Miércoles 15 de mayo 2024

Una triste conmoción

Redaccion Avances 09/07/2023 - 06.00.hs

El testamento de María es un monólogo teatral con la actuación de Eleonora Wexler que nos deja estremecidos y perplejos.

 

María Evangelina Vázquez *

 

Esta es la historia de la crucifixión de Cristo, pero es mucho más que ello. Esta es la historia del dolor de una madre, de un dolor universal, de un sacrificio que cambió al mundo para siempre; para algunos, redimiendo a la humanidad entera. Es interesante presenciar este relato desde el punto de vista de María, la madre de Jesús, en primera persona. Es una obra impactante, hiriente, de una fortaleza poco común.

 

La protagonista es Eleonora Wexler y su narración nos deja sin habla. Describe todas las escenas previas y posteriores a la crucifixión, tanto como las de la crucifixión en sí misma, con una potencia que da escalofríos. El texto pertenece al irlandés Colm Tóibín. El testamento de María se publicó como novela dentro del catálogo de Simon & Schuster en forma de audio libro cuya lectura estuvo a cargo de Meryl Streep. La novela procede, en realidad, de un monólogo teatral escrito por Tóibín y presentado en Dublín en 2011. Dos años después se estrenó en Broadway. Es una decisión de lo más acertada que esta puesta se presente ahora en la nutrida cartelera del Complejo Teatral de Buenos Aires.

 

La puesta posee pocos elementos, pero todos ellos fundamentales. El color rojo resalta el dramatismo del relato y el piano que acompaña (Fernando Albinarrate) realiza pequeños milagros al ir destacando cada frase de María y generando un clima aterrador o conmovedor. Esta es la versión de una madre convencional, la madre de cualquier ser humano. No sabemos si realmente es la madre del hijo de Dios. Y tampoco importa saberlo. Describe sus milagros, con gran asombro, como si fuera algo imposible de suceder. Ella es una madre y su dolor es como la de cualquiera que haya perdido ese hijo que salió de su vientre. En la pequeña sala del San Martín, se da un clima opresivo que sin dudas no se conseguiría en las salas grandes. El juego de luces y de sombras con ciertos efectos es otro gran logro de esta puesta.

 

Con dirección de Julio Panno, este monólogo teatral alcanza momentos de intensidad y esplendor supremos. La actuación de Eleonora Wexler es una verdadera consagración. Lo que vemos en el escenario nos deja doloridos, más allá de las palabras y más allá de cualquier credo que podamos tener. La obra puede verse de jueves a domingos a las 19.30 horas en el Teatro San Martín de Buenos Aires.

 

* Colaboradora

 

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