Impactante hallazgo: el video de una ballena derivó en descubrimiento
Lo que empezó como cualquier otro avistaje al principio de la temporada de ballenas en las costas de Las Grutas, provincia de Río Negro, resultó un gran hallazgo para la biología marina a escala global.
Según lo que publicó el medio La Mañana de Neuquén, el fotógrafo Maximiliano Cartés consiguió capturar con uno de sus drones, en la costa de la Patagonia, imágenes en las que se ve a una ballena franca austral y que terminó dejando perplejos a los científicos del CONICET. Es que los investigadores, a partir del video publicado, analizaron las callosidades del gigante marino y se encontraron con estructuras rojizas que anteriormente la ciencia no había detectado en estas especies.
El realizador visual, Maximiliano Cartés, suele compartir sus registros su cuenta de Instagram y muchos de sus videos ya habían alcanzado viralización. Lo que consiguió al hacerse viral este video es que tuviera un valor que los otros no habían tenido: no solo es impactante sino que también, por accidente, resultó de gran valor científico.
¿De qué se trata el descubrimiento?
El registro casual que consiguió Cartés en relación a los primeros avistajes de ballenas francas en el Golfo San Matías fue que en la cabeza del animal se detectó algo que en seguida llamó la atención.
En lo que sería la zona de las callosidades, las manchas rugosas y blanquecinas que son tan características para la especie, había agrupadas varias estructuras de color rojo intenso. El ojo entrenado en la observación de la vida marina detectó que ese hecho era algo fuera de lo común. Entonces Cortés consultó con los especialistas y coincidieron con él.
No habían visto nunca algo así: en la cabeza de la ballena había organismos que presentaban un aspecto parecido al de los percebes, se trata de un marisco que es muy valorado en la gastronomía española, un manjar muy exclusivo.
En cuanto confirmaron las sospechas, volvieron a compartir las imágenes, pero ahora con la mención del descubrimiento. "Otro registro único en el golfo: un hallazgo para la biología marina mundial”.
El realizador audiovisual indicó que lo que parecía un registro más "terminó siendo un hito”, porque “este tipo de organismos asociados nunca había sido registrado anteriormente en ballenas francas australes en quizás ninguna parte del mundo".
Estos organismos rojizos que tenía la ballena sorprendieron a los científicos y el pariente cercano es el percebe, un manjar. La doctora Magdalena Arias indicó que las callosidades de la ballena franca en el Golfo San Matías es parte del mismo grupo de organismos, los cirrípedos, más allá de que todavía se encuentran determinado algunas cuestiones.
El percebe es un crustáceo cirrípedo y se fija en la rocas en zonas que tienen muy fuerte oleaje, en el agua fría y los golpes que genera el mar en las rocas produce el oxígeno que estos mariscos necesitan. Cuanto más bravo el mar, más grande y sabroso el manjar
“Sí contamos con registros de organismos muy similares asociados a ballenas jorobadas en el Golfo San Matías”, agregó.
Y concluyó: “Este nuevo registro abre preguntas sobre las interacciones biológicas que ocurren sobre la piel de las ballenas y sobre las especies que comparten su hábitat".
El hecho de que organismos equivalentes ya se conocieran en jorobadas, pero no en francas australes, convierte el avistaje de Cartés en el primer eslabón de una línea de investigación abierta.
El registro no quedó circunscripto a una sola institución científica. Agustín Barschi y biólogos de la provincia de Chubut también se sumaron al seguimiento del caso desde el primer momento, lo que el propio Cartés destacó en su publicación.
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