El pueblo patagónico ubicado entre dos ríos que compite por ser el más lindo
Este año, Argentina alcanzó un récord de postulaciones para el certamen Best Tourism Villages que organiza ONU Turismo y busca reconocer a las localidades que poseen ciertas particularidades que resultan en un atractivo turístico de gran belleza.
Nuestro país presentó 56 postulaciones que corresponden a 19 provincias. Hay candidatos de la Patagonia, del norte, del Litoral, de Cuyo, de la Región Pampeana, cada cual con su impronta basada en elementos geográficos, poblacionales, culturales e históricos que los hacen únicos.
La sexta edición del concurso empezó a desarrollarse en este 2026 y la inscripción finalizó el pasado 30 de abril. “La iniciativa aspira a impulsar la valoración y salvaguarda de los pueblos que son ejemplo de destinos de turismo rural con bienes culturales y naturales reconocidos. Preservan y promueven valores, productos y estilos de vida basados en la comunidad y tienen un claro compromiso con la sostenibilidad en todos sus aspectos: económico, social y ambiental”, explica la Secretaría de Turismo y Ambiente de la Nación en su web oficial.
Uno de los pueblos que competirá es Varvarco, ubicado al norte de la provincia de Neuquén. Es uno de los rincones que quizás pasan desapercibido para el turismo masivo que se embelese con los destinos más tradicionales de Neuquén, aunque presenta un atractivo que merece ser descubierto.
La zona donde está enclavado Varvarco está delimitada por la cordillera de transición de los Andes y la Cordillera del Viento, un espacio lleno de magia que da lugar para el senderismo, la arqueología, la pesca y las fiestas populares. Todas experiencias que impulsan el asombro y dan ganas de vivir aventuras.
Otra de las características de esa región, según la página oficial de turismo de la provincia de Neuquén, es el silencio. La ausencia de ruidos también es un ruido en sí mismo, pero que invita a contemplar la inmensidad del paisaje y a conectarse con la naturaleza.
El pueblo está ubicado en la confluencia de los ríos Neuquén y Varvarco, a 1.200 metros sobre el nivel del mar. Esta unión de los cursos de agua es un espectáculo visual increíble porque el Varvarco baja cargado de sedimentos que le dan un color terroso, mientras que el Neuquén tiene una esencia de aguas cristalinas que nacen del deshielo. Durante cien metros ambos ríos corren juntos en el mismo cauce sin mezclarse y puede observar que dibujan una línea perfecta en el agua.
Los amantes de la arqueología pueden visitar el Parque Colo Michi Co, que contiene uno de los yacimientos de arte rupestre más importantes de América. Los miles de grabados hechos en las piedras cuentan la visión del mundo que poseían los antiguos pueblos que habitaron el lugar.
La hospitalidad de su gente hace que el ingreso a las mayores alturas cordilleranas sea más ameno. El volcán Domuyo es el guardián ya que es el pico más alto de la región con sus 4.707 metros de altura. Para llegar a su cima hay que realizar una excursión que demanda varios días.
Cerca del pueblo también existe la posibilidad de conocer los geiseres de Los Tachos, un punto donde la Tierra parece respirar. Según la web oficial de Turismo de Neuquén, es una actividad natural única en el país debido a que son los únicos géiseres de Argentina.
“El agua borbotea con fuerza, libera columnas que superan los 61°C y asciende en vapor espeso que silba contra el viento cordillerano. Las sales minerales tiñen las rocas de amarillo y ocre, como si la montaña dibujara su propia huella sobre la piedra”, describe el ente oficial.
Por otro lado, el paraje Aguas Calientes, al pie del Domuyo, ofrece un espacio de aguas termales que es brindado por las aguas del arroyo homónimo. El área se encuentra en pleno desarrollo y se están por construir dos piletones para recibir a los visitantes.
Varios atractivos más buscan ser develados en Varvarco y el norte neuquino, pero este reducto poco mencionado tiene todo el potencial necesario para convertirse en uno de los pueblos más lindos del mundo.
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