El circo y los gratos recuerdos
Señor Director:
Quiero expresar que podría decirse que la nota de La Arena sobre el Cirque XXI de días pasados “me golpeó” fuerte, al recordar toda mi infancia vivida en Anguil hasta los 14 años. Conocí de cerca al circo y las vidas de sus componentes. Compartí con las niñas que lo integraban y fuimos amigas. Venían a mi casa, donde mi madre Emilia cocinaba para todas.
Mi hermano, colgando de un manzano, había colocado un trapecio casero, por supuesto inseguro, pero igual con confianza y candidez propia de esa etapa nos atrevíamos a hacer piruetas, procurando imitar lo que veíamos en los circos.
Se quedaban nunca menos de 2 o 3 meses. De modo que los niños iban a la escuela del pueblo y eran una familia más. Hermosos y queridos recuerdos que hoy saltan y garabatean emociones profundas. Siempre asistía a las funciones, incluso ya adolescente en Santa Rosa, y hasta hace poco en mi calidad de abuela llevando al nieto.
El circo se reformula dice el encargado entrevistado en La Arena; y da cuenta que una jovencita trapecista era además quien estaba por las mañanas en la boletería (en el mismo circo está su esposo malabarista y su pequeña hija), y es una bella historia de amor. Y recuerdo una muy conocida en su momento, que involucró a una trapecista del circo de Los Hermanos Villalba con una familia de Santa Rosa.
Recuerdo todo de esas épocas con las añoranzas de otros tiempos, con monitos, osos y otros animales, sin perder de vista la .motocicleta que hacía giros dentro de un gran globo metálico.
Lo he disfrutado al máximo y tuve la suerte que alguno de mis nietos también. Aunque es medio deshilvanado mi relato, quiero decir que tocó mi fibra sentimental y nostálgica.
Como dice Sebastián (el entrevistado por La Arena del Cirqué XXI), el tener o no animales, claro que debe haberlos afectado. Pero él le da su toque positivo y reconoce que la actualidad ofrece payasos, malabaristas, trapecista, ilusionistas, todo ello con el entorno de magia natural que el Circo provocó y seguirá provocando. Magia que se mantiene intacta.
Tengo presente en este momento a dos de los hermanos Villalba que se pusieron de novios con dos bellas santarroseñas. Lo demás, la vida se habrá encargado de orientar o no, porque las cosas del corazón son exclusivas de los protagonistas.
Quiero decirle señor Director que esa nota a muchos nos ha traído recuerdos gratos, con la infancia en mi caso como protagonista. Felicitaciones a la gente que ha hecho y hace el arte circense, para alegría del público que los seguirá siempre, con los aplausos que merecen y que estamos escuchando ahora mismo.
Nelly Piccirilli
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