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Verdad o Consecuencia

Redacción 04/10/2026 - 00.22.hs

Ing. Javier Mariano García Guerrero *

 

El coronel Aureliano Buendía (protagonista de “Cien años de soledad” de García Márquez) promueve 32 guerras civiles armadas y las pierde todas; todos sus capitanes, seguidores y sus 17 hijos son ejecutados o asesinados uno a uno, mientras él sobrevive a todos los atentados, fusilamientos y enfermedades, envejeciendo solo en su taller de pescaditos de oro.

 

Mientras gestiones previas mantuvieron cuadros estables —Néstor Kirchner conservó al 80% de su gabinete original en su primer año—, Milei ostenta un récord de rotación extrema con la baja de más del 30% de sus máximas autoridades nacionales y cerca de 60 funcionarios de alta jerarquía eyectados en el mismo período. Esta volatilidad inédita no solo deriva de los marcados giros respecto de sus promesas electorales y el incumplimiento explícito de los vetos y leyes vigentes, guarda una relación directa con la subordinación exigida al relato presidencial que denuncia “siete intentos de golpe de estado” en 3 años.

 

Mientras se afirma que la Argentina disfruta de niveles máximos de consumo y que la economía informal "está volando" rumbo al “grado de inversión”, los indicadores del INDEC marcan una caída desestacionalizada del consumo del 2,9% mensual, un retroceso interanual del 1,4% en julio y una baja del 2,1% en las ventas de supermercados.

 

Emperrado en atender solo a su propio eco, el autócrata pirotécnico olvida que la realidad es una amante celosa e implacable: no perdona el desprecio, ni se deja seducir por discursos. Cuando el estómago y la mesa están vacíos, es la que motiva y renueva la obstinación de los espejos.

 

Cuando Ulises prometió a sus marineros el regreso a Ítaca, sus palabras proyectaban una certeza inquebrantable, arrastrando a su tripulación por lugares y peligros innecesarios, alimentando una fantasía épica de salvación que sólo logró en solitario, sacrificándolos. También Milei sigue la melodía RIGI del canto de las sirenas, se tapa los oídos, atado al mástil de un superávit fiscal imaginario. La desmesura y el desconocimiento de las advertencias son letales cuando se antepone el propio mito y la obediencia al Olimpo a las necesidades de los discapacitados, los jubilados, los desempleados, los indigentes, etc. Prometer Ítaca es fácil, lo difícil es gobernar las tormentas sin condenar a los remeros al naufragio, afirmando que ahogarse es la forma más rápida de acceder a la inmortalidad. Los pichichos ex JP Morgan que lo rodean no logran impedir la consolidación de una brecha persistente. Mientras el relato delirante declara que hubo un crecimiento del 6,7% en el primer año y "arriba del 4%" en 2025, los registros oficiales marcan una caída del 1,3% en 2024 y un crecimiento del 4,4% en 2025, acumulando apenas un 3% en lugar del 11% y pico del mantra. Se afirma que los salarios en negro crecieron un 60% hasta alcanzar actualmente los "niveles máximos de PBI per cápita", pero el primer semestre de 2026 se ubicó 5,4% por debajo del récord de 2011 con un nivel de pobreza en fuerte ascenso.

 

La propia nave nodriza del JP Morgan recortó su proyección de crecimiento para la Argentina en 2026 del 2,7% al 1,5%, anticipando una recesión inminente, el momento justo para que arribe una nueva “lluvia de inversiones”

 

La reacción del presidente ha sido sostener que "los indicadores están arrojando cualquier cosa". Esta desnaturalización metodológica de las canastas de consumo en la medición de la inflación y el déficit fiscal denunciadas por el FMI, sostiene el elevado nivel del riesgo país y evoca la crisis griega. En 2001 para ingresar a la Eurozona, las autoridades de Atenas apelaron a la manipulación sistemática de sus índices de deuda y déficit fiscal con la complicidad de la banca prestamista internacional. Ocultaron su verdadero estado macroeconómico durante casi una década hasta que, en 2009, se reveló que el déficit fiscal no era del 3%, sino superior al 12% del PIB. Simétricamente los documentos oficiales del FMI comunicaron en 2026 que bien calculado el supuesto superávit fiscal argentino es un déficit del 0,8 % inconsistente e insustentable.

 

Las consecuencias derivadas de la similar falsificación de datos de Lehman Brothers, Merrill Lynch y otros bancos estadounidenses en 2008 fueron devastadoras para los ahorristas y para Grecia: las imposiciones de la Comisión de Acreedores determinaron una contracción del PIB del 25%, que incrementó el desempleo por encima del 27% y la pérdida de su soberanía económica. Los arquitectos políticos de aquella ficción estadística y contable quedaron impunes, fueron los ciudadanos quienes pagaron las secuelas del naufragio económico. Curiosamente la banca JP Morgan fue la más beneficiada por esa crisis global. Visionarios o coautores con información privilegiada, les fue mejor que a los griegos y los depositantes.

 

Hay en todo esto una suerte de rayuela del autoengaño, un salto de la casilla de los datos a la casilla del mito sin pisar jamás el suelo de la calle, lugar inhóspito que alberga a los poderosos enemigos nacionales e importados que pretenden atentar contra la integridad de los hermanos gobernantes asaltando su refugio de la Quinta de Olivos pese a que allí no quedan ni las cucharitas del café. Se inventa entonces un país donde el consumo flota en las nubes de la informalidad, las analistas de datos son villanos que traman sabotajes nocturnos con 30 mil espías invasores, cómplices de la prensa golpista y la realidad es apenas un mal sueño. La Dirección de Migraciones en tanto informa que de los "30.000 terroristas expulsados entre 2025 y 2026”, solo puede dar cuenta de 772 expulsiones por delitos comunes en 2025 (cifra similar a la de anteriores gobiernos) y ninguna por terrorismo. Aguante la ficción.

 

La verdad, esa amante celosa e insobornable de la que hablaba Cicerón, no necesita predicar ni levantar la voz. Le basta con aguardar en la sombra, paciente e implacable, hasta que el último eco del discurso se apaga y solo queda el frío testimonio de los hechos, con su llovizna de certezas. Si lo hubiera leído sabría que no necesitaba mentir, insultar, acusar, amenazar o predicar. En una tragedia los ciudadanos se aferran al poder constituido por mero instinto de conservación.

 

* Ex Director de la Especialización en Finanzas de las Facultades de Ciencias Económicas de la UBA y la Universidad Nacional de Jujuy.

 

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