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Martes 19 de mayo 2026

Inevitables reminiscencias

Por Redacción 19/05/2026 - 09.37.hs

La reciente presentación en Santa Rosa del libro “Arturo Illia, mi padre” por parte de su hijo trajo inevitables reminiscencias de la presidencia de aquel médico cordobés que apostara fervientemente a un país progresista y democrático. Cualquiera sea la orientación política que se tenga, esas condiciones son innegables, al evocar aquella Argentina de los años sesenta del siglo pasado, tan distinta de la actual y apenas recordada en la actualidad por gente de edad.

 

Visto a la distancia, aquel fue un gobierno al que no se le puede negar honestidad y capacidad en sus miembros, pero acosado por una oposición implacable que no advirtió o no quiso advertir que estaba cavando una fosa a la democracia. En el golpe que concretaron unas fuerzas armadas encandiladas por la propaganda estadounidense también tuvieron mucho que ver las publicaciones “para ejecutivos”, que propiciaron la presencia de las FFAA en la conducción política. Al respecto cabe recordar aquella revista Primera Plana, que revolucionó la forma periodística en el país y donde el dibujante Lino Palacio hacía crítica y burla de la lentitud de la marcha política del gobierno, propiciando y difundiendo el apodo de “La tortuga”.

 

Aquella actitud conjunta de política y medios contra un gobierno que no les era favorable acaso fue uno de los primeros experimentos en tal sentido, repetidos después en el país y en América Latina. Desde los mismos inicios de aquella acción antipopular se dijo que tras de esos objetivos estaba la acción de los grandes laboratorios medicinales, extremadamente molestos por la política que Illia mantenía en cuanto a Salud Pública, lo mismo que en Educación. Nunca hubo una aclaración definitiva.

 

No fue, ni de lejos, un gobierno perfecto pero sí muy superior a lo que vino después, a lo que se puede aplicar el viejo dicho de que “aquellos polvos trajeron estos lodos” o, más sencillamente y en el decir filial “este libro es para las nuevas generaciones”, como una forma de pensar en el futuro.

 

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