Martes 19 de septiembre 2023

Sequía: se perdieron U$S 613,6 millones en La Pampa

Redacción 03/06/2023 - 13.29.hs

Si bien la mejora de las previsiones futuras de la anomalía climatológica dejó de lado el desolador panorama de la campaña pasada, las plantaciones de maíz y soja, principales oleaginosas junto al girasol, se vieron fuertemente castigadas por la falta de agua y las lluvias tardías no fueron suficientes para recuperarlas.

 

JUAN JOSE REYES

 

Según datos oficiales de la Secretaría de Agricultura de la Nación, en La Pampa durante la cosecha 2022/23 tanto para el trigo que se recolectaron 565.292 toneladas (725.488 en la anterior) y 129.072 toneladas de cebada cervecera (246.094 en la pasada) y de la Bolsa de Comercio de Rosario que estimó en 2.530.800 toneladas de maíz (3.698.601 en la anterior) y 710.200 toneladas de soja (1.140.710 en la pasada).

 

Además la cámara de la industria aceitera (Ciara) informó que el girasol fue la única oleaginosa que se salvó del desastre ya que de 490.495 toneladas apenas se redujo a las 480.200. En definitiva, durante la campaña fina y gruesa en la provincia la pérdida física total alcanzó las 1.889.824 toneladas y una disminución en el ingreso de remesas desde el exterior por un valor FOB para los 4 principales en términos económicos del orden de los 613.613.509 dólares fuera de impuestos y retenciones agropecuarias.

 

Si bien la mejora de las previsiones futuras de la anomalía climatológica transitoria que afectó el ánimo del productor, se dejó de lado un desolador panorama de la campaña pasada. Las plantaciones de maíz y soja, las dos principales oleaginosas junto al girasol se vieron fuertemente castigadas por la falta de agua y las lluvias tardías no fueron suficientes para recuperarlas.

 

Se trató de una sequía acumulativa por tres años consecutivos y un alto muy fuerte en el enorme crecimiento que año a años mostraba el campo regional. Lo concreto es que casi el 55% de la superficie del territorio pampeano fue afectada por la falta de lluvias o en condiciones de estrés hídrico ya que el invierno 2022 fue un 33,3% más seco que lo normal, y se posicionó como el 7° más seco desde 1961 y el 5° consecutivo en registrar déficit de lluvias. Veníamos de una cosecha récord de 6,3 millones de toneladas y hoy estamos hablando de 4,41 millones de toneladas.

 

Pérdidas en la fina.

 

Dos escenarios extremos impactaron de manera negativa en el final de la siembra de la campaña fina provincial: un notable faltante hídrico en el cuadrángulo noreste amén de una mejor resistencia en la zona agrícola de la zona centro sur y días de calor inédito para la zona. El fuerte del trigo y de la cebada (cervecera y forrajera) está en la zona central y norte específicamente.

 

Los resultados finales de la campaña de trigo 2022/23 (común y candeal) estableció que se sembraron 334.230 hectáreas y se cosecharon en 256.570 hectáreas produciéndose 565.292 toneladas del cereal con un rinde promedio de 2.508 kg/ha. En cambio en la producción de la cebada cervecera y forrajera la disminución alcanzó a las117.022 toneladas menos que la campaña pasada donde se había conseguido el récord histórico de 246.094 toneladas de la oleaginosa en 90.500 hectáreas cosechadas de las casi 100 mil sembradas.

 

Sin embargo en la 2022/23 debido a la falta de perfiles de humedad y temperatura por sobre lo normal apenas se obtuvieron 129.072 toneladas de ellas 58.891 fueron originadas en la zona centro-sur (delegación Santa Rosa) y 58.131 en la delegación de General Pico. La superficie sembrada fue 127.530 hectáreas con una trilla de 51.470 y un rendimiento promedio de 25,08 qq/ha (25,78 zona norte y 26,02 zona sur).

 

La gruesa peor.

 

Por los datos procesados por la Guía Estratégica del Agro de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) aquella estimó, si bien los datos recabados no son definitivos aún, que La Pampa tendrá una producción de 2.530.800 toneladas de maíz, es decir 1,11 millones de toneladas menos que el récord histórico obtenido durante la campaña 2021/22 donde se lograron 3.698.601 toneladas lo que implicó enormes pérdidas.

 

Se estima que la trilla tendrá una superficie sembrada de 504.400 hectáreas, lejos de las 571.200 de la campaña anterior. Los rindes también tendrán una merma importante ya que pasará de 71,5 a 61,6 quintales por hectárea. El 44% de la producción maicera provincial se concentra en 3 departamentos estratégicos: Chapaleufú, Maracó y Quemú, y allí fue donde la producción decreció un 32%. Otro dato relevante de la última campaña gruesa es que la caída productiva en todo el complejo sojero fue gigantesca.

 

La producción llegó a las 710 mil toneladas, es decir una caída interanual del 37,7% respecto de la campaña

 

pasada, ya que la oleaginosa cosechó 430.710 toneladas menos respecto de la 1,14 millones de la siembra 2021/22. La superficie cultivada y cosechada pasó de 440 a apenas 302 mil hectáreas respectivamente con un rinde promedio de 19,2 qq/ha (derrumbe del 37%). En 5 departamentos: Chapaleufú 210.000 ton.; Maracó (105.630); Rancul (162.600); Realicó (101.299) y Quemú con (58.000) se trilló el 77% de la producción.

 

Jaque al campo.

 

Si bien es un comentario bastante generalizado, no es tiempo de cantar victoria aún para el sector agrícola fundamentalmente. Podría decirse que el campo pampeano ya dio por finalizada la peor sequía de los últimos 50 años. Es que el fenómeno climático de La Niña, de lluvias menores al promedio histórico, afectó por tercer año consecutivo a todos los ejidos provinciales y esta vez con mucha más fuerza que en ocasiones anteriores, trayendo consigo un desastre productivo para el agro local.

 

Las consecuencias para el sector, la economía nacional, provincial y municipal son y serán de extrema magnitud, aunque todavía la situación puede seguir empeorando si los promedios de las líneas de lluvias (isohietas) no mejoran sustancialmente. En definitiva, el impacto económico de la falta de lluvias en la provincia generó pérdidas estimadas en forma conjunta en trigo, cebada, maíz, soja y en menor medida el girasol por 613,6 millones de dólares, haciendo caer la proyección de cosecha en casi dos millones de toneladas, cifra superior al 30% de la producción inicial esperada.

 

Además las exportaciones pampeanas también caerán en promedio por sobre los US$ 400 millones (se incluye aquí cereales, aceites y todas la manufacturas de origen agropecuario (MOA) y por ende de la ingente reducción de la recaudación tributaria en todos sus estamentos. Finalmente puede decirse que junto a la elaboración propia basada en datos oficiales y extraoficiales fueron realizadas con precios a valor FOB en el Mercado de Chicago del orden de los 376 dólares para el trigo; 280 para la cebada; 253 para el maíz; 509 soja y 420 dólares para el girasol.

 

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