LA ARENA desde Dallas: de la conmoción a la pasión argentina
(Fabricio Coller, enviado especial de LA ARENA y RADIO NOTICIAS al Mundial 2026) - La relación entre Argentina y Dallas encuentra un punto de conexión simbólico. Si en 1963 la ciudad quedó asociada a una de las páginas más dolorosas de la historia política mundial, y en 1994 dejó su sello Diego Maradona con una de sus frases célebres, hoy se prepara para recibir un acontecimiento deportivo capaz de unir culturas, idiomas y generaciones. Con su capacidad de convocar multitudes, el fútbol transformará por unas horas el recuerdo de la tragedia en una fiesta popular.
La historia suele construirse a partir de contrastes. Dallas fue testigo de un suceso que conmocionó al planeta y que aún despierta debates y análisis. Ahora, la misma ciudad se convierte en escenario de una nueva página, escrita desde el deporte y la pasión de millones de argentinos que seguirán con expectativa el camino de la Selección en el Mundial.
Kennedy.
El 22 de noviembre de 1963, el presidente estadounidense John Fitzgerald Kennedy fue asesinado durante una caravana presidencial que atravesaba la hoy célebre Plaza Dealey. Aquel día cambió para siempre la historia de Estados Unidos. Kennedy (46 años), recorría el centro de Dallas cuando fue alcanzado por disparos que provocaron su muerte pocas horas después.
El hecho convirtió a la ciudad en un símbolo mundial y marcó profundamente su identidad durante décadas. En la calle que atraviesa la Plaza Dealey, se observan dos cruces en el asfalto que marcan el punto exacto donde el mandatario estadounidense (en época de Guerra Fría) recibió los dos disparos mortales. También se exhiben placas y souvenirs que recuerdan la ocasión. Cerca de un millón de visitantes al año se acercan al lugar, lo que equivale a un promedio estimado de 2.730 personas diarias.
Maradona.
Para los argentinos, Dallas también es una ciudad grabada en la memoria futbolera nacional. En el Mundial de 1994, Diego Armando Maradona pronunció aquí la frase que quedó inmortalizada en la historia del deporte: “Me cortaron las piernas”. Fue en una entrevista al periodista Adrián Paenza, luego de ser suspendido por un control antidopaje positivo en el partido que Argentina venció 2-1 a Nigeria en Boston. Posteriormente, el equipo que técnicamente dirigía Alfio Basile, cae derrotada ante Bulgaria en el Cotton Bowl de Dallas (hoy inutilizado).
Treinta y dos años después, la Selección Argentina regresa a Dallas con una nueva generación de futbolistas y la ilusión renovada de escribir una historia diferente.
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