Mucho diálogo, pocos resultados

Redacción 19/01/2022 - 01.01.hs

Aunque Rusia, Estados Unidos y la OTAN apuestan al diálogo para reducir las posibilidades de una acción militar en Ucrania, el clima permanece tenso porque el Kremlin exige "propuestas concretas" de la Casa Blanca. Ayer, durante una comunicación telefónica el secretario de Estado, Antony Blinken, y el canciller ruso, Seguei Lavrov, pactaron reunirse el vienes en Ginebra.

 

Estados Unidos pretende mostrar su capacidad de influir en el conflicto con la visita de Blinken a Kiev, prevista para hoy, y un encuentro con delegados de Reino Unido, Francia y Alemania, programado para mañana. Rusia, en tanto, desplegó decenas de miles de tropas en la frontera con Ucrania y demanda garantías de que la OTAN no seguirá expandiéndose hacia el Este.

 

Si bien la conversa entre Blinken y Lavrov expone la intención de dialogar entre las partes, también deja en evidencia las tremendas que las separan. Lavrov exigió que Washington "ofrezca respuestas concretas y comentarios detallados cuanto antes" a los planteos del Kremlin, además de garantías de que la OTAN no seguirá hacia Ucrania.

 

Batalla diplomática.

 

Mientras Blinken planea reunirse en Kiev con el presidente Volodimir Zelenski para "reforzar nuestro compromiso con la soberanía e integridad territorial de Ucrania", el canciller ruso abordó la delicada situación con su flamante homóloga alemana, Annalena Baerbock, a quien le demandó respuestas urgente: "no puede seguir demorándose un acuerdo concreto sobre las garantías de seguridad", dijo.

 

Lavrov también confirmó que Rusia no retirará las tropas de su frontera con Ucrania. "Más de 100.000 soldados rusos, equipos y tanques fueron desplegados cerca de Ucrania, sin razón. Resulta difícil no verlo como una amenaza", replicó Baerbock, según la agencia AFP.

 

Otro actor en esta partida diplomática es el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, quien ayer invitó a Rusia a una nueva ronda de negociaciones. "Invité a Rusia y a los aliados de la OTAN a una serie de reuniones en un futuro próximo", anticipó desde Berlín. Agregó que el objetivo principal es "encontrar una vía para impedir cualquier ataque militar contra Ucrania".

 

Tablero de ajedrez.

 

Pero Rusia niega pretensiones bélicas, argumenta sentirse amenazada por la expansión de la OTAN y condiciona un retiro de tropas a la firma de tratados que prohíban ampliaciones de la OTAN, especialmente la adhesión de Ucrania y de Georgia.

 

Moscú desplegó tropas para ejercicios "improvisados" en Bielorrusia, que limita con Polonia, Lituania y Letonia, miembros de la OTAN y adversarios de Rusia. El viceministro de Defensa, Alexander Fomin, informó a los agregados militares extranjeros en Moscú que las maniobras tienen por fin "repeler una agresión externa". La primera etapa (el despliegue) se prolongará hasta el 9 de febrero y la segunda, operativa, abarcará del 10 al 20 de febrero.

 

En 2014, luego de apaciguar una revolución pro occidental en Ucrania, Rusia se anexionó la península de Crimea. Además de un tratado con la OTAN, Moscú pretende que Washington y sus aliados europeos renuncien a sus maniobras y despliegues militares en Europa del Este, demanda que las potencias occidentales consideran inaceptables.

 

Mientras tanto, Reino Unido anunció a Ucrania que le enviará armamento, incluyendo misiles antitanques, justo cuando Kiev se quejaba de que los países occidentales tardan demasiado en reforzar la ayuda militar al país.

 

(Télam)

 

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