Voces a favor y en contra por el loteo
Durante la primera jornada de la audiencia pública para analizar el proyecto urbano del fideicomiso Santa Rosa Rugby Club en el este de la capital pampeana hubo seis oradores. Además del secretario de Recursos Hídricos, José Gobbi, quien prefirió no emitir opinión sobre la iniciativa, se presentaron argumentaciones a favor y en contra de la urbanización.
En representación del fideicomiso, Bruno Nocelli explicó que el club nació en 2001 y la necesidad de contar con un espacio propio para entrenar y competir. Defendió el rol social del club, “donde los chicos aprenden compromiso, respeto, trabajo en equipo, esfuerzo, tolerancia a la frustración, amistad, disciplina y convivencia”. Explicó que muchos socios decidieron “asumir el desafío” al comprar las tierras. “Jamás imaginamos que el proceso sería tan largo y complejo. No estamos defendiendo solamente un loteo, estamos defendiendo la posibilidad de consolidar un proyecto social, deportivo y humano que lleva más de 25 años”, señaló.
Aclaró que “detrás del proyecto no hay ningún desarrollador inmobiliario ni queremos hacer un barrio privado. Estamos intentando cumplir el anhelo de muchas familias que aportan para el club. Cumplimos los pasos técnicos y administrativos. No pedimos privilegios, sino que pueda evaluarse con responsabilidad, con objetividad técnica, fuera de cuestiones estrictamente partidarias”.
Detalles del proyecto.
A su turno, José Luis Pico -también del fideicomiso- aseguró que el proyecto “cuenta con factibilidad urbanística” y detalló puntos claves. Según el referente, la iniciativa se diseñó “para priorizar pulmones verdes y para que las familias estén vinculadas con la vida deportiva”.
En cuanto a la urbanización, “el 50 % del lote debe estar libre para permitir la absorción del agua” que recargará el acuífero. Pico explicó que quienes vivan en el lugar deben instalar paneles solares, las casas deben construirse hacia el norte para permitir el ingreso de luz solar durante la mayor parte del día, tienen que contar con cisternas para almacenar el agua de lluvia y plantar vegetación autóctona.
Con respecto a las cloacas, aclaró que es obligatorio contar con tecnología de biodigestores. “El agua que abastecerá la urbanización es un ramal del acueducto, irá a un Centro de Abastecimiento y a la red de distribución”, precisó y amplió: “También habrá control de escorrentías para el agua de lluvia con sistemas de drenajes sostenibles”. Pico remarcó que no habrá objeción sobre los cambios planteados por las autoridades. “Si se aprueba, iremos a los organismos correspondientes para realizar los proyectos ejecutivos”, completó.
El geólogo Matías Hirsch explicó el “Estudio hidrogeológico y técnico del proyecto de urbanización del fideicomiso” que realizó junto a Gustavo Fábregas, especialista que hoy disertará en la audiencia. Sobre el impacto de la urbanización en el acuífero, el licenciado aseguró que “la vulnerabilidad de la zona es baja”. Reconoció que “cualquier proyecto genera un impacto en el ambiente” y que como “hay poca recarga del acuífero, hay que cuidarlo”.
“Misión imposible”.
El ingeniero civil Raúl Crespillo se presentó como ciudadano independiente y aclaró que asistía sin representación partidaria. Sostuvo que el problema más grave de Santa Rosa es el agua potable y planteó que se debería renovar el acueducto. “El gasto hídrico que tiene hoy Santa Rosa es equivalente al de una población de 140 mil personas, cuando en realidad somos 100 mil habitantes; por lo tanto, hay un derroche estructural”, apuntó.
Recordó también que durante la intendencia de Leandro Altolaguirre, se evacuaron 3.000 personas tras una inundación, “la peor”, según el ingeniero. “Con las últimas lluvias, que no fueron relevantes, se juntó agua a mansalva, se inundó media ciudad como aquella vez porque no hay desagües”, afirmó. En ese marco, señaló que en la actualidad “hay más de 2.500 viviendas que no tienen agua potable ni desagües cloacales ni desagües pluviales”. Entonces, desde su opinión de especialista, “dar una nueva factibilidad de servicio de saneamiento parece una misión imposible”.
Tras la exposición de José Luis Pico, Crespillo se preguntó “¿quién va a poner la plata para hacer todas esas obras?” y amplió: "Es injusto que un terreno que vale tanto dinero se cotice comercialmente gracias a las obras de infraestructura que pagamos el resto de los habitantes de la ciudad con nuestros impuestos". Por último afirmó que “no hay que desesperarse por los nuevos loteos” porque, según distintas estadísticas, la población en la capital pampeana está disminuyendo.
“Limitante”.
En representación de la Fundación Alihuén, el exintendente de Santa Rosa, Leandro Altolaguirre, también se opuso al proyecto. "El tema del que estamos hablando acá es el agua", recordó. Advirtió que, frente a los intereses de desarrollos inmobiliarios, “hay restricciones por el agua potable, las cloacas y la red de gas. Hoy la ciudad tiene limitaciones. La limitante es el agua porque la que tenemos disponible debemos preservarla porque cuando se deteriora es imposible volverla a la situación anterior”.
Sostuvo que la Secretaría de Recursos Hídricos “tiene una gran responsabilidad y no tenemos que dejarnos llevar por las ideas”. Altolaguirre aclaró que “nadie está en contra del desarrollo inmobiliario, pero nadie puede estar en contra del cuidado del agua. En Santa Rosa hay muchas perforaciones pero la mayoría son ilegales porque no se regula el caudal para sacar. Son cuestiones que no debemos obviar”. Para cerrar su discurso, afirmó: “Mi posición es rechazar el loteo y exigir estudios hidrogeológicos. Defender el acuífero es defender el futuro de Santa Rosa”.
Hoy continuará la audiencia pública con las voces de Víctor Sesma, Néstor Lastiri, Rodrigo Villa, Mirta Viola, Rosalynd Valenzuela, Iñaki Esponda y Gustavo Fábregas. Mañana será el turno de Beatriz Dillon, Leticia García, Diego Camargo, Roberto Travaíni, Gustavo Rodríguez y Diego Núñez.
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