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Miércoles 28 de enero 2026

Una camioneta chocó contra dos bolardos

Redacción 28/01/2026 - 00.02.hs

Más de una hora estuvo el tránsito automotor interrumpido en la semipeatonal –entre Avellaneda y Pellegrini--, porque se produjo un nuevo choque contra uno de los bolardos que están ubicados en el lugar. Fue en la media mañana de ayer cuando una Ford Ranger, de color blanco, impactó contra uno de los mojones de cemento, de modo tal que el vehículo quedó encajado sobre dos de ellos.

 

El incidente ocurrió sobre calle 9 de Julio, casi frente a los cajeros del Banco de La Pampa.

 

¿Con un perro?

 

Algunos testigos que observaron lo ocurrido manifestaron a este medio que el conductor iba manejando con su perro subido arriba de su falda. La mascota habría saltado y provocado una maniobra brusca del hombre que le hizo llevarse por delante los bolardos.

 

En algunas imágenes aportadas por los transeúntes podía verse al can sobre la parte inferior del asiento del conductor.

 

Sin heridos.

 

LA ARENA consultó fuentes policiales que confirmaron el hecho, aunque aclararon que las causas del choque no están debidamente establecidas. Asimismo, los voceros resaltaron que no hubo personas lesionadas e informaron que debieron realizar una interrupción temporal del tránsito en esa arteria hasta que se pudiera retirar el vehículo involucrado.

 

No fue fácil.

 

Realmente dificultoso fue liberar la camioneta. Primero se utilizó una grúa, pero el intento fue infructuoso, porque la parte de la rueda delantera izquierda estaba sobre uno de los mojones y la posterior del mismo lado “trabada” con otro mojón.

 

Mientras más de un comedido opinaba y aconsejaba alternativas para destrabar la camioneta, llegó un auxilio mecánico que con un criket hidráulico logró levantarla y se pudo desplazarla hacia un costado. Después de largo rato el tránsito vehícular fue habilitado nuevamente.

 

Opiniones.

 

Como sucede cada vez cuando estos siniestros se suceden –más frecuentemente de lo pensado--, la gente comenta en voz alta. Algunos cuestionando con dureza a quienes manejan vehículos, porque van desatentos, ya atendiendo su celular –hablando o enviando o leyendo mensajes (muchas veces)--, o se distraen saludando a alguien que pasa, o como en este caso porque se les ocurre conducir llevando una mascota en su falda (¡¡!).

 

Es decir, están quienes critican a quienes manejan mal, por impericia o distracciones; pero también los que sostienen que los bolardos “son peligrosos”, incluso para quienes caminan y por allí no prestan demasiado atención a su presencia.

 

Y qué hacer.

 

Es verdad que no son pocos los que andan en auto que prefieren no transitar por el lugar. Precisamente por los bolardos. “Desde vehículos más o menos altos no se alcanzan a ver, y mucho menos en las esquinas”, dicen. Y algunos advierten que “al pretender doblar” resultan obstáculos peligrosos.

 

¿Y entonces? Ante la cantidad de sucesos parecidos alguien tendría que pensar en alguna solución. Hay quienes sugieren que –al menos en las esquinas-- debieran ser ubicados otros mojones --más flexibles-, de modo tal que impactarlos no provoquen demasiados daños a los vehículos.

 

De no pensarse en algo es muy probable que se sigan produciendo este tipo de sucesos. Se esperan ideas superadoras.

 

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