Durandarte… o el sueño de la hegemonía personal
Cualquier persona que trabaje en cuidados paliativos sabe lo fundamentales que son la morfina y la metadona en la contención de personas con cáncer terminal. Son drogas que evitan el miedo y el dolor extremo que padecemos los enfermos oncológicos. Y me incluyo. Porque sin ellas no podría soportarlo.
Hoy el gobierno nacional suspendió la compra de ambos fármacos , mientras desfinanció el Instituto Nacional del Cáncer. La decisión se toma después de otro viaje al exterior de Milei y su hermana. Ellos y su entorno íntimo pasaron día a día todos los límites de inmoralidad, corrupción e inhumanidad.
Este es un gobierno de estafadores y perversos traidores a la Patria. Sí, desgraciadamente, este es un gobierno votado, solventado y sostenido con la complicidad de poderosos infames y la masa de odiadores ignorantes y despreciables atrapados en esa enfermedad política recurrente y mutante que se llama fascismo o en la versión más criolla y tan nuestra: gorilismo.
Porque el “héroe” necesita del villano en multitud amorfa. A partir de esta plataforma el “héroe” ha de ser cada día más cruel.
Roldán (el de la Chanson, el de los Cantares) mata a infinitos moros en Roncesvalles y ha originado y cimentado su fama en el incostrastable poder de su espada, -llamada Durandarte- y en la inagotable voluntad suya de ver un enemigo en cada ser diferente, en cada creyente de otras ideas, de otras formas y de otras condiciones.
Nuestro héroe no empuña la espada. Prefiere motosierras que despedazan más… Sí, definitivamente lo desprecio con todas mis fuerzas.
José Depetris
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