Pueblo olvidado: sus últimos habitantes abandonaron el lugar en 2022
Hay un pueblo en el que de un día para el otro el tren dejó de llegar y también dejó de llegar la gente. Es una historia conocida para los pueblos del interior, peor no menos dolorosa. Estela se encuentra ubicado en el partido de Puán, provincia de Buenos Aires. En la actualidad es un pueblo olvidado, un pueblo fantasma que se transformó en un imán para del miedo, de la intriga, del misterio y de la fotografía.
En la década del 90, después de que se cerraran los ramales del ferrocarril, Estela comenzó con un proceso de despoblamiento que terminó en 2022 cuando los últimos habitantes que quedaron en el lugar decidieron irse. Había que seguir adelante. Quedarse era convertirse en los fantasmas del pueblo. Entonces juntaron sus cosas y se fueron. Entonces, solo quedaron las estructuras congeladas en el tiempo. Este escenario es una experiencia única para todos los visitantes que quieran escapar del ruido de ciudad y que quieran conectar con la nostalgia, con lo que desaparece, con el misterio rural.
El paisaje de Estela no es de un estado total de ruina, es más una invocación a la memoria, a lo que existió, al olvido. Todavía se mantienen en pie los edificios de los almacenes, también hay una vieja fábrica de harinas y la abandonada estación de tren. Los visitantes van a tener la posibilidad de recorrer las calles silenciosas de tierra, los oxidados silos, las casas sin aberturas, las puertas abiertas, el polvo, el viento entre los árboles. No hay servicios turísticos ni señal de para usar el celular. Esto refuerza la idea de aislamiento total.
Principales atracciones en Estela
La vida de este pueblo latía con el traca traca del tren. El ritmo de las formaciones ferroviarias era la llegada de las noticias, del progreso, de las personas que terminan por hacer que un pueblo viva. Ahora, el atractivo del pueblo es que no hay nadie, es lo que falta, es la soledad. La ausencia es una cicatriz. El silencio, la premisa.
También, entre los atractivos más interesantes del lugar se encuentra la laguna de Puán. Para llegar a Estela hay que atravesar rutas llanas, huellas de tierra, silencios ensordecedores. Estela es la demostración de que el abandono no es desaparición, es una nueva manera de existir y de cautivarse con lo inexplorado.
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