Reliquias vuelve al escenario
Estrenada en mayo de este año, Reliquias homenajea a Mercedes Sosa y a Alfonsina Storni. En el escenario, las bailarinas de Entremujeres, una compañía santarroseña, hacen de sus cuerpos un espacio donde habita la música, la poesía y la memoria.
Rocío Viñes *
En diálogo con Dalma Folgestein, directora e intérprete de la compañía Entremujeres, conocemos cómo se construyó Reliquias, la obra que volverá a presentarse el 13 de noviembre en el Teatro Español.
Una figura formada por los cuerpos de varias mujeres vestidas de blanco aparece en el escenario. En la cima, una bailarina completa la composición. Al ritmo de “Berghain” de Rosalía, la escena queda suspendida en los primeros acordes. Entonces, la bailarina abre los brazos y desciende de golpe al piso. Por un momento, todas parecen ser una. Después, brazos y piernas acompañan, nuevamente, el ritmo mientras las faldas cobran vuelo en cada movimiento. Así comienza Reliquias.
Para Dalma Folgestein, esta primera escena fue pensada como una presentación de la compañía y de su trabajo. “En esa presentación se hace un resumen de la forma en que nosotros laburamos. Con mucho profesionalismo, con mucho esfuerzo. Se le meten muchas horas”, cuenta.
La música de Rosalía también forma parte de esa búsqueda. Dalma la vincula con el romanticismo, lo espiritual y la pintura. “Nuestros cuerpos también son arte, son la pintura de la música. Es decir, la música, si hoy en día tuviera una pintura física, sería la danza. Por lo menos para mí y para mi hermano Roberto, que somos los que estamos en esto de componer, de imaginar y flashearla, digamos”. En la composición de la obra también participa Roberto Folgestein, profesor de danzas y coreógrafo de la compañía.
Las mujeres detrás del movimiento.
Desde el comienzo de la compañía, Dalma quiso trabajar sobre las historias de mujeres. “Así como tenemos un montón de intérpretes, cada vez que termina una función se las nombra, para darle cara y voz a ese cuerpo. Lo mismo quise hacer con la historia”. La primera obra, Ayni (2024-2025), puso en escena a las mujeres en general. Después llegaron las historias particulares. “Desde la primera obra, lo primero que quise hacer fue representar a la mujer, en general. No importa si es del norte del país, del sur, de La Pampa, de donde fuera, quería representar lo que era la mujer en sí, durante toda la historia”, cuenta.
En este mismo sentido, Dalma encuentra en el arte una forma de expresar aquello que no siempre puede poner en palabras. “Durante el camino, en estos tres años que ya tiene la compañía, fueron apareciendo frases que representaron aquello que yo no pude poner en palabras. Capaz que sí lo sé poner, con el cuerpo, como bailarina. Pero en palabras no me sale. Eso es lo lindo del arte”, dice.
¿Por qué Reliquias?
El título surgió de una búsqueda sobre el origen de la palabra. Dalma cuenta que su hermano Roberto investigó la etimología de “reliquia”. Allí encontraron una definición con la que se sintieron identificados: “Uno siempre usa la palabra reliquia en la actualidad. Como algo tan valioso y tan frágil al mismo tiempo, tan fuerte. Es como un elemento que tenés guardado en una cajita”.
Para la compañía, esa imagen también remitía a sus primeras obras y a todo lo que había significado construirlas. “Estas fueron nuestras primeras reliquias”, resalta Dalma. En este recorrido, también quisieron incorporar Ayni, su primera obra, pero finalmente decidieron dejarla afuera porque no lograban integrarla a la propuesta. En cambio, recuperaron otra experiencia que marcó su trayectoria, la participación en el Pre Cosquín, en enero de 2026.
“Les dije que ese año íbamos a hacer Pre Cosquín, íbamos a abrir convocatoria e ir para allá. Y sucedió así. Capaz que si lo querés planificar más detalladamente, no te sale”, recuerda entre risas.
Y agrega: “Por eso, también, tiene el significado de reliquias. Fue algo que fluyó, se dio así porque se tenía que dar. Fue tan valioso para nosotras”.
Mercedes Sosa y Alfonsina Storni.
En Reliquias, la música es el punto de partida del movimiento. “El fuerte es la música, como base principal para representar eso que queremos mostrar. Y en base a la música el movimiento sale”, explica Dalma.
En el cuadro dedicado a Mercedes Sosa, la voz de la cantante se traduce en fuerza y precisión. Dalma describe la voz de La Negra como “tan fuerte, tan imponente, tan grave, tan larga, eterna”, y compara su potencia con la de un bombo. Esa presencia sonora, cuenta, lleva a las bailarinas a buscar movimientos que agranden el cuerpo, como si la voz de Sosa también pudiera expandirlo.
En el caso de Alfonsina Storni, es diferente. La compañía parte de sus poemas y de la tristeza que atraviesa su obra. El mar aparece como una imagen que también moldea el movimiento. “Es re lindo, pero a la vez da miedo”, dice Dalma sobre esa combinación de belleza y temor que buscó trasladar a la danza. En ese cuadro, las intérpretes representan distintas facetas de Storni: “Alfonsina son todas. Cómo todo va tiñendo a la depresión de Alfonsina. Y siempre va a haber una que termine siendo Alfonsina, literalmente, como para que también el público lo entienda”, explica Dalma.
La propuesta busca que quienes se acerquen a la función, incluso sin conocer en profundidad a Mercedes Sosa y a Alfonsina Storni, puedan descubrir quiénes fueron y qué siguen representando para la compañía.
Reliquias vuelve el próximo viernes 13 de noviembre, a las 21 horas en el Teatro Español. Las entradas pueden adquirirse en la boletería del teatro o a través de su página web. También pueden comunicarse en las redes sociales de Entremujeres o directamente con algunas de las intérpretes.
* Licenciada en Comunicación Audiovisual (UNSAM)
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