Berhongaray: “Sabemos que solos no nos alcanza”
El nuevo presidente del radicalismo pampeano, Martín Berhongaray, encabezó el acto de asunción de las autoridades del Comité Provincia, en una ceremonia con tintes electoralistas, aunque el nuevo presidente remarcara que no priorizará “aspiraciones personales o partidarias, por más legítimas que sean, por sobre las necesidades colectivas”.
La dirigencia fue recibida ante un salón colmado, en el Club Independiente de Santa Rosa. Diputados, concejales, intendentes y referentes llegaron de toda la provincia para presenciar la asunción. La jornada tuvo como condimento la presencia de autoridades del Comité Nacional radical: Leonel Chiarella, el presidente más joven en llegar al cargo, y Piera Fernández, actual secretaria General del partido y la primera mujer en presidir la Federación Universitaria Argentina. El senador Daniel Kroneberger, quien también es secretario del Comité Nacional, estuvo presente junto a Berhongaray durante la noche.
En un movimiento atípico para el partido centenario, que ha recurrido siempre a métodos más solemnes para presentar a sus autoridades, la interpretación que surge es que se trata de un puntapié de cara a las elecciones generales de 2027, donde el radicalismo se entusiasma con un gran frente antiperonista que le permita romper el techo e imponerse en la disputa por la gobernación contra el justicialismo. A su vez, y pese a las tensiones que ya comenzaron a mostrarse, la UCR pretende ser la fuerza que encabece dicho espacio. La figura para ello es el propio Berhongaray, que en 2023 obtuvo una de las mejores performances opositoras, aunque no alcanzó para ganarle a Sergio Ziliotto.
Durante sus intervenciones, los referentes remarcaron que “son tiempos difíciles” para el partido y el país, pero reforzaron la necesidad de generar unidad al interior de la UCR y volver a consolidarse como una fuerza capaz de disputar la conducción en las provincias y en el país.
Unidad.
Chiarella fue el primero en tomar la palabra y habló sobre su cargo en el partido, en el que asumió en diciembre del año pasado. “Algunos dicen que es agarrar una papa caliente; lejos de eso, para mí es un profundo honor y el orgullo más importante de mi vida partidaria como radical”, indicó.
“Cada uno de los que estamos acá podemos ocupar o habremos ocupado lugares de responsabilidad, pero el mejor título que podemos llevar es el de militantes políticos ante todo”, sostuvo. En ese sentido, afirmó que como partido “tenemos dos desafíos como partido: recorrer cada comité, cada provincia, cada localidad, para encontrarnos y escucharnos; y dejar de hablar de la rosca y las internas para poder hablar de los temas que le importan a la sociedad”, añadió.
En clave electoral, remarcó que “tenemos la responsabilidad de demostrarle a los argentinos que hay una manera diferente de ejercer y hacer la política”, con la unidad y la solidaridad como principios reinantes. "Cuando los radicales estamos unidos, ganamos elecciones. Por este camino, más temprano que tarde, vamos a volver a conducir los destinos del país. Y en La Pampa, con los radicales unidos, seguramente vamos a poner al sexto gobernador radical de la Argentina", aseguró.
Aspiraciones.
Berhongaray fue el último orador de la noche, con un discurso que inició con un repaso de los logros de la UCR a nivel nacional y provincial, de cara al futuro y remarcando que “eso somos nosotros, con aciertos y con errores”.
Acto seguido, se refirió a su posible candidatura a gobernador. "No vamos a caer en el error de priorizar aspiraciones personales o partidarias, por sobre las necesidades colectivas", señaló, aunque dejó la puerta abierta a la postulación: “Conozco al pueblo pampeano y ellos me conocen, y estoy seguro de que van a tener el buen criterio de elegir a sus candidatos llegado el momento”.
Remarcó que “tenemos el enorme desafío de darle forma a un proyecto que pueda modernizar y transformar a La Pampa y pueda mejorar las condiciones de vida de nuestros comprovincianos”. Para ello, consideró necesario una alianza: "Sabemos que solos no nos alcanza. Por eso, vamos a apelar a generar un mayor diálogo, en la búsqueda de coincidencias básicas con los que coincidimos en el diagnóstico de qué pasa en La Pampa y hacia dónde tenemos que caminar”.
Afirmó que en la provincia "estamos ante un modelo de gestión agotado, que pide a gritos alternancia. La Pampa no genera inversiones; jóvenes y no tan jóvenes se tienen que ir a otro lugar buscando oportunidades”. Agregó que “no se genera trabajo, por lo menos no en el sector privado”; en ese sentido recalcó que “tenemos una provincia fuertemente ligada al campo, entonces hay que ayudar a que nuestros productores mejoren. Muchas veces no es tanto lo que piden: que les saquen el pie de encima, que les adelgace la presión tributaria, que les simplifiquen las cosas”.
“Nuestras acciones tienen que estar fundadas en valores, como la honestidad, la transparencia, el compromiso con el prójimo. Es en lo que nos tenemos que apoyar para convencer al pueblo pampeano de que estamos preparados para torcer el rumbo de esta provincia y para llevarlos a todos a un futuro mejor”, cerró.
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