El Gobierno creó la “Oficina de Respuesta Oficial”
El presidente Javier Milei reactivó una dinámica similar que llevaba adelante el programa 6,7,8 en la época del kirchnerismo. El Gobierno Nacional anunció ayer la creación de una “Oficina de Respuesta Oficial” que tendrá como objetivo “desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política”.
El Destape informó que cuenta en X @RespOficial_Arg, que sigue solamente al presidente Milei, sostiene que la principal función de la Oficina será “combatir la desinformación brindando más información” y desde esa red harán “todo lo contrario a lo que los sectores políticos vinculados a la izquierda hacen cuando gobiernan, donde buscan censurar a los opositores tanto en los medios tradicionales como en las redes sociales”.
“Estamos sumando una voz oficial para desmentir operaciones, lo contrario a la censura. El derecho a la libertad de expresión es sagrado para esta administración”, señaló el Gobierno a través de un comunicado publicado en la nueva cuenta estatal. El director nacional de Comunicación Digital, Juan Pablo Carreira, conocido como Juan Doe, estará al frente de la Oficina.
Redes sociales.
Mientras que los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner apostaron por el formato de panel televisivo en la Televisión Pública para "desarmar operaciones" de prensa de las grandes corporaciones, la gestión Milei lleva la "batalla cultural" a las redes sociales, buscando señalar falsedades de la "casta periodística"
A pesar de los reiterados episodios que atentan contra la libertad de prensa, el oficialismo señaló que la Oficina "no busca convencer ni imponer una mirada", ya que su objetivo es "que los ciudadanos puedan distinguir hechos de operaciones y datos de relatos". "La democracia no se fortalece cuando se tolera la mentira, sino cuando se la expone. La Oficina de Respuesta Oficial existe para eso: para que la desinformación no quede sin respuesta y para que la verdad vuelva a ser información”, lanzó la gestión libertaria.
Preocupación.
Por otra parte, la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa) señaló su preocupación ante las funciones y el potencial uso de una cuenta en X creada por el Gobierno con el nombre de Oficina de Respuesta Oficial.
“Los gobiernos tienen derecho a contar con áreas de comunicación institucional y a difundir la información oficial que consideren pertinente, así como su versión de los hechos. Esta práctica es legítima y alimenta la lógica habitual del debate público. Nuestra inquietud radica en la dinámica acusatoria y estigmatizante que se pretende asignarle a la Oficina que, según palabras del propio Gobierno, está destinada a desmentir informaciones y señalar supuestas operaciones mediáticas”, señaló la entidad en un comunicado.
La iniciativa de Milei se inspira directamente en el modelo de ataque contra los periodistas establecido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien creó el organismo denominado "Official White House Rapid Response" (Respuesta Rápida Oficial de la Casa Blanca).
Apenas un mes después de su primera jura como presidente en 2017, Trump señaló en sus redes sociales que los medios de prensa “son enemigos del pueblo norteamericano”. Desde entonces, tanto a título personal como en su condición de presidente, atacó a los medios y a los periodistas que lo cuestionan.
Nueve años y varias elecciones después, el republicano pasó de las palabras a los hechos: desde que introdujo una nueva política de comunicación que esas asociaciones consideraron restrictiva, los periodistas prefirieron abandonar masivamente sus puestos en vez de acatarla, y el Departamento de Defensa aprovechó para llenar esos puestos con representantes de medios afines. Trump y sus aliados en el gobierno también amenazaron con retirar las licencias de transmisión a los medios de comunicación que consideran opositores.
Hace poco más de una semana, el FBI ejecutó una orden de allanamiento en el domicilio de una periodista del Washington Post, una medida que en las redacciones y asociaciones de defensa de la libertad de prensa condenaron como una "amenaza a los derechos de los periodistas", amparados por la Primera Enmienda, y un amedrentamiento para sus fuentes confidenciales.
Trump también recurrió a la Justicia para ir contra los medios de comunicación, con una oleada de demandas donde alega que las empresas de medios lo difamaron y dañaron su reputación. Dos de las primeras demandas fueron contra ABC y CBS y se resolvieron con un acuerdo de compensación de millones de dólares.
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