Un refugio en la Costa Atlántica que pocos conocen
En el sur de la Costa Atlántica existe un balneario que parece un refugio que tiene 25 km de playa abierta, un enorme faro de 54 mts de altura y la población estable es muy poca, la combinación perfecta para descansar frente al mar, como si fuera en otro mundo, lejos de los ruidos y de las grandes ciudades, en un entorno natural y placentero: Claromecó. Esta ciudad costera se encuentra en el partido de Tres Arroyos, que se destaca por ser un lugar tranquilo, familiar y sin grandes aglomeraciones de personas. No hay edificios gigantescos frente al mar, las playas tampoco se encuentran saturadas: predominan la arena, el horizonte despejad y la calma.
Teniendo en cuenta la información brindada por la Agencia Noticias Argentinas, la temporada alta en el balneario suele ser menos masiva que en otros destinos de la costa, algo cada vez más difícil de encontrar. Entre los principales atractivos de Claromecó se encuentra la extensión de la playa, con sectores de acceso vehicular, aunque limitado para preservar la seguridad de todos los veraneantes. Un destino ideal para hacer actividades deportivas en la arena, como correr o caminar largas distancias, también pesca y descanso sin apuro.
El Arroyo Claromecó es otro de los puntos destacados del entorno. Por la ribera se desarrollan paseos, también hay muchos sectores para matear y disfrutar de los atardeceres y un gran entorno natural para hacer que la experiencia turística sea pura ganancia.
Por otro lado, entre la oferta de actividades hay travesías 4x4 en la playa, excursiones guiadas y actividades de avistaje de aves. Se le suma el reconocimiento de flora nativa y exótica, estas propuestas fueron en ascenso durante los últimos años y convoca visitantes de todas las edades.
El faro y las excursiones
En cuanto al Faro de Claromecó, tiene 54 metros de altura y es uno de los hitos más importantes del balneario. Una de las vistas más amplias del mar abierto. Entre las excursiones también está el Caracolero y la Ex Escuela Agrícola, parte de la historia local y el contacto con el entorno rural que rodea al balneario. Todas estas excursiones son en distancias cortas, sin traslados largos.
Y cuando cae el sol. Ay, qué hermoso cuando cae el sol. El balneario mantiene su impronta y suma opciones para salir: restaurantes, pubs y locales bailables. También hay muchas propuestas pensadas para niños y adolescentes. En Claromecó se desarrolla el Espacio de Arte Quelaromecó, hay un paseo de artesanos, una variada oferta comercial, locales de videojuegos y sectores recreativos.
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