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Martes 27 de enero 2026

¿Qué sabemos de los siniestros viales?

Redacción 27/01/2026 - 00.16.hs

La estadística oficial confirmó en los primeros días del año que las víctimas fatales en La Pampa tuvieron un importante aumento del 16,6 %. También se informó que fueron 49 víctimas en 40 siniestros, en su mayoría circulando en vehículos. La información dio cuenta además el detalle de cuántos iban en motocicletas, cuántos en bicicletas y cuántos eran simples peatones.

 

También se pudo determinar en qué lugares y en qué meses se produjeron cada uno de los hechos que terminaron con la vida de una o varias personas.

 

Paralelamente se supo de un informe en preparación de Estrellas Amarillas sobre los siniestros viales con muertes en la ruta 5 con un detalle aún más preciso, indicando no solo el lugar, sino el día, la hora y cuántos fallecidos eran víctimas o eran victimarios. Esto es, cuántos de los conductores que provocaron accidentes también murieron.

 

De la estadística laboriosamente preparada por EA se desprenden los días de la semana con mayor incidencia y también si se producen más hechos con luz diurna o en la noche. Todo este minucioso trabajo ayuda a abordar el problema desde la información estadística y encamina las tareas de prevención.

 

No obstante, la realidad indica que todo el esfuerzo parece insuficiente habida cuenta de la curva ascendente que, a veces de manera continua y otras de forma cíclica, revela que los hechos luctuosos en la rutas, caminos y calles no parecen responder a los esfuerzos destinados a morigerarlos.

 

No escapa a cualquier observador más o menos atento que la desfinanciación de los organismos de seguridad vial y el abandono de la reparación y mantenimiento de rutas que lleva adelante el gobierno libertario, contribuye a que los ciudadanos que salen al tránsito, lo hagan con un agravante más, y no menor. Circular en rutas en creciente mal estado y con un grado de descontrol acorde a la falta de presupuesto y vaciamiento de los organismos que deben velar por la seguridad vial, añade riesgo cierto de sufrir un percance vial.

 

Este corrimiento de la jurisdicción nacional en la responsabilidad de velar por la seguridad vial hace que se recarguen las tareas en las jurisdicciones inferiores, provinciales y municipales y, más aún en las organizaciones sin fines de lucro sostenidas en su mayoría por familiares de víctimas del tránsito cuya motivación suele obrar con un compromiso a veces ausente en los estamentos administrativos y políticos.

 

Sin ese compromiso político y administrativo será difícil entender la mecánica de los accidentes. Toda la buena voluntad en buscar y sistematizar datos choca con la cara más opaca de los accidentes que suelen dilucidarse solo en los juicios que se llevan adelante en los ámbitos civiles y penales.

 

Pero rara vez esas revelaciones sobre las causas de los accidentes que se dilucidan en los tribunales son objeto de estudio sistemático y ordenados de manera tal que ayuden a entender los motivos reales de, por ejemplo, los choques frontales causantes de la mayor parte de las muertes en ruta.

 

Así, el público suele quedarse con la escueta fórmula policial que reza “por razones que se tratan de establecer”, etc. etc. como única explicación en los partes de prensa.

 

Exceso de velocidad, uso de celulares, alcoholemia, uso de sustancias, por citar algunas causas probables, se suman a los consabidos sobrepasos fatales, se estiman las causas más corrientes de hechos luctuosos de tránsito. Pero sin datos ciertos y estadísticas que los avalen, aunque esa información esté y solo falte ir a buscarla y ponerla sobre la mesa de discusión.

 

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