El pueblo ideal para visitar el finde largo: parrilla y naturaleza
A solo 100 km de la Ciudad de Buenos Aires, hay un pequeño pueblo rural que es uno de los destinos gastronómicos más destacados en la provincia. El pueblo se llama Azcuénaga y se encuentra en el partido de San Andrés de Giles, solo tiene 389 habitantes, en relación a lo indicado por el Censo de 2022.
Según lo publicado por TN, este pueblo rural es famoso por el asado, por las pastas caseras y porque se encuentra rodeado de naturaleza y ambiente de campo. Lo fundaron en 1880, el pueblo sostiene la tranquilidad del campo con la arquitectura tan característica de esos lugares, de casas antiguas y calles de tierra.
Otro de sus grandes atractivos son los restaurantes y los almacenes, espacios que convocan a ser visitados por todos aquellos que llegan a pasar el fin de semana.
Azcuénaga es una gran alternativa para todos los que busquen aprovechar el finde largo y hacer una escapada sin alejarse demasiado del destino de origen.
El próximo fin de semana largo es el que comienza este viernes 9 y se estirará hasta el lunes 12 de octubre que se conmemora el Día del Respeto a la Diversidad Cultural.
Entre los principales destacados de la gastronomía de la localidad se encuentra sus pastas caseras, que se preparan con recetas tradicionales, productos frescos y son platos abundantes.
En uno de los restaurantes más reconocidos se pueden pedir ravioles de espinaca, lasañas y los famosos sorrentinos de conejo. Los visitantes también podrán comer en una antigua fonda que tiene platos de inspiración francesa.
Qué se puede hacer en Azcuénaga
Más allá de que el principal atractivo es la gastronomía, en el pueblo de Azcuénaga se puede visitar la estación de tren, lugar en el que se desarrolló gran parte de la vida del pueblo. En el predio se realizan muchas actividades culturales y ferias de artesanos.
Otro de los edificios de referencia histórico es la Capilla Nuestra Señora del Rosario, patrimonio arquitectónico del pueblo. Además de las caminatas por las casas antiguas, las calles de tierra, los almacenes y las construcciones de estética de pueblo rural a finales del siglo XIX y principios del XX.
Artículos relacionados
