Las enormes diferencias

Redacción 03/12/2021 - 00.57.hs

El procesamiento de Mauricio Macri en la causa que investiga el espionaje ilegal contra los familiares del submarino ARA San Juan desató una fuerte polémica en el mundo político, como no podía ser de otra manera, y muchas voces no resistieron la tentación de mencionar a la vicepresidenta Cristina Kirchner en plan de comparar las vicisitudes judiciales de ambos líderes.

 

Como el Poder Judicial está amplia y justificadamente desprestigiado las intervenciones de los opinadores que transitan por la galaxia mediática porteña dan para todos los gustos. Pero no fueron muchos los que se tomaron el trabajo de separar la paja del trigo y mencionar las enormes diferencias que separan las causas que se le siguen a Macri de las que se abrieron contra Cristina.

 

Todas las investigaciones contra CFK fueron iniciadas mediante la intervención de figuras políticas o mediáticas, algo que no ocurre con las que involucran a Macri.

 

Elisa Carrió, Margarita Stolbitzer, Graciela Ocaña, Laura Alonso, Federico Pinedo, Mario Negri, Patricia Bullrich, son algunos de los nombres que estuvieron presentes de entrada promoviendo el inicio de causas contra la expresidenta. En cambio este expediente judicial por el cual se acaba de procesar a Macri no tuvo a ningún dirigente del Frente de Todos como impulsor sino a las propias víctimas: los familiares de los muertos que reposan en el fondo del mar.

 

Ellos fueron los espiados por la estructura cuasi mafiosa que se pergeñó en la AFI bajo el gobierno macrista y que sirvió para seguir, fotografiar e interceptar llamadas telefónicas a los familiares de los submarinistas pero también a infinidad de dirigentes políticos, gremiales y sociales, del propio palo macrista incluso, y hasta a miembros de la familia del expresidente. La gigantesca estructura de espionaje ilegal es lo que el juez Martín Bava dejó expuesta en su investigación y lo llevó, con evidencias, al procesamiento de muchos espías, de los responsables de la AFI macrista y, ahora, del jefe de gobierno que creó las condiciones objetivas para que prosperara bajo su mandato semejante envilecimiento del sistema democrático.

 

Las causas contra Cristina -Dólar futuro, Plan Qunita, Memorándum con Irán, Hotesur- se cayeron por falta de pruebas, lo cual desnudó la naturaleza fraudulenta de su armado. En cambio, si Macri aspira a hacer caer este procedimiento es en virtud de su gran influencia en el aparato judicial. La Cámara de Apelaciones está integrada por varios jueces que el macrismo -con los oficios de la "mesa judicial" bajo las órdenes del hoy prófugo "Pepín" Rodríguez Simón- puso a dedo.

 

Otra diferencia: Cristina tuvo ante sí, por lo general, a jueces hostiles, obedientes -o temerosos- del aparato extorsivo macrista. En cambio Macri puede tropezar con algún juez imparcial, pero tarde o temprano, en el recorrido ascendente de las causas, van a aparecer los magistrados amigos como los camaristas que deberán resolver la apelación. Varios de ellos eran visitantes asiduos de la Quinta de Olivos en tiempos de Cambiemos.

 

Las diferencias entre unas causas y otras, como su tratamiento por la burocracia judicial, no podían ser mayores.

 

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