Miércoles 30 de noviembre 2022

Las figuritas que faltan

Redacción 02/10/2022 - 12.11.hs

Terminó el noveno mes del año y dejó como saldo un sabor agridulce en la boca. La primavera trajo buenas noticias a nivel municipal y provincial, en medio de un contexto nacional que no acompaña para el despegue. Así y todo, siempre queda un margen para la esperanza, que como dice el dicho es lo último que se pierde.

 

Un rápido repaso permite destacar que septiembre quedará marcado para la historia santarroseña como el mes en el que se terminó de dar forma a la idea de la Empresa de Alimentos. Una iniciativa, acompañada por el gobierno provincial, para dar lucha a los precios, quitando intermediación, acortando camino entre productores y consumidores, favoreciendo la mano de obra local y dando valores de referencia para frenar a la inflación. Algunos críticos podrán decir que no alcanza, que el proyecto debería ser más grande, pero la otra alternativa sería quedarse cruzados de brazos viendo como los grandes mercados concentrados siguen haciendo lo que se les da la gana con el abastecimiento y con los precios. En este caso, al menos, provincia y municipio muestran al pueblo que la preocupación y el objetivo es buscar la forma de ayudar a la calidad de vida de la población, sobre todo en el caso de los más vulnerables.

 

La comuna capitalina ya ha dado unos cuantos pasos en esta misma dirección, no solo con el caso del mercado, sino también con otros rubros, como con la municipalización del servicio de colectivos, el plan de las cunitas y el apoyo crediticio a microemprendedores, por citar algunos casos destacados.

 

Energía soberana.

 

A nivel provincial, septiembre también se despidió con balance positivo. La idea de marchar hacia una soberanía en distintos puntos estratégicos sigue su firme camino. A la ya mencionada idea del apoyo a la empresa alimentaria santarroseña, respaldada con gestiones y fondos, se suma un crecimiento energético que ahora trae una millonaria inversión para un parque solar que permitiría alimentar a unas cuantas localidades del oeste. No es poca cosa, cuando se habla de crisis energética en un contexto global por demás complicado.

 

Mientras, está en marcha la tramitación para adjudicar la ex planta de Calzar, símbolo de épocas de esplendor cuando Argentina estaba en pleno crecimiento y también de una era de debacle, cuando el país terminó con todos sus números en rojo. Ahora, el interés de casi una veintena de empresas de los más variados rubros abriga la esperanza de pensar que en breve volverán los buenos viejos tiempos.

 

Quedan cuestiones pendientes para seguir rumbo a la plena soberanía provincial. Manejar el servicio del gas, cuando se acabe la concesión, es uno de ellos. Tener una empresa pampeana para la telefonía móvil, es otro. Hay grandes intereses detrás, está claro, pero los antecedentes a nivel provincial y cooperativo marcan que nada es imposible.

 

Asignaturas pendientes.

 

Este septiembre que pasó dejó también una serie de hechos a nivel nacional que van definiendo a una gestión que no termina de traducir sus dichos a los hechos. Dicen que van a dar lucha a la inflación, pero no pueden bajarla; dicen que quieren un reparto más equitativo de la riqueza, pero le dan el mejor beneficio a los sojeros; dicen que quieren defender a los trabajadores, pero cuando declaran parecen estar del lado de los empresarios.

 

Así y todo, septiembre deja como saldo favorable el ejemplo del gremio de los neumáticos. Los acusaron de todo lo que se pueda imaginar, pero demostraron con lucha, movilización y unidad que tenían razón y que merecían un buen acuerdo de recomposición salarial.

 

La conclusión es que, si no hay una postura firme y clara, el gobierno nacional no interviene ni ayuda a quienes reclaman un mejor reparto de la riqueza. Por eso, a la tibieza de un pedido a los empresarios para que no hagan "locuras" con los precios, las cadenas responden con otro salvaje aumento que dispara la inflación y que carcome los bolsillos de trabajadores y jubilados.

 

Y por eso termina quedando claro que falta una gestión más firme de control primero y sanciones ejemplares después. Si hasta con el faltante de figuritas terminaron convocando a una "cumbre" para buscar una solución que todavía no se ve en el mercado.

 

Pasa el tiempo y no se consigue controlar la inflación, ni mejorar ingresos salariales y tantas otras cosas de una lista que podría seguir por el lado de la justicia, los servicios públicos y un mejor acceso al crédito para vivienda, por citar apenas algunos casos.

 

Por eso, a pocos días del inicio del Mundial de Qatar, el gobierno nacional está igual que los desesperados coleccionistas que peregrinan de quiosco en quiosco. Le faltan las figuritas difíciles para completar el álbum. Y cada vez queda menos tiempo.

 

DANIEL ESPOSITO

 

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