Turismo, del que participó una delegación encabezada por Adriana Romero y Florencia Stefanazzi (subsecretaria de Desarrollo Turístico) e integrada por miembros de la Cámara de Turismo (Catulpa), operadores, las influencers de Planazo y un periodista de LA ARENA.

 

Entre otros lugares, visitaron el Museo de Carruajes, el Monumento a John Fitzgerald Kennedy, la fábrica de gin Trumpel y el Instituto Secundario Amadeo Jacques. "En nuestras visitas periódicas para observar sitios de interés turístico, el intendente Alfredo Fernández insistía en organizar alguna actividad de promoción, y así empezamos a pensar en la figura del Fam Tour, un viaje de familiarización que habitualmente organizan los operadores de turismo receptivo cuando desean que otras agencias conozcan un producto y puedan venderlo", explicó Romero.

 

Como en La Pampa "todavía no tenemos fortaleza suficiente para comercializar nuestros productos, asumimos esta tarea desde el estado, acompañados por la Catulpa, que acaba de renovar sus autoridades, y la agencia Canuca Travel, que tiene productos de turismo receptivo y es una de las difusoras" de los destinos locales, agregó.

 

Intenso paseo.

 

La recorrida comenzó por el Monumento a Kennedy, inaugurado en mayo de 1967 y erigido por iniciativa de Fernando Demaría Madero, descendiente de la familia fundadora del pueblo. Está emplazado en el cruce de la ruta provincial 1 y el acceso a la localidad y desde 2019 forma parte del Patrimonio Histórico Nacional, aunque pocos pampeanos conocen la historia de esta enorme mole de hormigón, de 40 metros de altura y formas geométricas, diseñada por el arquitecto Lincol Presno.

 

Para poder construirlo, Demaría vendió 2.200 hectáreas de campo y conformó el "Grupo de los 8", junto a Presno, Pérez Celis, Carlos Páez Vilaró y Rafael Squirru, según cuenta Alicia Ramos de Minig, que escribió dos libros sobre la colosal escultura. Levantado en el medio de la llanura, despierta la curiosidad de cuantos por allí pasan y es uno de los atractivos turísticos que ofrece la localidad.

 

La comitiva visitó luego el Museo de Carruajes y Vestigios de la Tradición Nacional, creado por Héctor Clemente Gambarini (78) e inaugurado en febrero de este año. La imponente exhibición de 46 carruajes, perfectamente restaurados, se completa con una sorprendente colección de artículos y objetos antiguos, que su mentor fue generando durante más de 60 años. "Empecé a guardar elementos de tradición y platería, porque me gusta mucho la temática gauchesca", recordó Gambarini, quien presidió la agrupación Fortín pampa durante más de 30 años.

 

A lo largo de seis décadas consiguió reunir casi medio centenar de carruajes antiguos de todo tipo. "Cada vez que encontrábamos uno lo restaurábamos y lo presentábamos en desfiles", recuerda. Los elementos se guardaban en algunas casonas y galpones, pero un día ya no tuvieron más espacio. "Entonces decidimos armar este museo, que fuimos construyendo por etapas".

 

Además de los carruajes, exhiben una importante serie de artículos y herramientas, máquinas, prendas de vestir, libros, revistas y una colección de piedras y elementos pertenecientes a pueblos originarios que habitaron la zona. "Un año de mucha sequía se voló un médano entero y comenzaron a aparecer vestigios de comunidades indígenas, incluyendo algunos restos óseos", recuerda. El municipio aprovechó para levantar un monolito de homenaje al pueblo ranquel en una esquina de la plaza, y Gambarini sumó numerosas piezas que hoy se exhiben en una vitrina.

 

El Museo de Carruajes puede visitarse los fines de semana, "pero si algún visitante que pasa por el pueblo en días hábiles desea conocerlo, nos avisa y lo abrimos con gusto", aclara.

 

Un gin de caldén.

 

Otra parada fue la fábrica "Trumpel", donde Juan Ignacio Arias Fevrie elabora el primer (y único hasta ahora) gin de origen pampeano. "Los ranqueles le decían trumpel a la chaucha de caldén y elegí ese nombre para darle una identidad bien nuestra", comenta. El ingrediente distintivo del gin son las bayas de enebro, que Juan adquiere en la Patagonia y también importa de otros países, aunque "ya planté tres ejemplares, para ver si prosperan y algún día obtenemos frutos propios en Quemú",señala.

 

Luego de probar y mejorar diversas recetas en su alambique, logró un gin distintivo con tres variantes, clásico, de caldén y rosado, que comercializa con éxito en vinotecas y bares de Santa Rosa, General Pico, Macachín, Catriló, Intendente Alvear, Trenque Lauquen y Buenos Aires. "Es ideal para combinar con cítricos", explica, mientras prepara algunas copas de gin tonic para ofrecer a los visitantes.

 

Además de adquirir sus preciosas botellas, los turistas que visiten la fábrica pueden realizar un breve recorrido por el proceso de destilación de esta bebida, conducido por su propio dueño.

 

Impronta de fundadores.

 

Quemú Quemú fue fundado el 25 de julio de 1908 "en tierras que pertenecían a Sara Unzué de Madero, heredadas de sus padres Mariano Unzué y Mercedes Baudrix", recordó Santiago Gette, rector del Instituto Secundario Amadeo Jacques, último punto de la visita turística. Especializado en la historia de su pueblo, aclaró las dudas en torno al vocablo mapuche que identifica a la localidad. "Tiene muchas acepciones: tótem sagrado, escalera ceremonial, repecho, cuesta, paisaje de lomada o escalonado, y también podría ser una deformación de quemey quemey (lindo lindo)", explica.

 

Sin embargo, el nombre de la localidad "no proviene de la geografía pampeana, sino del verdadero paraje Quemú Quemú, en provincia de Buenos Aires, cuya denominación fue tomada por Sara Unzué para denominar a la estación de ferrocarril emplazada en tierras de su familia, en 1907, y posteriormente trasladado también al pueblo".

 

Aquél paraje bonaerense "aparece en el mapa de Melcher de 1875 y en las memorias de algunos generales de la conquista, que lo identifican como el sitio donde hubo un enfrentamiento entre ranqueles y tropas del ejército nacional", completó.

 

Gette también exhibió ante los visitantes una pequeña parte del patrimonio cultural que Fernando Demaría y su esposa, Ursula Von Der Lippen, donaron al colegio. "La familia fundadora tuteló los 115 años de historia de nuestra localidad: Sara Unzué y Carlos Madero fundaron el pueblo, su hija Sarita Madero de Demaría es la madrina del Monumento a Kennedy y su nieto Fernando nos entregó un legado cultural invaluable integrado por pinturas, un busto de mármol, muebles y numerosos objetos antiguos con el único interés de conservarlos y socializarlos con los vecinos. Y hace un tiempo nos aportaron 50 mil dólares para construir las salas palas Atenea, donde guardar estas obras y organizar muestras de arte" concluyó.

 

Una buena temporada.

 

"La contribución del turismo durante enero y febrero produce un impacto económico significativo en La Pampa, y según las mediciones de nuestro Observatorio Turístico, la temporada de 2022 superó a la de 2019", reveló Adriana Romero. Actualmente, la Secretaría de Turismo está "empezando a promocionar los productos de verano, que además de los ojos de agua, como el de Uriburu, incluyen estancias rurales, almacenes de ramos generales y la Villa Turística Casa de Piedra, el sitio con mayor potencial".

 

En diálogo con LA ARENA, la funcionaria consideró que la actividad turística ya recuperó sus niveles previos a la pandemia. "A fines de 2019, La Pampa registraba 7.500 plazas de alojamiento, una cifra que descendió con las restricciones". Sin embargo, "en el último relevamiento, realizado hace unos meses, estábamos llegando a 7.000, y esperamos que en la próxima medición esos números muestren una total recuperación".

 

El personal de Turismo visitará hoy la Villa Casa de Piedra, que "cuenta con una playa muy importante y varias cabañas que ofrecen alojamiento y recorridos, para observar las novedades que ofrecerán esta temporada". La expectativa para el verano "es muy auspiciosa, con buenas ofertas de turismo rural, observación de aves, paseos a caballo, turismo del vino y los almacenes de ramos generales, que resultan un gran hallazgo y pueden visitarse todo el año".

 

Romero destacó "la importancia de promover el turismo cultural. Siempre insistimos que las poblaciones deben preservar su patrimonio, al menos alrededor de la plaza, para tener cascos históricos que permitan rememorar nuestras infancias, conservar elementos de la época de nuestros abuelos, para recrear la historia y mantener viva la memoria. La autenticidad, la sencillez y el buen servicio son cosas muy buscadas por el turismo".

 

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