Juicio por jurados: se suma Neuquén

La provincia de Neuquén se sumará a las de Córdoba y Buenos Aires con la puesta en marcha, desde enero próximo, de los juicios por jurados populares con la entrada en vigencia del nuevo Código Procesal Penal.
La ley provincial 2784, sancionada el 24 de noviembre de 2011, aprobó el nuevo código y estableció un plazo de dos años para implementarlo y dictar las leyes complementarias para el funcionamiento del nuevo sistema procesal.
El artículo 35 del nuevo código establece que “la integración de juicios por jurados será para juzgar delitos contra las personas, la integridad sexual o cualquier otro delito cuyo resultado haya sido la muerte o lesiones gravísimas, siempre que el Ministerio Público Fiscal solicite una pena privativa de libertad superior a los 15 años”.

Objetivo.
La responsable del área de capacitación del Poder Judicial, Leticia Lorenzo, dijo a Télam que “485 personas se inscribieron para participar de los simulacros de juicios por jurados que están programados para este mes y diciembre en todas las circunscripciones judiciales de la provincia”.
“El objetivo de los simulacros es poner en conocimiento de la ciudadanía esta nueva forma de juzgamiento y la posibilidad de que el año próximo sean convocados para integrar jurados en casos reales”, explicó.
También “testear el interés ciudadano (por ello la convocatoria a inscribirse en forma voluntaria) para participar y ser parte; permitir que jueces, fiscales y defensores litiguen en un entorno lo más parecido a lo que será un juicio por jurados real y constaten sus fortalezas y debilidades a la hora de presentar un caso”.
“El interés ciudadano es un gran aliciente y la participación de magistrados, fiscales y jueces ha sido también importante para derribar mitos y superar temores”, expresó Lorenzo.
Agregó que “en términos generales, creo que más que resistencia a esta altura lo que tenemos son grandes temores por lo desconocido del cambio”.
“Hay que pensar -señaló- que tenemos muchísimas personas que han trabajado toda la vida dentro de una estructura que va a desaparecer: la instrucción penal no existe más, la labor de la fiscalía cambia, el juez pasa a ser el centro de la decisión en un formato de audiencia, se integra la oficina judicial como principal apoyo administrativo. Cambia completamente el paradigma desde una justicia del trámite hacia una justicia de la decisión”. (Télam)