¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones:

Miércoles 22 de abril 2026

David Lenart: "Quiero ser campeón mundial"

Redacción 16/04/2023 - 00.09.hs

"Vendí el auto y me vine con mi pareja a Holanda -la cuna del Kick Boxing- para ser campeón del mundo. Al menos de mi parte voy hacer todo para lograrlo". "El Ruso", o el "Vikingo" como suelen llamarlo a David, estuvo de "visitas" unos días en Santa Rosa y contó la historia de su vida.

 

David Lenart tiene 30 años, nació en Santa Rosa y hace tres años que decidió vender su auto, juntar algunos ahorros con la ayuda de su madre, que fue "fundamental para poder realizar el sueño", pudo comprar los pasajes y junto a Dolores, su pareja, se fue a la meca del Kick Boxing que se encuentra en Países Bajos.

 

Siempre en bici.

 

"Estamos viviendo en Utrecht, Países Bajos, trabajo como cadete y me pagan por las horas que hago, y cobro todo cada fin de semana. Los viajes en este país los hacemos en bicicleta que, aunque parezca mentira, tienen motor". Aclara que "cuentan con una batería con cierta autonomía que permite descansar o pedalear un poco menos.... pero si no pedaleas, no avanza", completa.

 

En realidad hay que decir que algunas de esas bicis hemos visto por aquí -en mínima cantidad--, pero allá parece que son moneda corriente.

 

Madre y amiga.

 

Dorys Lenart es la mamá de David, y él reconoce en ella a un pilar fundamental, porque junto a sus abuelos maternos fueron él sostén, la contención necesaria para acompañar la vida del niño y el adolescente que fue y que hoy es un hombre hecho y derecho: "Toda la vida mano a mano con mi madre. No conocí nunca a mi padre y ella lo es todo, hizo de mamá y de papá".

 

Rastreando en las redes pudimos ver algunos posteos de David exaltando a Dorys -que muy orgullosa debe estar--, y uno que decía lo siguiente: "Querida madre, quiero agradecerte que estés en mi vida. Sé que puedo contar contigo en momentos difíciles y de angustia; sé que puedo compartir mis alegrías con vos y sé que nuestra amistad se sustenta en un mutuo amor. Que seas mi madre y amiga es el más preciado tesoro que

 

agradezco a Dios".

 

En el Colegio Normal.

 

El Vikingo se crío los primeros 14 años de su vida en el Plan 5000, al sur de la ciudad, realizó sus estudios desde siempre en el colegio Normal de Santa Rosa y recuerda: "Recibí una medalla por ir toda mi vida al mismo colegio", y entre su grupo de amigos y amigas flota en el aire el nombre de Julián Romero, que son "de esos amigos que siempre están, en las buenas y malas, los infaltables", afirma.

 

Abogacía en la Unlpam.

 

"Joven entusiasta, con disciplina y voluntad", es lo que dicen

 

aquellos que conocen al "Ruso". Alguien que cursó con él algunas materias de la carrera de Abogacía señaló que ya se observaba "la conducta y la perseverancia" con la que encaraba sus estudios, con el deporte siempre a mano. "Me quedaban tres materias cuando me hice peleador profesional, dejé de lado los estudios por un año, enfocado en mis objetivos deportivos, pero sabía que debía tener el título así que decidí retomar y concluir la carrera".

 

Admite que la materia que más le costó "fue Derecho Administrativo; sin dudas, la más larga y compleja. Abogacía es mucho tiempo de lectura y silla", reflexiona.

 

"¡Me recibí!".

 

David confiesa: "La verdad no sé si la Abogacía es lo mío, me recibí pero nunca ejercí. Al menos el día de mañana -y si bien un título no es todo- sé que tengo una herramienta en mis manos para trabajar", reflexiona. No obstante se reconoce como "disciplinado e insistente... la carrera de Abogacía dura 5 años y la hice en 9. ¡Pero me recibí!", sonríe.

 

Después evalúa su condición de deportista: "Se desarrolló de forma progresiva. Vivo sin apego al resultado para no frustrarme y desde mi lugar siempre voy a dar todo".

 

Vale todo.

 

A esta altura resulta necesario entrar en detalles y desmitificar la idea latente alrededor de esta disciplina deportiva en la que los "puños" y las "patadas"

 

son moneda corriente. Y así lo entiende David: "El Kick Boxing en Argentina es un deporte de contacto donde se combate con guantes de boxeo, donde hay golpes de puño y patadas en todo el cuerpo. Tiene ciertas limitaciones con relación a las Artes Marciales Mixtas, porque aquí vale todo y otras disciplinas más, entre ellas la de no golpear en el piso a tu rival.

 

No se puede agarrar y frente a una caída el árbitro realiza el conteo reglamentario. Se pelea parado y no se puede ir al piso". Vale la aclaración porque cierto es que a primera vista resulta ser un deporte con excesivo contacto, y donde los peleadores al finalizar lucen en sus físicos los resabios de la refriega. "En Holanda este deporte se divide en clase A, B y C. yo en Argentina tengo 7 peleas profesionales, 40 en total, y nuestro nivel se equipara a lo que sería un clase B. Se combate sin tibiales y con guantes y la clase A es tope de gama, el máximo nivel del Kick Boxing y es a lo que

 

aspiro", se ilusiona.

 

Carácter y disciplina.

 

"Este deporte te da carácter y disciplina. Tenemos un dojo o templo que se respeta. No podemos insultar, nos enseña a agachar la cabeza, a respetar al sensei o entrenador, y es un poco lo que muchas veces nos hace falta". Respecto de los momentos de tensión frente a cada combate dice: "Antes de las peleas me gusta ponerle 'picante' y arriba del ring lo doy todo, pero una vez que se terminó, se terminó".

 

Dolores y David.

 

Hace tres años que el abogado-peleador está con Dolores. Son pareja y se conocieron practicando Kick Boxing: "Ella empezó a entrenar y nos conocimos haciendo este deporte en el Dojo Amaya. Yo tenía ya los pasajes para irme cuando por el coronavirus cerraron las fronteras... por esos días ella vivía en Buenos Aires y una vez que pudimos nos fuimos a vivir juntos", narra.

 

En crecimiento.

 

David explica que "el kick Boxing es un arte marcial que a nivel nacional va creciendo a pasos agigantados, pero en La Pampa todavía nos falta. En Santa Rosa está Lucas Amaya con su equipo Team Amaya, mi entrenador. Él organizó una serie de festivales pero es un proceso que lleva tiempo". Destacó que Lucas "hizo todo el camino: desde ser peleador profesional y llegar a campeón argentino y sudamericano; hasta hoy en día ser instructor de este deporte. Claro que sabe lo que está haciendo", lo elogia.

 

Un dato que revela el lazo que une al alumno con el instructor es que David es padrino de la hija de Lucas, y quizás haya que buscar en esa comunión entre familia, amigos y deporte , la clave de tanta fortaleza.

 

Abriéndose paso.

 

Con relación a las peleas y la posibilidad de viajar a competir dentro de la Argentina, les fue necesario a los santarroseños fusionarse con otros equipos y conseguir sponsor para costearse los gastos. Hoy día

 

reparte sus sesiones de entrenamiento en "SB Gym" y su coach es Said El Badaoui:

 

"Tuve la suerte de compartir estrenos con una leyenda de este deporte como lo es Badr Hari -luchador marroquí radicado en Holanda y campeón de peso pesado en k1-; y de entrenar con peleadores de clase elite como Donegi Abena que es actual campeón mundial semipesado de origen surinamés-holandés, con Ilías Ennahachi que fue tres veces campeón mundial en One Championship; y con Melvin Manhoef, tres veces campeón mundial de Artes

 

Marciales Mixtas en Bellator. Toda una locura".

 

Peleando por un sueño.

 

No obstante "El Ruso" no se achica y cree que la clave del éxito es "insistir"... Por estos días está al otro lado del océano, en Europa, en la cuna del Kick Boxing, y procurando crecer en la disciplina.

 

Tiene la determinación de quienes saben lo que quieren, y el espíritu y las condiciones -así lo aseguran los que dicen saber sobre el tema-- que se necesita para llegar.

 

Fue en procura de concretar sus ilusiones. Se instaló muy lejos de su tierra, pero más cerca de sus sueños. Y se permite tenerlos... Sí, es el abogado que quiere ser campeón mundial.

 

Karate, Boxeo y Kick Boxing.

 

El "Vikingo" Lenart incursionó en distintos deportes de contacto, entre los que figuran el Karate, que en Santa Rosa tiene reconocidos difusores como son

 

Rolando Hussein, Isabel Álbarez y Federico Hussein.

 

También se subió a un ring de boxeo de la mano de Wilfredo Vilches en su primera pelea; y luego fue acompañado en el rincón por Roberto "Pocho" Arrieta.

 

Sobre cómo lidiar con a los dolores del cuerpo después de cada entrenamiento o pelea profesional y sostiene: "Se van a reír pero me preocupa más cuando no me duele nada... ya es algo común y no lo sufro. Me lastimé más haciendo equitación cuando me caí del caballo que cuando tengo un combate de kick boxing".

 

'
'