Martes 18 de junio 2024

Con los valores de la solidaridad

Redacción 26/05/2024 - 00.06.hs

La participación en entidades intermedias es muy necesaria. Muchas personas le escapan a ese tipo de compromisos, pero lo cierto es que se precisa de gente con sentido de solidaridad para sostenerlas.

 

MARIO VEGA

 

El hombre cuenta y --todavía-- a casi 70 años de aquel episodio no puede evitar que su mirada se humedezca… “Recuerdo que la maestra me dijo: ‘Ese señor te va a decir algo muy importante, y lo que te va a decir es verdad… Es una escena que tengo muy presente”.

 

Mario tenía nada más que 7 años, y en la Dirección de la escuela de Quemú miraba sin entender… frente a él se presentaba un señor serio, atildado, vestido con traje gris y sombrero. No sabía qué pasaba, hasta que el extraño habló y soltó una frase: “Yo soy tu papá Lilito…”.

 

Una revelación que para un chico que no conocía a su padre era sorprendente, y desconcertante… El director del establecimiento lo abrazó y le dijo al oído: “¡Viste que tenías papá, como tus compañeritos!”. La mamá, en la galería, esperaba impaciente con lágrimas en los ojos.

 

Son sucesos que por supuesto inciden de gran manera en la vida de un niño. “Y creo que fue así, y que me permitió más tarde desarrollarme, crecer y ser alguien”, dice Mario Rodríguez Ramos (76).

 

Una forma de vida.

 

Había llegado esta misma semana hasta la Redacción de La Arena para hablar de las actividades de “Horizonte Pampa”, entidad creada para llevar adelante actividades con adultos mayores. Pero empezó a contar y mostró facetas que ameritaban que ampliara sobre su propia vida…

 

Nacido en Victorica, es de esas personas que se pueden definir como todo terreno, y tiene una linda historia para ser contada. Cuando se podría suponer que alguien se va adentrando en la etapa del sosiego, de la calma, casi de la contemplación, él mantiene intactas sus ganas de seguir haciendo cosas por los demás. Que no deja, de alguna manera, de hacer algo por uno mismo.

 

La solidaridad es, quien lo duda, un valor que enaltece a quien la practica

 

Ser empático, tender una mano a quien la necesita, es una actitud que algunas personas tienen como virtud. Y en el caso de Mario, y un grupo que lo acompaña en estos momentos, es una forma de vida.

 

Con su padre.

 

Hijo de Tomás Rodríguez Boucíguez --conocido comerciante Concesionario de Chrysler, y propietario de una estación de servicios--, y de Celia Angélica Ramos (ama de casa), vivió en Victorica hasta los 3 años. Cuando sus padres se separaron fue con su madre a vivir a Quemú. “Ahí me crié, hice la escuela primaria… allí me conocen por Lilito. Si alguien dice Mario Rodríguez nadie sabe quién soy”, aclara.

 

A los 13 años volvió a su pueblo natal y a partir de allí compartió con su padre, “una persona afectuosa, derecha... Lo mejor de lo mejor. Después vino el secundario en el Instituto ‘Amadeo Jacques’. En ese tiempo ya trabajaba en la estación de servicios y me daba el tiempo para pasar películas en el cine de Victorica. Además, como había hecho un curso pronto me convertí en el fotógrafo del pueblo, con un equipamiento y laboratorio de primer nivel”.

 

Una gran tristeza.

 

Vaya si era inquieto Mario. Muy jovencito había sido designado corresponsal del Diario La Capital y venía a Santa Rosa los fines de semana a trabajar como fotógrafo en fiestas para Casa Aguerre. Y no sólo eso, sino que también corría en karting. “Fue una juventud muy linda, llena de amigos…”.

 

Pero eso no iba a durar mucho, porque un 8 de diciembre se iba a transformar en la fecha más triste… “Mi padre tomó la decisión de quitarse la vida… usó una dosis de estricnina. Había sido víctima de una estafa por parte de quien decía ser su amigo: puso de garantía nuestra casa y al enterarse que la iban a rematar hizo lo que hizo”, contó apesadumbrado.

 

En Buenos Aires.

 

Naturalmente todo se le dio vuelta en ese tiempo. “Era muy joven, pero igual decidí irme a Buenos Aires con mi madre. Llegamos a Lomas del Mirador a las 9 de la mañana y a las 3 de la tarde ya había conseguido trabajo de playero en una estación de servicios apenas a dos cuadras; y enseguida otras horitas para ser laboratorista en una casa de fotografías. El tiempo que me quedaba agarraba mi equipo y salía en colectivo, para cualquier barrio, y ofrecía cuadros a las familias. Eran lugares que hoy pueden ser impenetrables como Ciudad Oculta, Bajo Lugano, Santos Vega, las villas 1114 y y 31…”.

 

En La Candela.

 

Mario Rodríguez no dijo si le gusta el fútbol, pero tiene para contar. “Sí, pasó que al poquito tiempo alquilé una casa en Morón frente a La Candela de Boca Juniors. Cada tanto me cruzaba a la concentración y compartía mucho tiempo con los jugadores. A partir de eso se me abrieron nuevos horizontes laborales, e hice pasantías en la fábrica Pirelli, y de ahí iba a trabajar a Jabón Federal. Y algo que muchos envidiarían: en muchas oportunidades iba con el plantel como fotógrafo… Eran las épocas de Alberto J. Armando presidente zeneize, de Paulo Valentín, Rojitas, Antonio Roma… eran otros tiempos, y como era vecino podía charlar con ellos sin problemas”, evoca.

 

¡Coche a la Vista!

 

Justamente uno de los jugadores lo contactó con el Coordinador de Prensa del Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires, y así pudo integrar al equipo de un nombre mítico del relato automovilístico como Luis Elías Sojit. “Fue una sorpresa cuando él le dijo a un colaborador: andá con este Flaco (era Mario) a la horquilla (un sector del circuito) y sacalo bueno… Fue tremendo cuando a los tres días vi una foto mía publicada en la revista ‘Coche a la vista’ que conducía Sojit”.

 

Trabajaba mucho y pudo comprarse su primer vehículo: “Era un Isseta 300 (los llamaban “auto ratón”). Tenía una sola puerta al frente y era para dos personas.

 

Casamiento e hijas.

 

“En ese tiempo más o menos me casé con Lucía”, dice. Luego llegarían las hijas: Carla Elizabeth, nacida en Buenos Aires; y Cintia Lorena que llegó cuando ya vivían en Santa Rosa. Tiene cuatro nietos: Joaquín, Keila, José y Naila.

 

Mario tuvo dos hermanas, Norma, docente jubilada; Noemí, ex empleada de Casa de Gobierno en Contaduría General; y Juan Ernesto (fallecido), quien supo ser concejal y luego intendente de Victorica.

 

Regreso a La Pampa.

 

En 1972 vino de visita a la Fiesta de la Ganadería en su pueblo y se dio la conversación que posibilitaría el regreso. Ángel Benjamín Santos Trapaglia era el gobernador, y el 28 de diciembre de ese año fue designado en la Dirección de Asuntos Municipales. “En 1978 los militares me prescindieron… pero tuve suerte, porque a los 15 días me ofrecieron un puesto de viajante de repuestos viales para vender en los municipios pampeanos. Era la empresa Tecmavi SRL, y me daban auto, un básico y comisiones por las ventas… Después me explicaron que me había recomendado un señor Cinquina de Castex, que me conocía porque me había tratado en Asuntos Municipales”.

 

Gran vendedor.

 

Fue a Buenos Aires a un curso de capacitación y a los 5 días volvió con un vehículo furgón Toyota 0 kilómetro. “Salí a los pueblos y me fue fantástico: vendí en Winifreda, Castex, Arata, Trenel, Pico, Dorila, Quemú, Cané, Catriló, Lonquimay… En todos los municipios, y creí que era por mi capacidad; pero resulta que el gerente que me contactó por primera vez había hecho ese recorrido antes y casi me había preparado las ventas”, se ríe al recordar.

 

Por el país.Mario viajaba regularmente a Buenos Aires a capacitarse, y así se recibió de Técnico Vial. La empresa lo derivó a trabajar a Santa Fe, donde recorría unos 12 mil kilómetros mensuales visitando 492 municipios. Luego se desempeño en Córdoba y San Luis, hasta que lo designaron supervisor para viajar de Misiones a Tierra del Fuego. “En esa época era un servicio necesario el viajante porque una comunicación telefónica demandaba días”.

 

Asesor en los pueblos.

 

Al tiempo Mario Rodríguez renunció a Tecmavi y puso su propia empresa de fabricación de juegos de parques infantiles. “Me iba muy bien pero un amigo me hizo ver que era más lo que podía lograr hablando y vendiendo, que ese era mi fuerte… Después empecé a asesorar en la construcción de pequeñas obras que realizaban las comunas con personal del Plan Trabajar. Tuve a cargo la construcción del Complejo Carlos Salas de Pichi Huinca, del balneario de de Conhello, y otras obras en Quetrequén, La Reforma, La Adela, Gobernador Duval, y Alta Ialia”, puntualizó.

 

Empresa de mini turismo.

 

En un momento dado Mario entendió que había llegado el momento de independizarse. “Pude poner en marcha la empresa para Mini-Turismo Tour Bus, con habilitación nacional, lo que nos posibilitaba recorrer miles de kilómetros en el país, especialmente con adultos mayores: Aprovechando lo que conocía en Córdoba, San Luis y otras provincias viajabamos en forma permanente”.

 

Aclara que “al pasar los años la situación fue cambiando y se corrían riesgos por la inseguridad… no era fácil pasar por Tucumán por el accionar de la mala policía; y más o menos sucedía lo mismo en Rosario; o partes de provincia de Buenos Aires y Santa Fe. Aunque teníamos todo en regla nos hacían pasar malos momentos. Igual fue una experiencia maravillosa, porque cada viaje era muy familiar con coordinadoras que armaban las excursiones y las atendían”.

 

Educación Vial.

 

En ocasión de que una de las hijas de Mario fue a competir a un campeonato mundial de bicicross en Brasil, se encontró con una enorme pista de educación vial. “Le traje el proyecto a Antonio Silva, intendente de Trenel, quien propuso los terrenos del ferrocarril … el municipio ponía empleados, maquinarias e insumos, y yo dirigía la obra. Pero al tiempo Silva pierde la municipalidad y el nuevo intendente la paró… Después de transcurridos dos períodos Silva volvió a asumir y se reanudó la construcción hasta concluir la pista. Me hice cargo de eso, pero también del mantenimiento de la vía publica, paseos y entidades intermedias. Llegué a tener a cargo 19 empleados”.

 

Un granito de arena.

 

A la pista de educación vial iban alumnos, se hacían actividades relacionadas a concientización y se daban charlas y talleres en escuelas. “Trabajamos mucho con la profesora Sonia Esnal, de Caleufú, que hacía un sacrificio grande con proyectos y documentación, y lo hacíamos con placer porque sabía que sumábamos un granito de arena para evitar siniestros”.

 

Eso fue hasta que inició la pandemia. “Ahí regresé a Santa Rosa definitivamente, pero continúe con la tarea sumando a una organización de Instructores de Concientización Vial nacional e internacional. Se organizaron congresos y cursos de capacitación a través de las redes…”, completó.

 

Dirigente múltiple.

 

Tiene 76 años, pero está tan activo como en sus mejores años. Ha sido presidente dos veces de la Comisión Vecinal de Villa Santillan; del Centro Tradicionalistas José Hernández; vicepresidente del Club Mitre; vice de la comisión del Comedor Villa Santillan (antes que dependiera del Municipio; protesorero del Club San Martín durante el mandato de Osvaldo Maldonado; presidente de la Asociación de Bicicross de Villa Santillan; coordinador general de la ‘Cabalgata 2000’ Quetrequén-Victorica; también de la ‘Cabalgata Interprovincial 2003’, que partió desde Santa Rosa y fue hasta Rumipal (Córdoba); delegado del Consejo de Administración de la CPE Sta Rosa; y hoy es presidente del Centro de Jubilados y Pensionados de Villa Santillan; y de la Asociación Horizonte Pampa, entidad sin fines de lucro al servicio de la recreación y contención del adulto mayor.

 

Adultos mayores.

 

A cierta altura de la vida mucha gente no sabe muy bien qué hacer con su tiempo libre, porque es verdad que el jubileo no le pega de la misma manera a todas las personas.

 

Y no es menos cierto que hay muchas cosas que se pueden hacer. Y sino que lo diga Mario Rodríguez Ramos: “El propósito es poder disfrutar y brindar a nuestros semejantes lo poco o mucho que aprendimos en la vida… volcar nuestras experiencias en instituciones que trabajan por el bienestar de la sociedad. Estamos conscientes que todo cambió mucho, porque en la juventud sabíamos que a nuestros mayores teníamos que respetarlos, amarlos y cuidarlos… lamentablemente en muchos hogares eso se fue perdiendo. Por eso es importante que existan, y se apoye, a las instituciones que se ocupan de los adultos mayores. Porque el mejor medicamento para ellos es una palabra de afecto, alguien que los escuche, regalarles una sonrisa…”, concluye.

 

Hay gente que es así…

 

En tiempos de tanto egoísmo, de tanto desinterés por lo que le sucede al otro, cuando abunda la indiferencia y la falta de empatía, no puede menos que destacarse a los que sí hacen de la práctica solidaria un estilo de vida… y Mario es un ejemplo en ese sentido.

 

Por suerte hay muchas personas como él, que ayudan, que se comprometen, que tienen valores para tenderle una mano a quien lo necesita sin pedir nada a cambio. Ayuda a creer esa gente que es así… tan necesaria.

 

Mario y la política.

 

Alguien tan inquieto no podía estar al margen de los sucesos políticos. “Y claro… mi último trabajo en Buenos Aires fue como encargado de una gran confitería en Autopista y Boulogne Sur Mer, en Lugano. Era un lugar de reuniones, e iban muchos dirigentes… Lorenzo Pepe, Ítalo Lúder, Héctor J. Cámpora, Lorenzo Miguel, Ignacio Rucci, ‘El Lobo’ Vandor, Herminio Iglesias… Recontra conocidos en esa década del ‘70, y que se juntaban sobre todo porque estaban organizando el regreso de Juan Domingo Perón al país”.

 

Mario Rodríguez Ramos indica que es militante desde los 18 años. “Me afilió a la Juventud Peronista Lorenzo Pepe en Buenos Aires, y luego seguí militando en La Pampa”.

 

Fue también congresal provincial del Partido Justicialista en dos oportunidades.

 

Para contención del adulto mayor.

 

La institución “Horizonte Pampa”, que preside Mario Rodríguez, apunta a la contención del adulto mayor. “Hacemos con ellos (y ellas) diversas actividades, muchas relacionadas con la concientización vial, y contamos para eso con un buen respaldo del Ministerio de Seguridad. Con este programa llegamos a distintas localidades; y vía on line trabajamos en red con las provincias de La Rioja, Tucumán, Formosa, Córdoba… E incluso llegamos a Mexico, España, Uruguay, Chile y Colombia”.

 

“Creamos actividades para hacer en forma lúdica… y ahí están ‘el tejo vial’, ‘el jenga vial’, y el ‘bingo vial’ cambiando los números por señales de tránsito. Lo que más gustó es el ‘tejo vial’, con lo que hemos hecho jugar hasta 60 personas en forma simultánea en una cancha con 22 colores de tejo. Es entretenido, divertido y la gente se suma”.

 

La municipalidad autorizó a “Horizonte Pampa a “usar espacios públicos y así estuvimos en el El Prado Español, la plaza Mitre, la de Los Caldenes, la Martín Fierro… A eso le sumamos viajes a Guatraché, Parque Luro, la pileta de Colonia Barón, el parque acuático de Winifreda, Trenel; y hace poco un encuentro en Pichi Huinca donde se sumaron Caleufú, Pichi Huinca, La Maruja, Trenel, Arata y Metileo”. Asimismo el 18 de mayo se hizo el encuentro de Cumelén en Catriló, con presencia de gente de 18 localidades”.

 

Rodríguez Ramos indicó que la comisión directiva está conformada además por Ilda Cuello (secretaria), María Elena Calderón (tesorera); Silvia Rodríguez (Cultura), y en coordinación general José Abrigo y María Rosa Pérez.

 

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