Gendarmes hacían una recorrida y hallaron grabados rupestres prehispánicos
Un grupo de gendarmes que realizaba tareas operacionales de reconocimiento de sendas halló formaciones pétreas con grabados rupestres prehispánicos. El descubrimiento fortuito ocurrió en el Departamento Calingasta, provincia de San Juan, en la zona de los Altos Valles Cordilleranos.
Un comunicado de Gendarmería Nacional informó que los petroglifos arqueológicos hallados poseen “alto valor patrimonial” y fueron encontrados por efectivos del Grupo Especializado en Alta Montaña (GEAM), dependiente del Escuadrón 26 “Barreal”.
Cuando el personal de la fuerza se encontró con los grabados rupestres sobre las formaciones pétreas, se dieron cuenta que eran manifestaciones artísticas vinculadas a actividades culturales y antiguos asentamientos de origen prehispánico. Desde un primer momento, consideraron que estaban ante un yacimiento de alta relevancia científica.
Ante esto, se comunicaron con las autoridades de la Dirección de Patrimonio Cultural de la provincia de San Juan, que es el organismo competente en la tutela del acervo histórico regional.
Los responsables de esa área guiaron a los gendarmes para que pudieran dar una geolocalización precisa del sitio. “Asimismo, se dispuso la confección y remisión de un informe pericial pormenorizado sobre las piezas precolombinas detectadas, asegurando el resguardo del área para su posterior relevamiento técnico y registro oficial”, detallaron oficialmente desde Gendarmería Nacional.
Según una nota del diario El Tiempo de San Juan, el descubrimiento se hizo en una zona de muy difícil acceso. El medio también indicó que las inscripciones rupestres despertaron el interés de diferentes especialistas.
El Ministerio de Educación de San Juan informa en su web oficial que el territorio provincial fue habitado antiguamente por la Cultura Fortuna y la Cultura Morrillos, que se dedicaban a la caza y la recolección.
Los cazadores de la Cultura Fortuna representan la población humana más antigua localizada en lo que hoy es San Juan. Sus restos fueron hallados en los departamentos de Calingasta, Iglesia, Ullum y Zonda.
Asimismo, alrededor del año 6.000 a.C., un grupo humano se instaló en lo que hoy es Calingasta, en la cordillera de Ansilta, en la zona de Los Morrillos, que le dio nombre a la Cultura homónima.
Posteriormente, aproximadamente por el año 1350 d.C. el pueblo originario Los Huarpes se asentó en los territorios correspondientes a San Juan, Mendoza y San Luis. Fueron la última cultura aborigen de Cuyo que entró en contacto con los españoles, a mediados del siglo XVI. Los Huarpes fueron los más numerosos de la región cuyana, pero también otros pueblos originarios vivieron en la zona, como los diaguitas y los capayanes.
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