Un histórico tren se queda sin locomotoras
En la Patagonia todavía se podía viajar en el tiempo, se encendía el fuego de la caldera, sonaba fuerte el sonido del silbato y el vapor crecía como una nube que avanzaba entre el temblor y el tracatá tracatá nostálgico. Era La Trochita, un emblemático viejo expreso que indicaba el inicio del viaje. El tren avanzaba, pero como en una trampa del tiempo, igual que en la tercera película de "Volver al futuro". Ahora La Trochita, el histórico tren turístico, se encuentra atravesando uno de los momentos más delicados por la falta de locomotoras operativas. En este contexto hay que tomar decisiones extremas: el desguace para poder sostener el servicio al menos por los próximos meses.
Esta situación la confirmaron las autoridades del tren en Chubut, reconocieron que en la actualidad solo dos locomotoras se encuentran funcionando, una en Esquel y otra en Trevelin. En cuanto al resto de las máquinas, de a poco se fueron desafectando por fallas estructurales difíciles de arreglar.
Según informó la Municipalidad de Esquel, el problema principal se genera por la falta de repuestos, que hoy en días son imposibles de conseguir. Sobre todo componentes que son esenciales para el funcionamiento de este tren que tiene más de 100 años como la caldera. Estas son piezas que ya no se fabrican y su reposición muchas veces involucra el trabajo artesanal sumamente costoso.
En este contexto, la Municipalidad resolvió retirar de una plazoleta pública una locomotora conocida como “la 107”. En su momento fue colocada como monumento y ahora va a ser llevada al talleres, se la va a poner en valor y se van a reutilizar las partes que todavía sirvan para reparar otras máquinas y mantener operativo el servicio.
Esta decisión es una especie de maniobra de emergencia y se la comparó con “desvestir a un santo para vestir a otro”. Lo que se busca es garantizar que La Trochita siga circulando, sobre todo durante el invierno, cuando el servicio turístico resulta clave para la región.
Desfinanciación
El trasfondo es económico. Según informó la Agencia Nacional de Noticias, el Gobierno de la Nación dejó de destinar fondos para los trenes provinciales y esto tiene un impacto puntual en el servicio histórico como el de La Trochita. Más que nada porque esos fondos estaban destinados al mantenimiento permanente y especializado que necesita esta máquina.
Esta medida genera verdadera preocupación en la comunidad porque el tren no solo es un emblema de la Patagonia, también es una importante fuente de empleo y un símbolo cultural que tiene proyección internacional.
Mientras tanto, se siguen buscando soluciones transitorias. Hoy no existe un plan de inversión sostenido y el riesgo de desguace no es una excepción, al contrario, es prácticamente el único camino que encontraron para que La Trochita siga funcionando, como hace 100 años, cuando recorría toda la Patagonia.
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