El primer piloto de kart con Síndrome de Down obtuvo su licencia oficial
Un chico de tan solo 19 años de edad se convirtió en un símbolo de la inclusión en el deporte motor luego de ser el primero en competir en carreras de karting. Fue el primer piloto con síndrome de Down en competir de manera oficial y también el primero en obtener la licencia oficial.
El protagonista se llama Lucas Tomasi y es oriundo de la ciudad de Tandil, provincia de Buenos Aires. Según publicó el portal web de LU22 Radio Tandil, el joven marcó un “hito” para el automovilismo nacional e internacional.
El medio citado indicó que el caso de Lucas generó interés a nivel mundial porque, además de su buen desempeño como piloto, es la primera persona con Síndrome de Down en competir oficialmente en una categoría de karting.
“La comunidad automovilística coincide en que se trata de un punto de inflexión, dado que hasta el momento no se permitía la participación de personas con discapacidad intelectual en este tipo de pruebas. El precedente impuesto exige revisar criterios de accesibilidad y abrir oportunidades inclusivas en el automovilismo”, señaló LU 22.
Por su parte, el intendente tandilense, Miguel Lunghi, remarcó que “detrás de esta licencia hay meses de esfuerzo, preparación, práctica y mucho trabajo. Lucas lo logró con perseverancia y convicción”.
Una vida con los fierros
Lucas siempre acompañaba a su padre, desde chiquito, a las carreras y los talleres. Sin embargo, recién el 19 de abril de 2025 se subió a uno por primera vez. “Ya nos venía expresando sus ganas de subirse, por eso hablé con los dirigentes del Tandil Auto Club para que le permitieran girar solo y nos quedamos sorprendidos. Esa mañana nos levantamos temprano como cualquier sábado de carreras. Mi hijo no sabía que su amigo Uriel Repetti le iba a prestar el suyo para manejarlo. Fue fantástico verlo correr”, rememoró su padre, Mauricio Tomasi, en una entrevista con el diario Página 12.
El joven le agarró la mano enseguida y eso obligó a sus padres a empezar a averiguar cómo podían hacer para que obtenga un permiso y pudiera correr. Se comunicaron con la Comisión Deportiva Automovilística del Automóvil Club Argentino (ACA) y les notificaron que nunca nadie con su condición había hecho la solicitud. Ante esto, la organización consultó a la Federación Internacional del Automóvil (FIA) y desde allí respondieron que tampoco tenían un antecedente similar.
Reunieron todos los estudios médicos que les solicitaron, los presentaron y luego solo quedaba esperar. En ese periodo, Lucas empezó a practicar en la pista de asfalto de Balcarce y corrió en distintos circuitos donde la divisional escuela no le exigía credencial oficial.
“Que Lucas pudiese correr no era sencillo; por eso cuando se subió por primera vez al karting, se me caían las lágrimas”, contó su padre al matutino porteño. Para Mauricio, haber conseguido la licencia para su hijo significa “inclusión, que excede lo deportivo”.
“De esta manera se demuestra que Lucas puede estar a la altura de los otros chicos. Abrimos una puerta para que otras personas que quieran tramitarla sepan cómo hacerlo”, dijo, explotado de orgullo.
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