Pampa Compañía, a Eslovaquia
La compañía de baile y música dirigida por Carlos “Caly” Suárez viajará esta noche a Europa, donde participará en festivales de Eslovaquia y Hungría. Será la primera vez que una delegación sudamericana forma parte de esos encuentros.
Ana D’Atri *
Pampa Compañía hará historia en los próximos días ya que será el primer ballet sudamericano en participar en el Medzinárodný Novohradský Folklórny Festival (Festival Folclórico Internacional de Novohrad), un importante evento cultural que se celebra anualmente en la región histórica de Novohrad (entre Eslovaquia y Hungría).
El ballet, dirigido por el bailarín y músico folclórico santarroseño Carlos “Caly” Suárez, viajará en la noche de este domingo rumbo a Eslovaquia para ser parte de este encuentro donde podrán mostrar danzas, música, comidas y costumbres argentinas desde el 22 al 26 de julio. El epicentro de las actividades estará en la ciudad de Lučenec, además de incluir otros municipios de la región.
Contará con la presencia de cinco grupos internacionales (con delegaciones de Argentina, Ucrania, Croacia, Chipre y Hungría), además de grupos locales y del resto de Eslovaquia.
En entrevista con CALDENIA, Suárez contó que a partir de su primer viaje al festival de Portugal en el 2024, se generó una relación con la delegación de Eslovaquia y un contacto estrecho con el director del ballet nacional de dicho país, quien además es director artístico de varios festivales de la zona. “Este año, después de haber pasado por un riguroso comité, acepté la propuesta de ir a este festival de Eslovaquia”. Una vez finalizado ese encuentro, Pampa Compañía se dirigirá a Kokava, donde participarán en el Festival Koliesko en Kokava nad Rimavicou desde el 31 de julio al 2 de agosto. “Vamos a ser el primer grupo sudamericano que viaja a esos lugares, vamos a seguir rompiendo fronteras y cruzar todo tipo de límites”, aseguró Caly. “Realmente pienso que va a ser una experiencia única y espectacular”.
Gran inauguración.
La ceremonia de inauguración del festival será el 22 de julio en el Castillo de Šomoška, una antigua construcción medieval que se encuentra en Eslovaquia. Hasta allí viajarán las 23 personas que llevará Pampa Compañía entre bailarines, músicos y ayudantes. “Los músicos son Omar Olmedo, Adrián Pompei y Edgardo Vele, de Santa Fe. Son excelentes músicos. Yo toco la percusión, la guitarra y el charango y en un momento del show hacemos Solo le pido a Dios. Esa es una canción que siempre llevamos, entonces la toco con el charango que es un instrumento muy significativo para todos nosotros en nuestra región”, explicó el artista.
Por su parte, los bailarines que fueron seleccionados luego de la convocatoria nacional de la compañía, son de Santa Rosa, General Acha, Trenque Lauquen, Fortín Olavarría y una chica de La Boca, Buenos Aires. Los estilos que presentarán serán folklore, malambo, boleadora y tango.
Además, la compañía deberá cocinar platos típicos argentinos para unas 60 personas y para lo cual debieron enviar una lista de ingredientes. Las comidas elegidas fueron empanadas y ñoquis con pollo. “Ese es un día que aparte de estar cocinándoles, vamos a estar tocando música, enseñando a bailar y también tendremos un stand donde podremos exponer y vender productos de La Pampa”, contó el artista.
Será un largo viaje de 40 horas el que Pampa Compañía tendrá que hacer hasta llegar al destino. Partirán esta misma noche desde Buenos Aires hacia Brasil, donde harán escala antes de volar hacia Estambul, Turquía. Luego subirán a otro avión que los llevará hacia Budapest, Hungría, donde los recogerán en colectivo para llevarlos 140 km hasta la ciudad de Lučenec, en Eslovaquia.
Sin Pity.
La figura principal del ballet de Pampa Compañía es Silvia “Pity” Mossman, subcampeona nacional de malambo femenino y compañera de vida de Caly. “Lamentablemente no podemos hacer el esfuerzo para que ella viaje esta vez porque es un costo impresionante y además ella tiene la competencia de Laborde que va a ir por el campeonato. Entonces se queda en casa entrenando todos los días y ocupándose de los chicos”.
Cabe destacar que la participación de los y las artistas en el Festival de Eslovaquia depende económicamente de ambas partes -viaje aéreo y traslado ida y vuelta a Buenos Aires a cargo de Pampa Compañía- y alojamiento, traslados internos y comidas a cargo de la organización del encuentro cultural. “Ahora abrimos la convocatoria para quienes quieran viajar a Portugal el año que viene. He viajado con gente que no ha sabido bailar, pero desde que se anotan hasta que viajamos en abril, toman dos clases semanales conmigo y aprenden a bailar. Pero bueno, también saben que tienen que pagarse el pasaje, el seguro de vida, la vestimenta de baile... es una inversión ser un artista. Es una gran oportunidad para el que puede, no hay límite de edad, no hay límite físico, incluso viaja gente que no baila ni toca, sino que están para ayudar en lo que se necesite, llevar una bandera, entregar un presente, etc”.
Con respecto a esto último, el jueves 23 de julio está previsto que el grupo argentino visite el ayuntamiento de Lučenec, donde deberán entregar ocho “regalos” a las autoridades. Allí podrán ofrecer elementos regionales como mates, vinos, dulce de leche, yerba, entre otras cosas.
“Eso es todo autofinanciado por nosotros, porque voy a Turismo y no me dan nada”, expresó Suárez con indignación por la falta de apoyo del Estado. “En el 2022 me ayudó Gobierno con un colectivo hasta Buenos Aires, pero después nunca más. Agradezco eso, por supuesto, pero ya no nos están ayudando más, es todo autogestionado”, sostuvo.
“Mientras me dé la fuerza física y espiritual lo voy a seguir haciendo porque es hermoso. Este año llevé 34 personas a Portugal y la rompimos. La gente se emociona con la Argentina en Portugal. Lloran con Argentina en Portugal. Los chicos, los abuelos en los geriátricos, yo me quebré en un momento. En una estaba haciendo boleadora, estaban todos los abuelos y uno se levanta y dice ‘muchacho, muchacho, muchacho’, me aplaudía el abuelo, ¿viste? y después cuando termina que lo vas a ver, me quedé hablando y ese tipo había estado combatiendo en no sé qué guerra y se emocionaba viendo a la boleadora. Y me decía ‘el próximo año, tú vienes aquí otra vez’. Te emociona la gente que conocés, yo me hice amigo de un montón de gente que me quiere. Hasta los mismos intendentes me escriben al WhatsApp”.
Con ese espíritu aventurero que lo caracteriza, Caly y toda la compañía partirá esta noche hacia Eslovaquia y Hungría a bailar nuestras danzas y hacer sonar nuestras melodías. Esas demostraciones culturales a las que tan acostumbrados estamos pero que en el resto del mundo llaman mucho la atención y emocionan hasta el alma.
* Periodista
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