Destacan trascendencia de una operación
La operación de reemplazo de válvula cardíaca realizada a mediados de enero en Santa Rosa marcó con claridad el avance en la calidad de intervenciones que se ha alcanzando en la provincia. "Esta es la primera vez que una intervención de esta complejidad se realiza en nuestra provincia, y una de las pocas que se ha concretado a nivel nacional", destacaron Fernando Nadal y Jorge Luis Rigutto, los médicos que encabezaron la colocación de una válvula cardíaca por vía percutánea, es decir, sin parar el corazón y sin necesidad de abrir al paciente. La receptora del implante, una mujer de 86 años, se recuperó rápidamente y en pocos días superó la insuficiencia cardíaca que afectaba su vida cotidiana.
Fernando Javier Nadal es jefe del Servicio de Cardiología Intervencionista y Hemodinamia en la Clínica Modelo y en la Fundación Faerac. Es oriundo de Mendoza y hace 8 años que está radicado en Santa Rosa. Jorge Luis Rigutto se desempeña como jefe del Servicio de Cirugía Cardiovascular en el Sanatorio Santa Rosa, la Clínica Modelo y Faerac, y desde la primera operación de corazón que realizó en el año 1997, ya ha participado de unas 2.000 intervenciones de este tipo.
Ambos estuvieron al frente de la operación concretada el viernes 15 de enero en un establecimiento asistencial santarroseño. Junto con ellos participaron de la intervención los cardiólogos Juan Pablo Corso y Horacio Buffa, otros profesionales y personal de apoyo.
Afección cardíaca.
De visita en esta redacción, Nadal y Rigutto destacaron la trascendencia de la intervención, una de las primeras que se realiza en el interior del país.
La receptora del implante fue una mujer de 86 años que sufría una afección cardíaca de larga data producto de un mal funcionamiento de su válvula aórtica. Se trata de una calcificación de la válvula que afecta su normal funcionamiento. La patología se conoce como "estenosis valvular aórtica" y sus síntomas más habituales son un dolor persistente en el pecho similar a la angina de pecho, falta de aliento, palpitaciones cardíacas y tos.
Tras la operación, la mujer empezó a sentir prácticamente en cuestión de horas los beneficios del reemplazo. "Desapareció el dolor de pecho que le provocaba la insuficiencia, empezó a respirar mejor y a hacer cosas que hacía tiempo no podía hacer", comentó Nadal.
Origen holandés.
La válvula colocada es de origen holandés y tuvo un costo de unos 100.000 dólares. Ese monto junto con el resto de la operación fue costeado íntegramente por el Pami. "Es una válvula muy compleja que se instala dentro del corazón, donde nace la aorta", precisó Rigutto. En su posición de funcionamiento, es un dispositivo de unos 2,5 centímetros de ancho por 4 centímetros de largo que permitirá recuperar al paciente el flujo normal de sangre desde el ventrículo izquierdo del corazón hacia la aorta, el principal vaso sanguíneo que suministra sangre al resto del organismo.
La trascendencia de la operación fue la vía utilizada para la implantación. Mientras lo habitual es era hacerlo "a cielo abierto" -así se conoce la técnica de abrir el pecho del paciente para llegar hasta el corazón-, en esta oportunidad se utilizó una vía percutánea. Es un método muy reciente que se denomina Tavi por sus siglas en inglés, que se traduce como "implante percutáneo de válvula aórtica". Implica una anestesia total del paciente pero evita no solo abrir el pecho sino también parar el corazón.
La válvula se introdujo en el cuerpo de la paciente a través de una incisión en la arteria femoral, a la altura de la ingle. Por esa vía, se hizo desplazar el dispositivo, en ese momento compactado para tener el diámetro del canuto de una lapicera, hasta penetrar en el corazón e instalarse en el lugar de la válvula aórtica, a la cual reemplazó. Una incisión a la altura del ventrículo izquierdo permitió completar el procedimiento para la colocación de la válvula. Una vez en lo que será su posición definitiva, se retira la "camisa" que envuelve la válvula permitiendo su despliegue hasta alcanzar esos 2,5 centímetros por 4. Una vez desplegada, la válvula empieza a cumplir su función de bombear la sangre del ventrículo izquierdo hacia la aorta.
Orgullo y satisfacción.
La intervención viernes 15 de enero duró hora y media, lo que marca un notoria reducción en los tiempos de la intervención, un hecho que beneficia principalmente a la paciente. "Es una intervención que está recomendada para un grupo reducido de personas", aclaró el doctor Nadal. "Está prescripta sobre obre todo para personas de edad avanzada que presentan patologías cardíacas y extracardíacas importantes", abundó Rigutto.
"Es una gran satisfacción haber realizado esta intervención y poder ver el rápido cambio de hábitos de vida de esa paciente", valoró Nadal. "Esto nos abre las puertas para nuevas intervenciones de este tipo y nos habla de la calidad de prestaciones que hemos adquirido en Santa Rosa", remarcó su colega.
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